Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Asesinan a cinco policías y a un custodio en 13 días

Otro investigador policial fue acribillado ayer en Guadalupe, San Vicente

La Policía retuvo a cinco sospechosos de haber matado al agente Joaquín Isaías Rosales, en San Vicente. Fotos EDH /Húber Rosales

La Policía retuvo a cinco sospechosos de haber matado al agente Joaquín Isaías Rosales, en San Vicente. Fotos EDH /Húber Rosales

La Policía retuvo a cinco sospechosos de haber matado al agente Joaquín Isaías Rosales, en San Vicente. Fotos EDH /Húber Rosales

Los diputados de la Asamblea Legislativa avalaron ayer elevar a 60 años de cárcel las condenas para quienes atenten contra policías, militares y custodios de Centros Penales.

Mientras los parlamentarios daban sus votos para reformar la ley, en la colonia Santísima Trinidad, de Guadalupe, San Vicente, las autoridades trabajaban en la escena donde Joaquín Isaías Rosales, un investigador policial, fue asesinado por supuestos miembros de la Mara Salvatrucha.

Las autoridades presumen que el atentado contra el agente, de 28 años, fue para vengar la muerte de Jaime Alexánder Rodríguez, un cabecilla de esa mara, quien pereció el viernes pasado en un enfrentamiento con policías, en el cual participó Rosales.

Ese día, según el reporte fiscal, un grupo de investigadores patrullaba la colonia Agua Caliente, en San Vicente, cuando observó que el pandillero circulaba por una calle. Cuando él vio a los agentes, corrió y se refugió en una casa.

Los elementos policiales rodearon la vivienda y luego hubo intercambio de disparos entre ellos y Rodríguez.

En la balacera murió el delincuente, quien residía en la colonia Primavera, del mismo departamento, y resultaron heridos dos investigadores, entre ellos Rosales.

Verónica Uriarte, jefa policial de la región Paracentral, aseguró ayer que el agente estaba incapacitado desde ese incidente y era testigo protegido. Sin embargo su identidad se filtró y, así, habría sido localizado por la pandilla.

Rosales tenía ocho lesiones de bala en la cabeza, glúteos y un brazo. Los homicidas habrían usado armas calibre nueve milímetros.

El asesinato del investigador lo habrían cometido tres sujetos que lo interceptaron, a las 9:30 a.m., a pocos metros de su sencilla vivienda.

Cinco capturas tras despliegue policial

Mientras la Policía y la Fiscalía trabajaban en la escena del homicidio, hubo un intercambio de disparos entre agentes que estaban en la zona y unos hombres que habrían asesinado al investigador.

Los atacantes escaparon por una quebrada que atraviesa varias colonias cercanas a la Santísima Trinidad, por lo que hubo un despliegue policial terrestre y aéreo para dar con los delincuentes.

Los policías tuvieron que ingresar armados a una escuela que colinda con el riachuelo porque presumían que allí, y en una casa situada frente a la institución, estaban ocultos los pandilleros.

Las autoridades informaron que tras la búsqueda, que se extendió hasta el mediodía, cinco sujetos fueron retenidos en vías de investigación.

Joaquín Isaías Rosales es el cuarto policía asesinado desde que Salvador Sánchez Cerén asumió la Presidencia del país.

El miércoles fue ultimado otro investigador en Quezaltepeque, La Libertad; el lunes mataron a otro en Sonsonate y el domingo a uno más en Chalchuapa, Santa Ana.

El pasado 23 de mayo, un policía y un custodio del penal de Zacatecoluca fueron asesinados en La Paz junto con otras cuatro personas, dentro de un bus de la Ruta 302 que se dirigía a Usulután.

La mayoría de policías asesinados estaba destacado en la Unidad de Investigaciones.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación