Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Asesinato de policía sigue impune tras un año

Lo supuestos responsables murieron en junio del año pasado

El agente policial Cristóbal Antonio De Paz fue asesinado en febrero del año pasado. Sus restos fueron sepultados en San Pedro Nonualco, La Paz. Foto EDH

El agente policial Cristóbal Antonio De Paz fue asesinado en febrero del año pasado. Sus restos fueron sepultados en San Pedro Nonualco, La Paz. Foto EDH

El agente policial Cristóbal Antonio De Paz fue asesinado en febrero del año pasado. Sus restos fueron sepultados en San Pedro Nonualco, La Paz. Foto EDH

A un año del asesinato del agente policial, Cristóbal De Paz Reyes, ni la Policía ni la Fiscalía General han mostrado avances ni mucho menos resultados sobre la investigación del caso.

Familiares de la víctima lamentan y cuestionan que ni porque se trató de un agente policial, la corporación ha mostrado interés en investigar el hecho y determinar quiénes son los responsables.

Con gran impotencia y mucho dolor, padres, amigos y vecinos de Cristóbal, conmemoraron el pasado 9 de febrero el primer año tras el asesinato del policía.

Decenas de amigos y parientes mostraron indignación por la indiferencia de la Policía ante estos hechos.

El subdirector de Investigaciones de la Policía, Héctor Mendoza Cordero, afirmó, por su parte, que el caso del agente De Paz Reyes es un caso muy delicado, pero que las investigaciones sí han avanzado, en un 70 por ciento.

El jefe policial explicó que no podía entrar en detalles para no entorpecer las investigaciones, y se limitó a decir que "van por buen camino".

La familia doliente asegura que el caso anduvo de investigador en investigador y que nadie les había informado nada, sino hasta hace unos días que unos agentes se acercaron para informarles de los avances.

Lo mismo sucedió con la Fiscalía: la investigación estuvo a cargo de la oficina fiscal de Soyapango, pero después lo retomó la unidad Antihomicidios.

En resumen, ni Soyapango ni Antihomicidios de la Fiscalía han registrado capturas por el asesinato, a más de un año del hecho, que conmocionó a compañeros de policías y familiares del agente.

Antecedentes

De Paz Reyes estaba destacado en el puesto policial El Chaparral, en Morazán.

El joven estaba acompañado y residía en Cimas de San Bartolo II, en Tonacatepeque hasta que desapareció el día que se presentaría a trabajar en Morazán, el 6 de febrero del año pasado.

Su cadáver apareció desmembrado en tres distintas bolsas plásticas, en el kilómetro 4 y medio del Bulevar del Ejército, en Soyapango.

El hallazgo de los restos humanos se dio días después de que había sido asesinado.

Las autoridades no descartan que sus asesinos lo mataron en otra zona, lo mantuvieron guardado por unos tres días y luego abandonaron sus restos al pie de un poste del alumbrado público, casi a la entrada de la colonia Sierra Morena, en una zona de dominio de la mara Salvatrucha.

En su momento, tanto el subdirector Mendoza Corderos como el ministro de Justicia y Seguridad Pública, David Munguía Payés, prometieron investigar el caso y llegar hasta las últimas consecuencias.

"Parece que esas palabras se las ha llevado el viento", recriminan los padres de Cristóbal.

El joven policía era el principal sostén de sus progenitores, quienes ya superan los 60 años.

Sobre hechos relacionados, el 14 de junio pasado, un policía mató a Geovani Alexander Vásquez González, de 18 años, y José Alexander Rivas Pérez, de 20 en las cercanías del mercado La Tiendona, en San Salvador. Al parecer, en defensa propia: al repeler un asalto que estos perpetraban en el bus en que viajaba.

Vázquez y Rivas eran investigados por la muerte del agente De Paz Reyes.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación