Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

El Salvador vendió 80 % de sus reservas en oro

La medida permitirá al país diversificar los riesgos ante la caída del precio del metal

Analistas recomiendan que ganancias por la venta de oro se inviertan en monedas duras o bonos de países desarrollados. foto EDH

Analistas recomiendan que ganancias por la venta de oro se inviertan en monedas duras o bonos de países desarrollados. foto EDH

Analistas recomiendan que ganancias por la venta de oro se inviertan en monedas duras o bonos de países desarrollados. foto EDH

El Banco Central de Reserva (BCR) vendió en marzo pasado el 80 % del oro que mantenía en sus reservas internacionales, para diversificar riesgos y aprovechar la revalorización del metal, según confirmó la semana pasada el jefe de análisis de riesgos de la institución, Roberto Arévalo, a la agencia Reuters.

De acuerdo con el funcionario, el país negoció 5,412 toneladas del metal precioso con el que obtuvo un monto de $206 millones que pasarán a las carteras de reserva del ente emisor, y con las que busca protegerse ante una la volatilidad de los mercados.

En términos sencillos, esta venta es similar al caso de un salvadoreño que, teniendo dos casas y una cuenta de ahorros en el banco, vende una de las propiedades que está perdiendo plusvalía y traslada ese dinero a una cuenta bancaria, donde pueda obtener más intereses por ese dinero.

"Es una acción prudencial al aprovechar la apreciación acumulada en un período de 15 años en los precios del oro, permitiendo además blindar las reservas internacionales de una volatilidad que en el corto y mediano plazo no se estima beneficiosa", dijo Arévalo.

El exministro de Hacienda Manuel Enrique Hinds explica hoy día en su columna de opinión que fue una buena decisión vender oro en estos momentos, pues el precio del metal está cayendo y es muy improbable que vuelva a subir en los próximos años.

"Lo importante es tener las reservas invertidas en activos que prometan los mejores rendimientos con los riesgos mínimos de pérdida disponibles en el mercado".

El oro, sin embargo, no es el mejor activo de inversión en estos momentos. De acuerdo con la información internacional el oro tocó el viernes su nivel más bajo en más de un mes. El oro al contado cerró con pérdidas del 1.4 por ciento, a $1,177.03 la onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en junio cayeron 19.30 dólares la onza, a $1,175.

"Conviene tener oro, pues, cuando su precio está subiendo, pero no conviene tenerlo cuando está bajando", dijo Hinds.

Lo mismo opinó el economista Rigoberto Monge. "cualquier operación que venga a mejorar la cantidad de divisas en reservas internacionales, me parece que representa una ganancia", dijo el profesional.

Monge dejó claro que el hecho de que el país haya vendido este oro no significa que ese dinero se haya perdido o mal administrado o incluso, que sea utilizado para otra actividad gubernamental.

"La reserva es intocable. Siempre necesitamos tener un respaldo", manifestó Monge.

En la base de datos del Banco Central de Reserva, un histórico muestra que desde enero de 2009 hasta marzo de 2015 las reservas internacionales totales subieron $246.8 millones.

En enero 2009 las reservas totales sumaban $2,370.7 millones, pero a marzo de este año éstas sumaban $2,617.5 millones, de los cuales $2,380.3 están invertidas en moneda extranjera.

Las reservas internacionales constituyen para todos los países un ahorro y una garantía de la capacidad para financiar sus importaciones.

Inversión

Según dijo Arévalo a Reuters, la gerencia del banco todavía no tiene un destino específico para estos fondos, aunque había tomado la decisión de reducir sus tenencias de oro desde 2012 para diversificar riesgos.

Monge explicó que las reservas podrían invertirse ya sea en dólares, euros, francos suizos u otra moneda que le genere rentabilidad al Gobierno.

Hinds recalcó que entre las posibilidades de inversión también están los bonos emitidos por países desarrollados y con monedas fuertes, que pueden darle mejores ganancias a las reservas del país.

"La ventaja de estos últimos instrumentos es que, además de tener solidez en términos del pago de ellos por parte de esos gobiernos deudores, pagan intereses, mientras que el oro sólo ofrece ganancias o pérdidas de capital, causadas por los precios que pueda tener al momento de la compra y al momento de su venta", explicó Hinds.

El exfuncionario explicó, además, que la venta del oro es una operación de cambio de inversiones, que no implica que las reservas están cayendo. "Vender oro no es perder las reservas", dijo.

Y también puede ocurrir lo contrario: sin vender oro, se pueden perder reservas, tal es el caso de Venezuela, que a pesar de no haber ningún gramo de su oro, sus reservas van en picada.

De acuerdo con cifras provisionales del Banco Central de Venezuela (BCV), las Reservas Internacionales de este país cerraron en abril en 20,852 millones de dólares.

Esta cifra representa una caída de 0.2 % (47 millones de dólares menos), en relación con el cierre de la semana anterior cuando se ubicaron en 20,899 millones de dólares, según datos publicados en la página web del BCV.

Esta semana también se conoció que Venezuela ha tenido que "empeñar" oro por un préstamo de $1,000 millones con Citibank, ante la grave crisis financiera que atraviesa el país, en relación a la caída del precio del petróleo.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación