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Aparece cuerpo del niño que fue arrastrado por una repunta

Socorristas buscaron a David por más de 37 horas en más de 10 km de recorrido

Foto EDH / Jaime Anaya

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Tras más de 37 horas de desaparición y de intensa búsqueda, el cadáver de David Valladares, de 12 años, fue localizado ayer en las aguas del río Acelhuate, en la colonia Saprissa, alrededor de las 6:00 de la mañana.

Sus padres, Vilma y Roberto Valladares, enfrentaron la dura realidad de encontrar los restos de su hijo varios kilómetros al otro lado de donde había desaparecido.

El menor fue arrastrado por una repunta el martes, cerca de las 4:00 de la tarde, cuando se bañaba en una poza junto a otros cinco niños. La poza está situada dos kilómetros arriba de la comunidad El Cañito, sobre la quebrada El Garrobo, al sur de San Salvador.

El grupo de niños que se divertían ese día reside en las comunidades Dolores y Brisas del Mirador, según afirmaron sus padres el martes de la tragedia.

De acuerdo con los socorristas, tres infantes (incluido David) fueron arrastrados por la correntada. Cuando intentaron rescatarlos, los otros dos jóvenes también fueron víctimas de la furia de la corriente, pero corrieron la suerte de haber sido auxiliados a tiempo por los socorristas en la comunidad El Cañito.

David no tuvo la misma suerte, se lo llevó la repunta. Desde ese momento, diversos grupos de apoyo se unieron en su búsqueda con la esperanza de encontrarlo aún con vida, pero la noche fue el principal obstáculo.

El siguiente día (miércoles), desde las 6:00 de la mañana, socorristas, familiares y amigos siguieron la tarea. Sin embargo, el día terminó sin que lograran recuperar a David.

Fue hasta ayer a las 6:00 de la mañana cuando un hombre que daba pasto a su vaca vio el cuerpo desnudo de un hombre. La víctima había quedado sobre una isleta de piedras. Un menor también alertó a su madre sobre el cuerpo.

Pedro Corpeño, motorista-socorrista de la Cruz Roja Salvadoreña, relató: "Llegaron a mi casa y me avisaron que habían encontrado al niño, entonces me vine a ver si era cierto. Entonces constaté que era el niño".

Tras el anuncio, diferentes entidades humanitarias que habían participado en la búsqueda llegaron al lugar para unir sus esfuerzos y recuperar el cadáver.

Cerca de las 10:00 de la mañana, el padre de David llegó al lugar para reconocerlo.

Roberto Valladares afirmó que nunca en la familia perdieron la fe de encontrar con vida a su hijo, pero reconoció que los designios de Dios eran otros: "Yo imaginaba que (el niño) podía estar golpeado y desorientado en algún lugar, pero Dios nos permitió encontrarlo de todas formas".

"Gracias al Señor que me regresó a mi hijo, me lo devolvió sin vida, pero me lo devolvió", exclamó la joven madre, poco resignada.

La abuela y otra pariente más entraron en crisis al llegar al lugar del hallazgo; hubo necesidad de brindarles primeros auxilios.

El cuerpo de David fue llevado a una cancha de fútbol de la colonia para su reconocimiento. El pequeño no fue llevado a Medicina Legal para realizarle la autopsia, sino que luego de su reconocimiento legal, por parte de la Fiscalía, Medicina Legal y la Policía, sus restos les fueron entregados inmediatamente a sus padres.

David fue velado en la casa comunal de Brisas del Mirador, donde residía, para luego darle cristiana sepultura.

En el centro educativo Darío González, situado en San Jacinto, donde David estudiaba el sexto grado hay luto por la tragedia.

Más de un centenar de socorristas trabajaron más de 37 horas aguas arriba y abajo de la quebrada El Garrobo y Acelhuate. El trayecto que recorrió su cuerpo suma más de 10 kilómetro desde El Cañito hasta Ciudad Delgado.

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