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Reforma de pensiones dejaría en 1.2 % ganancia de ahorrantes de las AFP

La mitad de los ahorros ya gana poca rentabilidad pero con la reforma todos estarían en esa situación.

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La reforma del Gobierno dejaría en 1.2% la rentabilidad para el ahorro de todos los trabajadores que coticen en una AFP. | Foto por elsalv

Los pocos ahorros de los trabajadores que queden en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), si se implementa la reforma planteada por el Gobierno, quedarían en riesgo de estancarse generando solo 1.2 % de ganancias al año.
Tal cual funciona el sistema actual un trabajador gana 7.9% por la mitad de sus ahorros. La otra mitad apenas genera 1.2 % de rentabilidad como consecuencia de restricciones en la ley de pensiones, entre ellas la obligación de invertir en papeles del Estado.
Pero si se implementa la reforma alrededor de 400 mil cotizantes tendrán que olvidarse de la rentabilidad de sus ahorros, pues el Estado les dará una pensión mínima de $207.60 sin importar cuánto haya cotizado.
Las pocas personas, unas 200 mil aproximadamente, que logren ahorrar dinero adicional en las AFP tampoco podrán contar con tener una pensión mayor gracias a la rentabilidad.
Según un análisis de la Asociación Salvadoreña de Administradoras de Fondos de Pensiones (Asafondos), con la reforma en las cuentas individuales de los trabajadores solo quedarán $4,500 millones.
De ese dinero, $3 mil millones ya están invertidos en títulos del Estado que solo dan un 1.2% de ganancia. La minoría restante, $1,500 millones, gana alrededor de 7.9%.
Pero el peligro para las ganancias de los trabajadores no termina ahí. Según Asafondos, como seguirá funcionando el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP), el Gobierno puede obligar a las AFP a comprar más papeles del Estado.
En otras palabras existe la posibilidad que, eventualmente, todo el dinero que le quede a los trabajadores en las AFP genere solo 1.2 % de rentabilidad. Este sector de clase media hacia arriba, solo ganaría $1.20 por cada $100 que logre ahorrar.
“Es un envoltorio de estatización porque se llevan esto y en dos segundos me están llenando de CIP (papeles del Estado)”, expresó Ruth de Solórzano, miembro de la junta directiva de Asafondos.
Vender la inversión
Por otro lado, los $4 mil millones que, según estimaciones de Asafondos, pasarían a manos del Estado con el plan del Gobierno no serían guardados para formar la reserva del nuevo fondo público. Al contrario, serían utilizados inmediatamente. Una parte para anular la deuda que  el Estado ya tiene con los trabajadores que cotizan en una AFP. La otra sería “revendida” para obtener dinero en efectivo y, en teoría, empezar a pagar las pensiones de la gente que ya está jubilada.
En resumen, el dinero de los actuales trabajadores no sería guardado para pagar las pensiones futuras.
En algunas reuniones los funcionarios de Gobierno han dicho que uno de los objetivos de la reforma es bajar la deuda pública  en 6% del Producto Interno Bruto (PIB). 
Debido al funcionamiento del FOP, de cada $100 que un trabajador ahorra en la AFP $56 se le prestan al Estado. Es una deuda que el Gobierno tiene con los cotizantes.
Lo que haría la reforma es que al tomar las cotizaciones de todas las personas que ganan igual o menos que $484 mensuales, podría anular esa deuda.
Según estimaciones de Asafondos, el Gobierno recuperaría papeles del FOP por un valor de $1,800 millones. Será una operación en la que el Estado debe esos $1,800 millones a los trabajadores, pero al mismo tiempo una parte de los salvadoreños esta obligada a pasarle $1,800 millones al nuevo fondo público de pensiones. Al sumar y restar, la deuda desaparece (contablemente).
La reforma permitiría que el Estado reciba, además, otros $2,200 millones los cuales ya están invertidos en títulos valores que hasta ahora le han dado una rentabilidad de 7.9 % a los trabajadores.
Esos $2,200 millones no están en efectivo, en billetes, sino en certificados, bonos y otros instrumentos financieros. 
Como el Estado necesita recursos para pagar pensiones a miles de salvadoreños, venderá esos papeles para obtener dinero en efectivo y usarlo inmediatamente.
Estas tres transacciones: préstamo de lo poco que quede en AFP, anulación de la deuda y venta de las inversiones de los trabajadores, se infieren del texto que la propuesta de reforma gubernamental menciona de forma técnica en su página 43.
En dicha página la presentación habla de  que el FOP “continuara funcionando y apoyando el financiamiento del pago de las obligaciones”.
Menciona que al pasar ahorros de pensiones al Estado “pueda haber una compensación entre activos y pasivos y disminuir la deuda publica”.
Por último menciona que con los bonos en poder del Estado “se podrán realizar operaciones financieras que le permitan generar liquidez y se pueda hacer frente al pago de las obligaciones previsionales”.


Desigualdad
Aunque funcionarios de Gobierno han expresado que se busca dar un enfoque social a la reforma, lo conocido hasta ahora lleva a creer que las desigualdades que ya existen en el sistema de pensiones se agudizarán.
Ruth de Solórzano cree que al parecer el Plan del Gobierno está pensado para castigar a la clase media. Esto porque solo las personas de mayores ingresos podrán mantener en las AFP ahorros suficientes para tener una mejor pensión en su cuenta individual.
Quienes ganen unos cuantos dólares arriba de $484 no podrán ahorrar lo suficiente como para tener una pensión adicional durante varios años.
Con un salario de $1,000, por ejemplo, un trabajador cotiza $130 a una AFP. Con los cambios que propone el gobierno, solo ahorrará $66.97 en esa entidad.
Por otro lado, el plan del gobierno afecta a la gran mayoría de salvadoreños, sin embargo la propuesta preliminar hace una salvedad: las personas que aún cotizan al ISSS y al INPEP. En el remolino de cambios que se proponen, ese sector es el único que “mantiene sus condiciones actuales”, según el documento.  
Solórzano opinó que al parecer están premiando a quienes se quedaron en el sistema antiguo.

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