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Aumenta la desaparición de niños y adolescentes

Desde 2013, la Fiscalía, a través del programa "Alerta Ángel Desaparecido", ha localizado a 61 menores de edad que estaban perdidos

Fotografías de personas desaparecidas clavadas a una pared en el Instituto de Medicina Legal en San Salvador

Fotografías de personas desaparecidas clavadas a una pared en el Instituto de Medicina Legal en San Salvador | Foto por Archivo

Fotografías de personas desaparecidas clavadas a una pared en el Instituto de Medicina Legal en San Salvador

Isaac Arnoldo Avilés Melgar, de 2 años, y Kevin Alberto Ortiz Morales, de 9, habitaban en San Salvador y La Libertad, respectivamente, departamentos que registran mayor número de niños y adolescentes desaparecidos, según la Fiscalía General de la República.

Desde hace varios meses, los dos menores de edad fueron reportados como extraviados. Aunque ha pasado mucho tiempo, sus parientes no pierden la esperanza de encontrarlos.

Avilés Melgar desapareció junto a su madre, Alcira Stefany Melgar Granados, en la parcelación El Ángel, block No. 15, en Apopa.

Isaac y Kevin ocupan un lugar en un listado de 212 menores de edad que el Ministerio Público tiene registrados como perdidos en el programa "Alerta Ángel Desaparecido".

Este proyecto arrancó en agosto de 2013 y es un programa similar a la alerta AMBER (America's Missing Broadcasting Emergency Response, por sus siglas en inglés), un sistema de notificación de menores de edad extraviados que ya se implementa en países como Canadá, Estados Unidos y México.

Si bien la versión salvadoreña ha permitido a las autoridades localizar, recuperar y devolver a casa a 61 niños y adolescentes, los registros revelan que cada vez hay más desaparecidos.

Según la Fiscalía, los departamentos con más casos son San Salvador, La Libertad y Santa Ana; mientras que La Paz, San Vicente, Usulután y La Unión no registran oficialmente ninguna desaparición.

En algunos casos, las pandillas privan de libertad a las víctimas para asesinarlas, para obligarlas a cometer algún hecho delictivo o para someterlas a diferentes tipos de abusos, de acuerdo con las autoridades.

También hay un porcentaje de niños y adolescentes que fueron sacados del seno del hogar por sus mismos familiares, generalmente por los padres que se disputan la custodia de las víctimas.

La mayoría de estas desapariciones lleva al Ministerio Público a iniciar investigaciones por delitos como secuestro, privación de libertad, trata de personas o explotación sexual.

Los menores de edad que son localizados a través de este programa de la Fiscalía son sometidos a peritajes físicos y psicológicos, según sea la condición en la que permanecieron mientras estuvieron lejos de sus progenitores.

Más familias se están acogiendo al programa

La implementación del programa "Alerta Ángel Desaparecido" ha permitido a los parientes de niños y adolescentes extraviados acceder a un espacio oficial y gratuito donde pueden difundir la desaparición de sus parientes, para que las autoridades y la ciudadanía puedan ayudar a buscarlos.

Smirna de Calles, jefa de la Unidad Especializada de Tráfico Ilegal y Trata de Personas de la Fiscalía, indica que el programa cada vez se está convirtiendo en un referente para la localización de menores de edad.

"El localizar, recuperar y entregarles a sus padres a un niño, niña o adolescente, ya sea con un solo caso resuelto, representa mucho. El programa es muy útil y los resultados son efectivos", expresa De Calles.

El propósito de este proyecto es que tras conocerse la desaparición de una persona, las autoridades giren las alertas en los medios de comunicación, redes sociales e instituciones gubernamentales para que las víctimas puedan ser encontradas.

Los especialistas en el tema detallan que hay muchas probabilidades de encontrar a los menores de edad, si las autoridades son alertadas oportunamente sobre la desaparición.

La Fiscalía tiene a disposición de la ciudadanía el número telefónico 116-111 al que se puede llamar, si se tiene información sobre el paradero de personas que son buscadas por sus familiares o si quiere reportar el extravío de algún menor de edad.

Al hacer uso de este número, se canaliza la información y se evita que chantajistas, valiéndose del sufrimiento ajeno, le pidan dinero a las familias de los desaparecidos, haciéndoles creer que los tienen secuestrados o conocen su paradero.

Víctimas encontradas en el extranjero

La fiscal Smirna de Calles sostiene que la coordinación entre instituciones dentro y fuera de El Salvador es fundamental para dar con el paradero de menores de edad desaparecidos.

En febrero pasado, una niña de ocho años —quien un mes antes había sido reportada como desaparecida en Santa Ana— fue localizada en Guatemala.

Delegados de la representación de Cancillería salvadoreña en el país vecino fueron quienes detectaron que la menor de edad estaba entre los desaparecidos del programa "Alerta Ángel Desaparecido".

Con las pesquisas realizadas por la Unidad Especializada de Tráfico Ilegal y Trata de Personas de la Fiscalía se determinó que la niña viajó acompañada de una adolescente de 15 años, pero no reveló las circunstancias por las que se marcharon.

Con el mismo mecanismo de búsqueda, en agosto de 2013, las autoridades encontraron a una salvadoreña de 13 años, a quien un hombre de 31 había privado de libertad y sacado ilegalmente del país.

El sujeto, quien era vendedor ambulante, raptó a la adolescente en el mercado Sagrado Corazón de Jesús, en San Salvador. La madre de la menor de edad acudió a la Policía y fue activada una alerta. En menos de 24 horas, el hombre y la víctima fueron interceptados en Ahuachapán, cuando entraron al país procedentes de Guatemala.

Mientras que la jovencita fue entregada a sus familiares, las autoridades capturaron al hombre bajo los cargos de privación de libertad y violación.

Las autoridades también han registrado casos de familias que sufren por partida doble, pues tienen más de un familiar desaparecido.

Las hermanas Katherin Yamileth y Kimberly Stefani, ambas de apellidos López Peña, están desaparecidas desde el pasado 12 de febrero.

Las víctimas, de 16 y 7 años respectivamente, habitaban en la colonia Ellen, de Ilobasco, Cabañas.

Asimismo, en San Juan Opico, La Libertad, los parientes de Estefany y Jaqueline Jeorge Torres, de 16 y 12 años, las buscan desde el 7 de junio de 2015.

En el mismo departamento, pero en el municipio de Tepecoyo, los hermanos Isabel y José Aquino también están extraviados. Tenían 13 y 10 años, respectivamente. Desaparecieron el 28 de mayo de 2014.

Mientras que Laura Magdalena Ramírez, de 16 años, y su hija Fátima Isabel Castro, de 1 año, desaparecieron 5 de noviembre de 2013. Fueron privadas de libertad en el barrio El Calvario, en Chalatenango.

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