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Buscan a madre salvadoreña

Desapareció en Texas, en septiembre de 2012. Es originaria del departamento de Chalatenango.

Afiche distribuido en varios lugares de Estados Unidos, parte de los esfuerzos por encontrar a la salvadoreña. Foto EDH

Afiche distribuido en varios lugares de Estados Unidos, parte de los esfuerzos por encontrar a la salvadoreña. Foto EDH

Afiche distribuido en varios lugares de Estados Unidos, parte de los esfuerzos por encontrar a la salvadoreña. Foto EDH

Luis Fuentes lleva casi dos años de buscar a su esposa Marilú Nohely Alas Santos, quien desapareció a principios de septiembre de 2012 cuando regresaba de forma ilegal hacia Estados Unidos, junto a una de sus hermanas, según una publicación de el periódico electrónico La Opinión.

De acuerdo con la referida publicación, Marilú vivía en Brentwood, Long Island, junto a Luis y los dos hijos que habían procreado. Luis estaba bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS), no así ella.

En 2011, Marilú regresó a El Salvador, junto a sus dos hijos, con la intención de venir a cuidar a su padre, quien estaba gravemente enfermo.

Un año después quiso regresar a Estados Unidos. Lo hizo junto a su hermana, Reina Carolina, pese a los ruegos de Luis, de que no lo hiciera por el alto riesgo por la violencia desatada por los cárteles de la droga en la frontera entre México y Estados Unidos. "Le rogué que no regresara, le advertí que era muy peligroso", dijo Fuentes a La Opinión.

La última llamada que Fuentes recibió de Marilú, entonces de 28 años, fue el 3 de septiembre de 2012. Ella le dijo que ya estaban en Río Grande, en el condado de Hidalgo, Texas. Aparentemente en otra llamada, su esposa, con tono nervioso, le dijo que los coyotes las habían extorsionado en el camino y le pidió que pagara el cruce o de lo contrario nunca la volvería a ver.

Luis envió 2,500 dólares, a través de Western Union, a un hombre que solo se identificó como Mario. Pero jamás volvió a saber de Marilú.

Posteriormente, Reina Carolina, la hermana de Marilú, le relató a Luis que un auto las llevaría a Houston pero que a ella la obligaron a bajarse y se llevaron a Marilú. Esa fue la última vez que ella la vio.

De acuerdo con Fuentes, Reina Carolina le dijo que por varios días durmió con otros inmigrantes en un lugar desconocido por ella y que luego la entregaron a otro coyote quien la llevó a un motel llamado Palacio Inn, en la ciudad de Álamo, situado en Río Grande Valley, al sur de Texas, donde sufrió abusos sexuales por varios días hasta que consiguió escapar.

Fuentes afirma que recibió varias llamadas pidiendo dinero por Reina Carolina, en las cuales también le decían que tenían a su esposa. Sin embargo, no se la comunicaban.

Luis Fuentes lleva casi dos años buscando a su esposa; asegura que en su esfuerzo ha enviado más de 600 correos electrónicos a personas que creyó que pudieran ayudarlo. Lo último que ha hecho es entregar muestras de ADN a antropólogos que trabajan en la identificación de 162 cadáveres en un cementerio de Falfurrias, sur de Texas.

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