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Una oruga está provocando la ruina en Brasil

b Se estima que las pérdidas en la agricultura de Brasil ya suman $4,700 millones a causa del gusano

La oruga, de la especie Helicoverpa armígera, es el enemigo 1 de agricultores brasileños. edh /

La oruga, de la especie Helicoverpa armígera, es el enemigo 1 de agricultores brasileños. edh /

La oruga, de la especie Helicoverpa armígera, es el enemigo 1 de agricultores brasileños. edh /

RÍO DE JANEIRO, BRASIL. A la delincuencia, la pobreza, la creciente violencia callejera y el debilitamiento de su economía en el último año, los brasileños añaden en estos días un nuevo intruso para la estabilidad social y económica del país más grande de Latinoamérica.

El inesperado enemigo es una diminuta oruga que sin embargo está causando estragos en los campos de Brasil. Las pérdidas se cuentan por miles de millones de dólares y el temor es tal que varias regiones han declarado ya el estado de emergencia fitosanitaria.

El bicho en cuestión, de la especie Helicoverpa armígera, ha plagado los cultivos de Brasil, principalmente los de maíz, soja y algodón, y amenaza con extenderse a otros países limítrofes, como Argentina y Paraguay.

De momento, la dichosa oruga, con una sorprendente capacidad destructiva, se ha localizado en 21 estados brasileños.

Entre estos se encuentra el mayor productor de grano del país, Mato Grosso, Bahía, Pauí, Goiás o Minas Gerais, en los que el gobierno de Dilma Rouseff se ha visto obligado a activar todas las alarmas. En algunas de estas regiones el estado de emergencia se prolongará durante un año.

Más presión

En un momento en que el milagro económico brasileño comienza tambalearse, la irrupción de estas pequeñas orugas golpea de lleno en uno de los sectores clave para Brasil. No en vano, es ya el mayor exportador mundial de maíz y compite por arrebatar a Estados Unidos el liderazgo en soja.

Según las estimaciones oficiales, estos gusanos han provocado la pérdida de más de 4,700 millones de dólares para los agricultores brasileños, que han tenido que multiplicar sus gastos en insecticidas.

Además, esta plaga tiene en vilo a los mayores consumidores de cereal. Especialmente a China, que consume el 60% de la soja que se produce en todo el mundo.

El gigante asiático ve cómo la misma oruga que tantas veces ha causado estragos entre sus agricultores –así como en otros países de Asia, África y Oceanía– ha cruzado un océano para, desde otro continente, desestabilizar la producción agrícola de Brasil y, si el problema persiste, disparar los precios internacionales, según algunos analistas.

Para combatir a los gusanos, las autoridades brasileñas y la industria del país han dado luz verde a poder utilizar plaguicidas más potentes que hasta ahora no estaban autorizados.

Todos los actores afectados se han puesto manos a la obra. La estadounidense Monsanto, una de las mayores empresas proveedoras de herbicidas y transgénicos del mundo y que tiene una presencia relevante en Brasil, ha multiplicado sus esfuerzos para acabar con esta oruga.

Científicos de la Universidad de Passo Fundo (UPF), en colaboración con la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) trabajan codo con codo para tratar de identificar a la larva en su etapa adulta y así poder capturarlas.

En este sentido, recomiendan a los agricultores que tengan la mínima sospecha que lo comuniquen para poder ser evaluadas en el laboratorio y anticiparse a la ruina segura que ya ha provocado la diminuta oruga en miles de plantaciones de Brasil.—AGENCIAS/Yahoo

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