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Buscan a otros desaparecidos en pozo de Santa Ana

Los cadáveres de una pareja y su hijo ya fueron hallados. Diez días después del triple homicidio, dos hombres fueron reportados como desaparecidos 

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La desaparición de tres miembros de una familia en el cantón Flor Amarilla Abajo, de Santa Ana, -cuyos cuerpos han sido localizados en un pozo y podrían ser exhumados hoy- no  fue la única registrada por las autoridades en los últimos días. 


El 30 de octubre , 10 días después de que una pareja de esposos y su hijo de tres años, fueran privados de libertad y asesinados, dos hombres que también residían en la zona  fueron reportados como extraviados.


Tras enterarse de eso, Israel Ticas, criminólogo forense de la Fiscalía, exploró un pozo de ocho metros de profundidad para descartar que los cadáveres de los hombres estuvieran ahí. No los encontró.

Hasta la fecha el paradero de ambos es desconocido.


Este pozo está situado cerca del que las autoridades han estado excavando en las últimas tres semanas, para extraer los cuerpos de la pareja y su hijo. 

“Suerte que no terminó en el pozo”
El criminólogo forense haría ayer la exhumación pero la pospuso para hoy  porque, según explicó, al remover la tierra descubrió que los cadáveres tenían muchas ramas y basura encima y eso retrasó el procedimiento.


El 3 de noviembre, cuando fue la primera exploración en el túnel,  lo único que se descubrió fue el pie del niño, que tenía puesto un calcetín.


No obstante, el delegado del Ministerio Público señaló ayer  que, tras las tareas de limpieza, también ha quedado expuesto el abdomen del menor de edad, así como la cabeza y parte del cabello de su madre.


El pozo (de 20 metros de profundidad) estaba en  desuso desde hace mucho tiempo. 


De acuerdo a las autoridades, los pandilleros lo habrían convertido en cementerio clandestino, por lo que no descartan hallar más cuerpos.


“Según manifiestan los pobladores, si alguien desaparecía aquí y volvía a aparecer decían: Suerte que no terminó en el pozo”, relató Ticas.


Si además de los cadáveres de los tres parientes se descubren restos óseos de otras personas, los trabajos de exhumación podrían extenderse hasta mañana.


La fiscal de turno informó que aunque hay evidencia de que los cuerpos y prendas de vestir halladas en el pozo podrían ser de la pareja y su hijo, los forenses de Medicina Legal tendrá que hacerles pruebas de ADN para corroborar que se trata de ellos.


Por no tener esta certeza, las autoridades no han querido revelar los nombres de la víctimas.

Se sabe es que la pareja tenía entre 22 y 25 años.  Ambos eran vendedores ambulantes en el mercado Colón, de Santa Ana.

Según lo que sus familiares declararon a la Policía, desde el 20 de octubre no sabían nada de ellos y los reportaron como desaparecidos.

Doce días después, lugareños alertaron a la Policía de que un olor putrefacto salía del pozo situado en la finca San Rafael, y Ticas llegó a realizar la inspección.


La Policía dijo que el día que las víctimas desaparecieron tenían tres semanas de haber llegado a vivir a unos 500 metros de donde está el pozo.


Un posible móvil del triple asesinato es que integrantes de la mara Salvatrucha los mataron porque antes vivieron en una zona donde delinque la pandilla 18.

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