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Aumentan ataques a parientes de policías

Entre el domingo y el lunes fueron ultimados el lunes en  Cuscatlán, Santa Ana y Ahuachapán y Sonsonate. 

muertos en Cojutepeqye.

Los hermanos Miguel y José Muñoz, de 33 y 21 años, fueron acribillados en esta calle del cantón El Carrizal, en Cojutepeque. Los mató la pandilla 18 el domingo. | Foto por EDH/ Archivo

San Salvador,05 -01- 2016.

En menos de 36 horas, entre el mediodía del domingo y la noche del lunes, cinco personas que tenían lazos familiares con miembros de la Policía Nacional Civil fueron asesinados por grupos delictivos.

Los ataques también dejaron a dos personas lesionadas.

La institución policial no duda de que con estos ataques las pandillas pretenden incidir en las decisiones de las autoridades, respecto al combate de los grupos delictivos.

El caso más reciente ha sido contra los hijos de una jefa policial, la noche del lunes. Ambos fueron atacados a balazos cuando circulaban en la colonia Guadalupe, de Soyapango.

Un joven y su hermana adolescente viajaban en una moto cuando varios delincuentes les dispararon.

El hombre fue alcanzado por las balas y se encuentra estable, mientras que la menor de edad se quemó con el motor  al caer de la motocicleta, según fuentes policiales.

Hasta la tarde del martes,  las autoridades no  revelaban si el ataque se derivó del vínculo que las víctimas tienen con la mujer policía o si hubo otras razones. 

Quienes no tuvieron el mismo fin fueron los hermanos Miguel y José Muñoz, de 33 y 21 años, respectivamente.

Ambos fueron asesinados el mediodía del domingo en el cantón El Carrizal, de Cojutepeque, en Cuscatlán.

Los hermanos también viajaban en moto rumbo a su casa cuando fueron emboscados por delincuentes en una calle desolada donde los mataron con fusiles y escopetas.

El día del asesinato  fuentes cercanas a la investigación sostuvieron que los Muñoz tenían un pariente que es policía. 

A él es a quien supuestamente querían matar pandilleros de la 18, del ala sureña, pero lo habrían confundido con Miguel.

Hasta hace unos dos años la víctima estuvo de alta en el Comando especial antiterrorista de la Fuerza Armada (Ceat), pero se salió de la institución para irse a Dubai, en Emiratos Árabes, a trabajar como agente de seguridad privada.

Seis horas después del crimen contra los Muñoz, la madre de una mujer policía fue ultimada a balazos por pandilleros dentro de su vivienda.

El homicidio contra Modesta Blanca Hernández Zavala, de 72 años, ocurrió en el cantón Hacienda Nueva, en Tenancingo, Cuscatlán.

Las autoridades informaron que este hecho también fue atribuido a pandilleros de la 18 sureños.

La mujer residía cerca de la escuela del cantón y aparentemente estaba sola en el inmueble cuando irrumpieron los delincuentes. 

La Policía informó que una de las hipótesis del ataque contra la señora es el parentesco con la agente.

Ese mismo día en la colonia Las Palmeras, de Ahuachapán, fue asesinado Carlos Alfredo Jiménez Ruiz, de 40 años.

El señor era panadero y había recibido amenazas de muerte; era padre de un agente policial.

Las autoridades estaban indagando si el ataque fue cometido por la relación que tenía con el policía o porque se negaba a pagar la extorsión.

Un día después,  en el cantón Nancintepeque, de Santa Ana, un adolescente de 14 años y un joven de 23 años fueron ultimados por pandilleros mientras cultivaban pepinos. Las autoridades informaron que el menor era sobrino de un policía. 

Sin embargo, no pudieron determinar si el móvil del ataque tiene relación con el lazo familiar con el agente.

Antes de finalizar el año también fue asesinada en Caluco, Sonsonate, Fidelina del Carmen Juárez  de Calderón, de 50 años.

La mujer, quien era cónyuge de un subinspector, fue atacada a balazos por varios pandilleros frente a su vivienda en el caserío Comalapa, del cantón Suquiat.

Fuentes policiales revelaron que el ataque era dirigido a ella, porque en el inmueble estaban su esposo y sus hijos pero no les hicieron daño.

La señora trabajaba como promotora de salud en la zona. Fuentes policiales atribuyeron el asesinato a pandilleros de la 18. 

Uno de ellos, apodado “Cebolla”, habría llegado a la casa de la víctima y le entregó un teléfono para que atendiera la llamada de otro delincuente.  Minutos después, varios pandilleros llegaron en un vehículo y le disparon a Juárez.

La Policía dijo que un delincuente que vivía en la zona habría muerto en circunstancias sospechosas y su hermano, en venganza, habría ordenado matar a la señora.

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