Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Asesinan a hijo de agente del CAM de Soyapango

El atentado coincide con homicidio de un empleado del CAM de Nejapa

El cadáver de Raúl Quintanilla fue abandonado en la calle al Lago de Ilopango. Desapareció el miércoles. Foto EDH /Jaime Anaya

El cadáver de Raúl Quintanilla fue abandonado en la calle al Lago de Ilopango. Desapareció el miércoles. Foto EDH /Jaime Anaya

El cadáver de Raúl Quintanilla fue abandonado en la calle al Lago de Ilopango. Desapareció el miércoles. Foto EDH /Jaime Anaya

El cadáver de Raúl Ernesto Quintanilla Pineda, de 26 años, fue encontrado, ayer, en el kilómetro 13 de la calle que conduce al cantón Dolores Apulo, en Ilopango.

Sus atacantes lo estrangularon; luego envolvieron el cuerpo entre sábanas y bolsas plásticas y lo abandonaron en un predio baldío.

Quintanilla era hijo de un miembro del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) de Soyapango. Su padre manifestó que desde la mañana del miércoles desconocían el paradero del joven.

"Había salido, supuestamente a dejar un vehículo que le habían prestado para llevar a su abuela al hospital. (El carro) al parecer no lo han localizado", relató el pariente de la víctima.

El agente del CAM agregó que su hijo deja en la orfandad a una niña de dos años.

La Policía no descartó que el homicidio esté relacionado con rencillas entre maras porque, según delegados de la institución, Quintanilla presuntamente tenía nexos con la pandilla 18.

El plagio y asesinato del hombre se cometió dos días después que Nery Salvador Reyes, un miembro del CAM de Nejapa, fuera ultimado a balazos dentro de su vivienda, frente a sus tres hijos menores de edad.

Al inmueble irrumpieron unos tres sujetos que se hicieron pasar como policías y le asestaron varios disparos a Reyes, quien estaba incapacitado tras sufrir un accidente laboral.

Las autoridades todavía no han revelado los posibles móviles del ataque. Sin embargo, sus compañeros de trabajo no descartaron la posibilidad de que tenga que ver con su profesión.

El asesinato del familiar del agente de CAM de Soyapango y el homicidio de Reyes también coinciden con la desaparición de otro agente municipal de la alcaldía de San Salvador, de quien no se sabe desde el pasado 15 de septiembre.

Algunos colegas del Franklin Jonathan Morán Pérez, de 31 años, aseguran que ese día él salió de trabajar y se dirigió al reparto San Bartolo, en Ilopango, a recoger a su hija a la casa de unos parientes.

No obstante, Morán no llegó a su destino. Algunos compañeros del elemento sostienen que él les había contado que unos pandilleros de la zona de Ilopango lo habían amenazado. No les explicó las razones.

Ya pasaron 11 días desde que el agente desapareció pero su familia sigue sin saber de él, pese a que ha recurrido a las autoridades y a las redes sociales para poder localizarlo.

El 16 de septiembre, un día después de la desaparición de Morán, la Policía capturó a cinco pandilleros en la colonia Málaga, del barrio Modelo, al sur de San Salvador.

Los sujetos viajaban en una camioneta robada y los agentes les decomisaron un fusil M-16 y otras tres armas de fuego.

En esa ocasión, el comisionado Mauricio Arriaza Chicas, jefe policial de la Región Metropolitana, aseguró que los delincuentes tenían órdenes de los cabecillas de pandillas, de atacar a policías y a agentes municipales.

Por el momento, las autoridades no han revelado si estos tres casos tienen que ver con los atentados ordenados por delincuentes o se cometieron por otras razones.

La noche del miércoles, también fue ultimado a balazos en el cantón San Antonio Sur, en Cuscatancingo, un adolescente de 14 años. Presuntamente hay militares involucrados en el hecho.

Hallan cadáveres de una mujer y tres hombres

El cadáver de una mujer, de entre 20 y 25 años, fue encontrado ayer en circunstancias parecidas a las del hijo del empleado municipal de Soyapango.

No obstante, las autoridades no lograron determinar si ambos casos estarían relacionados.

La joven también murió estrangulada y estaba envuelta en sábanas. La escena fue procesada en el kilómetro 28 de la carretera Panamericana, en Santa Cruz Michapa, Cuscatlán.

Las estadísticas de la Policía arrojan que, hasta el miércoles pasado, 211 mujeres han sido asesinadas en lo que va de 2014.

En otro hecho de violencia, un hombre fue localizado en un barranco de seis metros de profundidad, en el cantón La Trampa del cantón Llano de la Laguna, en Ahuachapán.

El cadáver de la víctima, de unos 20 años, estaba putrefacto y las aves de rapiña habían empezado a devorarlo.

Los forenses calcularon que al hombre lo mataron con arma blanca el lunes pasado. Los lugareños dijeron que no era conocido en el cantón.

El joven vestía una camiseta blanca, pantalón negro y zapatos azules.

Empleados de Medicina Legal calcularon que el sujeto medía 1.60 de estatura, era delgado y tenía tez blanca.

Además, las autoridades procesaron la escena donde fue descubierto el cadáver de José Santos Cortez.

Él fue asesinado con arma blanca en una vivienda de la colonia López, en San Miguel. Su cuerpo fue encontrado ayer al mediodía en estado descompuesto.

También, las autoridades registraron el homicidio de Roberto Antonio Benítez, de 30 años.

La Policía informó que la víctima fue encontrada en un potrero del caserío Piedra Parada del cantón El Peñón, en Sociedad, Morazán.

Por el estado de descomposición en el que fue hallado se presume que lo asesinaron hace cinco días.

Muere pandillero al enfrentarse con policías

Santos Fermín Martínez, pandillero de la 18 pereció, la madrugada de ayer, tras haber atentado contra un grupo de policías que le disparó en defensa propia.

El incidente se registró en el cantón Obrajuelo Lempa, San Vicente, cuando los agentes realizaban un operativo en la zona. En la balacera, otro delincuente resultó lesionado y fue llevado a un hospital. Se desconoce si su condición de salud es delicada.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación