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"Ahora no peleamos la libertad de Agapito, sino que se reconozca su inocencia"

A juicio de su primo, quien figuró como su principal abogado, a este hombre se le secuestró su libertad.

Pariente sostiene que Agapito fue condenado por un capricho. Foto EDH / ARCHIVO

Pariente sostiene que Agapito fue condenado por un capricho. Foto EDH / ARCHIVO

Pariente sostiene que Agapito fue condenado por un capricho. Foto EDH / ARCHIVO

"A este hombre, de forma arbitraria y caprichosa se le secuestró y se le privó de libertad", manifestó Pedro Torres, primo de Agapito, quien asegura estar convencido de su inocencia, de acuerdo con todo el calvario que ha tenido que cruzar en el proceso judicial que se le siguió.

Torres afirmó que desde el Juzgado de Instrucción se dedicó a revisar con puntos y comas todo el proceso, para verificar en dónde estaba la prueba que incriminaba a su primo.

Aunque el caso de Agapito es emblemático, Torres asegura que no es el único que se ha registrado en la historia judicial de El Salvador.

"Existen personas que están presas por insignificancias y otros que ni siquiera saben porqué los acusan, como mi primo", cuestionó el familiar.

Su primo no comprende cómo el testigo criteriado o uno de los secuestradores que participó en el plagio del empresario, haya sido favorecido por la Fiscalía y goce de libertad y no su pariente que era inocente.

"Esto es demasiado grave, para defender los derechos de una persona a la que se le han sido violentado, lo que se requiere es corazón y convicción para defenderlas", afirmó.

En innumerables ocasiones habló con su pariente para que le dijera la verdad, "si tenía que ver en el delito que le imputaban".

Asegura que cuando no encontró nada que lo vinculara con los hechores, ni en el secuestro que le atribuían, luego de entrevistar a sus compañeros de trabajo y a sus patrones, fue al Juzgado a verificar la acusación, donde se encontró, que lo habían procesado solo por tener el sobrenombre que no era el de él, y no por el verdadero nombre de Agapito.

Cuando vio todo eso, en entrevista con uno de las jueces, Torres le dijo: " licenciada, ahí no aparece la verdadera identidad de Agapito para que lo hayan condenado".

"La jueza puso sus manos en su mentón, como buscando una convincente respuesta donde no la había, y no hallando más que contestar, respondió que por el sobrenombre había sido procesado", dijo.

"Señora, le contesté, ahí no aparece José Agapito y por un sobrenombre no puede procesar ni condenar a una persona..."- "bueno me dijo, si tiene pruebas que lo defiendan, deben ir a la Fiscalía, porque aquí nosotros no podemos hacer nada", manifestó la jueza.

"Lo que el pueblo salvadoreño debe saber es que hay muchas personas inocentes en la cárceles y por eso los penales están abarrotados, pero los que si tienen delitos que pagar, están detrás de un escritorio, muy bien trajeados, girando órdenes, eso hay que denunciarlo porque es grave", afirmó Torres.

Frente a esta supuesta injusticia penal, asegura Francisco Sermeño, defensor público, que la Procuraduría General de la República, atiende el llamado de la Comisión Interamericana de Justicia, de apoyar este proceso.

A raíz de esa demanda, la Procuraduría presentó un escrito al Tribunal Segundo de Sentencia para que revise el caso y declare la absolución de Agapito.

El 17 de febrero de este año, la CIDH pasó el caso a la Corte Interamericana, ante el incumplimiento del Estado salvadoreño de sus recomendaciones.

"Nosotros como Procuraduría nos hemos adelantado para actuar sobre ciertas falencias que se dieron en proceso que se le siguió a Agapito", afirmó Sermeño.

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