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Asesinan a dos hermanos que estaban amenazados

Cuatro niños entre uno y ocho años, hijos de las dos víctimas, han quedado huérfanos

Auto de José Marvin Romero, de 29 años, en el que se conducía cuando fue asesinado en el cantón Las Dispensas, de San José Villanueva. Fotos EDH/Jaime Anaya.

Auto de José Marvin Romero, de 29 años, en el que se conducía cuando fue asesinado en el cantón Las Dispensas, de San José Villanueva. Fotos EDH/Jaime Anaya.

Auto de José Marvin Romero, de 29 años, en el que se conducía cuando fue asesinado en el cantón Las Dispensas, de San José Villanueva. Fotos EDH/Jaime Anaya.

Dos hermanos que la Policía afirmó, no estaban vinculados a grupos de pandillas, fueron asesinados ayer simultáneamente en distintos lugares del municipio de San José Villanueva, La Libertad, el mismo municipio donde el jueves anterior fue asesinado Noé Enrique Bonilla, un atleta especial con síndrome de Down.

Las víctimas fueron identificadas por la Policía como Óscar Arnulfo Romero, de 31 años, y José Marvin Romero, de 29, quienes residían en San José Villanueva.

De acuerdo con el inspector Fredman Castaneda, jefe de la subdelegación de Zaragoza, el primero en ser asesinado fue Óscar Arnulfo, quien transitaba en su motocicleta sobre la carretera que conecta Zaragoza con el Puerto de La Libertad.

Un vehículo golpeó la motocicleta de Óscar Arnulfo y cuando él cayó al pavimento, del auto se bajó al menos un hombre que le asestó varios disparos en el rostro.

De acuerdo con Castaneda, el vehículo en el que se conducían los asesinos tenía reporte de robo desde el 21 de julio anterior, en San Salvador.

Pocos minutos después, según el oficial, trascendió que en la calle principal que conecta la ciudad de San José Villanueva, a la altura del cantón Las Dispensas, había sido asesinado José Marvin, a quien supuestamente le asestaron varios disparos desde un autobús de transporte colectivo.

Ambas víctimas residían en la colonia La Estancia del cantón Las Dispensas.

José Marvin era instructor de tae kwon do en un proyecto que desarrolla la alcaldía de San José Villanueva.

Además, según familiares, también había sido instructor del atleta especial asesinado el jueves anterior.

Según el alcalde Pedro Durán, José Marvin tenía cuatro años de impartir clases de tae kwon do a adolescentes y jóvenes del municipio.

Dos escenas y una sola madre

Ayer, Luisa, la madre de las dos víctimas, tuvo que soportar el dolor de estar viendo a uno de sus hijos acribillados y saber que otro, también estaba muerto en otro lugar.

La madre de Marvin y Óscar dijo que desde hace varios meses, sus dos hijos habían sido amenazados por miembros de pandillas debido a que ellos no quisieron integrarse a esos grupos criminales.

La mujer afirmó ante periodistas que miembros de pandillas les tenían envidia a sus dos hijos.

Mientras la Policía dijo que ya estaban averiguando las razones de los asesinatos, la madre de ambas víctimas afirmó: "Los habían amenazado los pandilleros porque no se hacían de las pandillas. Ellos querían que anduvieran con ellos, borrachos, drogados. Esa es la razón".

De acuerdo con otros parientes, los pandilleros los tenían bien controlados en los movimientos que ambos hermanos hacían y hasta los intimidaban haciendo llamadas en las que informaban por dónde se movilizaban o cuándo salían de casa.

Tanto Marvin como Óscar tenían su propia familia. Ambos dejan dos hijos entre uno y ocho años de edad.

José Marvin, además de ser instructor de artes marciales, también trabajaba en una veterinaria.

Óscar Arnulfo laboraba en una fábrica donde elaboran sacos sintéticos, informaron los familiares.

De acuerdo con el inspector Castaneda, en lo que va de este año, en San José Villanueva han asesinado a 15 personas.

Por otra parte, fuentes de policiales informaron que recientemente el alcalde de ese municipio le solicitó al director de la Policía Nacional Civil (PNC) que reforzara con más elementos el puesto policial, pero la respuesta que obtuvo fue que con los que estaban, eran suficiente.

Ayer mismo se intentó obtener opinión sobre lo anterior, pero no se pudo confirmar la solicitud del alcalde, ya que no fue posible contactarlo ni en la alcaldía ni a través de su teléfono celular.

Asimismo, mientras que la PNC no asignó refuerzo a San José Villanueva, sí lo hizo con Nuevo Cuscatlán, con seis policías al puesto, más cinco agentes de la Policía Rural, según la Policía. Nuevo Cuscatlán es un municipio que en el año solo ha registrado un asesinato que ocurrió el sábado anterior. La víctima fue un predicador evangélico.

Mientras tanto, el viernes anterior, EDH informó que varios policías de San José Villanueva se quejaban del acoso del que son objeto por parte de la Unidad de Asuntos Internos y de la Unidad de Investigación Disciplinaria, debido a quejas de pandilleros o familiares de estos, quienes los denunciaban falsamente por abuso de autoridad o maltrato durante procedimientos policiales.

De acuerdo con el testimonio de varios agentes, ellos temen meterse a patrullar al cantón Las Dispensas, donde opera la mara Salvatrucha, pues estos los amenazan con denunciarlos si proceden contra ellos.

Los policías aseguran que el acoso y las amenazas de pandilleros vienen sucediendo desde finales de abril anterior, después de la celebración de una audiencia inicial contra dos policías de San José Villanueva, quienes fueron acusados de maltratar a un menor, pariente de varios reconocidos pandilleros.

Más asesinatos registrados ayer

Por otra parte, la Fiscalía General de la República informó a través de su cuenta de Twitter que en la comunidad El Cristal, municipio de Tecoluca, departamento de San Vicente, fueron asesinados a balazos, un hombre y una mujer, pareja entre sí.

Las víctimas fueron identificadas como Raúl Díaz, de 54 años, y Ligia Fuentes de Díaz, de 43. Ambos fueron asesinados el martes en la noche, pero sus cadáveres fueron encontrados hasta ayer en la mañana, según la Fiscalía.

Sobre este doble crimen, las autoridades no aportaron más información.

En otro hecho de violencia, las autoridades policiales reportaron el asesinato de Salvador Amaya, de 22 años, quien fue acribillado a balazos en la colonia Popotlán, en el municipio de Apopa.

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