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Sector agropecuario teme que plan Goes de aumento del salario mínimo le haga quebrar

Los representantes del rubro aseguran que las propuestas presentadas por el Gobierno y los sindicatos no toman en cuenta las dificultades que vive el sector.

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Las dificultades que enfrenta el sector agrícola con las malas cosechas, no permitiría aumentar el salario. | Foto por elsalv

Las propuestas de un excesivo aumento al salario mínimo, que el Gobierno y algunos sindicatos de trabajadores pretenden que se apruebe para el sector agrícola, podría llevar a la quiebra del rubro, según lo advirtió el presidente de la Asociación de Productores de Leche de El Salvador (Proleche), Alfonso Escobar.

La “medida populista del Gobierno” (como lo califica Escobar), de que el salario para este sector incremente de $118.20 a $250, se encuentra alejada de la realidad que se vive en el campo y traerá graves problemas para el agro, dijo.

“Me parece tremendamente irresponsable, es absurdo lo que están planteando. Justo fuera que tuviéramos salud, pero es más fácil prometer lo que otros van a cumplir, no lo que les toca a ellos”, lamentó Escobar.

Con la difícil situación que ha mantenido el sector agropecuario, donde ya suman tres años de millonarias pérdidas a raíz de la sequía, reducciones significativas en la producción y deudas excesivas con los bancos, este solo sería el tiro de gracia para hundir al sector, asegura.

Uno de los principales problemas que prevé el representante del sector agrícola, es que los dueños de los establos o de pequeñas parcelas, no tendrían la capacidad de pagar más por mano de obra, por lo que se verían en la obligación de recortar empleos, y en determinado momento, cerrar sus fuentes de empleo.

Los representantes del sector agrícola aseguran no entender cómo es que el Gobierno por una parte gasta en  campañas publicitarias para decirle a la población que le apuestan a la reactivación de la agricultura, y por el otro lado pretenden sacarlos del circulo de producción.

Propuesta insensata

De acuerdo con el presidente de la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo), Luis Treminio, existe un acuerdo de parte de todos los sectores de  cumplir con la ley, que establece que el salario mínimo en nuestro país debe revisarse cada tres años, para verificar la posibilidad de algún aumento. Sin embargo, el problema no es que no se quiera hacer, sino cómo se va a hacer sin perjudicar a nadie.

“Nosotros estamos de acuerdo con un aumento del salario mínimo pero de forma escalonada, la propuesta del Gobierno y de los sindicatos no es viable,  no tienen ningún tipo de análisis”, dijo Treminio.

Pese a las críticas que han surgido en este tema, el secretario general del FMLN, Medardo González, aseguró recientemente que la medida presentada por el Gobierno no es “sacada de los pelos” sino que ha surgido producto de un análisis, y criticó la propuesta de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) por considerar que no representa un aumento sustancial.

El Gobierno ha presentado una propuesta en la que el salario mínimo en el área rural sería de $250 y $300 para el área urbana, y algunos sindicatos han llegado incluso a  proponer que el salario mínimo llegue a $550 para los trabajadores del sector agrícola. 

Por su parte, los representantes de la ANEP y la Unión Mipymes de El Salvador, coinciden en que se apruebe un incremento de 9 % al salario mínimo actual (según está establecido para cada rubro), y que se haga de forma gradual, es decir que se incremente un 3 % cada año, desde 2016 hasta 2018.

El dilema que surge para los dueños de pequeñas parcelas o establos con la propuesta del Gobierno, es sobre cómo van a hacer para duplicar el sueldo por cada obrero.

“Para el Gobierno es fácil decir que el aumento en el sueldo será del 100 % para el sector agrícola, porque no lo van a pagar ellos, esto solo es una medida contra la empresa privada. El Gobierno no puede seguir haciendo medidas sin tomar en cuenta al sector privado”, advirtió Treminio.

Según lo ejemplifico el representante de Campo,  cada dueño de una manzana de tierra logra reunir $1,400 por  la producción que recogen cada seis meses, de esa cantidad $500 se deben utilizar para insumos, $700 para pagar mano de obra (entre 3 y 4 personas) y al propietario o arrendatario del terreno le quedan cerca de $200. 

Si se aprueba la propuesta del Gobierno, el dueño del terreno no tendría las condiciones para pagar el doble de sueldo a sus empleados, y tendría tres opciones: la primera recortar la cantidad de empleos que genera, por lo que algunas personas quedarían desempleadas;  buscar la forma de mecanizar los procesos de producción y prescindir de mano de obra o, en última instancia, cerrar sus negocios.

Aunque los representantes del sector agropecuario reconocen que el precio de la canasta básica es demasiado elevado en comparación con los salarios en el país, también aseguran que una medida como esta terminaría afectando a la población.

Esto en consecuencia reducirá más la cantidad de empleos nacionales, irá en detrimento de la calidad de vida de los agricultores y de sus familias, y terminaría afectando la producción de alimentos en El Salvador, apuntó el presidente de Proleche.

Y agregó: “lo que va a suceder es que no se va a sembrar, no va haber trabajo, y se va a dar una cadena de problemas por andar de populistas”.

Para Escobar, el sector necesita una propuesta que le permita hacer el ajuste de forma gradual y que se adapte a la realidad que vive el agro en El Salvador.

Para el representante de Campo, la propuesta de la ANEP es una de las más apegadas a la realidad; sin embargo, consideran que podría llegar a negociarse llevar el aumento a un 15 %, de manera gradual de 5 % cada año.

El último acuerdo para aumentar el sueldo a los salvadoreños se dio en julio de 2013, cuando el Consejo Nacional del Salario Mínimo acordó hacer un aumento del 12 % al salario mínimo, dividido en tres partes de 4 % cada una.

La medida de hacer los aumentos en tres períodos fue propuesta por la empresa privada , que analizó que las pequeñas y medianas empresas del país no tenían la capacidad de absorber los costos de un solo aumento del 12 %, debido a la crisis económica en que está inmerso el país.

“Me parece tremendamente irresponsable, es absurdo lo que están planteando. Justo fuera que tuviéramos salud, pero es más fácil prometer lo que otros van a cumplir, no lo que les toca a ellos”.    Alfonso Escobar, Presidente Proleche
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