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Entrevista a Álvaro Díaz, economista de la CEPAL

Recortes de Obama, herida autoinfligida que daña a El Salvador

Reformas fiscales y recortes en Estados Unidos tienen impactos recesivos para la economía de ese país, con implicaciones negativas para Centroamérica

FOTO EDH/ M. CÁCERES

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El presidente de Estados Unidos Barack Obama salió con las manos vacías de la Cámara de Representantes, la semana pasada, cuando los republicanos no aceptaron su plan de alzas impositivas para disminuir el déficit presupuestario que lo acorrala con $ 1.1 billones y poder hacer frente a la deuda nacional cuya carga se eleva a$ 16.7 billones.

La gestión de Obama está en serios aprietos para honrar sus compromisos. El Servicio de Impuestos Internos anunció que no procesará las devoluciones de renta presentadas antes del 30 de enero de este año y que las ya registradas tardarán más en llegar a manos de los estadounidenses.

La semana pasada se activaron los recortes automáticos por un valor de $85,000 millones, destinados para reducir el mencionado déficit, debido a que demócratas y republicanos no han logrado acuerdos para solucionar el faltante de caja.

Los analistas citados por los periódicos en Washington y las agencias de noticias consideran que si no fuera por los recortes, la economía podría expandirse este año 0.5 puntos porcentuales y la tasa de desempleo caería 0.2 puntos porcentuales más.

Desde que Obama llegó a la Casa Blanca, la tasa de desempleo no bajaba de 8 %, pero en febrero de 2013 pudo colocarse en 7.7 %. Sin embargo, los analistas estiman que el Producto Interno Bruto puede llegar a un 2 % este trimestre, pero bajaría a medida que cierre el año con un 1.9 %, con modestas creaciones de nuevos puestos de trabajo, debido a los recortes que entraron en vigencia.

Para sortear los males que se avecinan, los demócratas plantean una propuesta de reducir los déficit federales en $1.85 billones en un plazo de 10 años, pero simultáneamente, subir los impuestos a los ricos y añadir $100,000 millones en gastos de infraestructura para impulsar el crecimiento laboral.

Mientras, los republicanos proponen alcanzar un equilibrio en 10 años a través de recortes por $4.6 billones en programas locales, pero sin elevar los impuestos.

En ambos planteamientos no hay acuerdos y, en su intento por lograr un equilibrio, Obama conversó con el republicano John Boehner, pero no consiguió nada.

"Los republicanos quieren equilibrar el presupuesto. El presidente no. Los republicanos quieren resolver nuestro problema de deuda a largo plazo. El presidente no", machacó Boehner, al describir el distanciamiento en el encuentro con Obama.

Álvaro Díaz, economista asesor regional de la Cepal, quien visitó El salvador la semana pasada, consideró que países como los centroamericanos serán afectados por los recortes que actualmente está aplicando Estados Unidos, debido a que en lugar de reactivar el empleo y la inversión, los frenan.

Parte de sus afirmaciones retoman lógica cuando se lee el informe de Citizens for Tax Justice, organismo no gubernamental que monitorea el pago de impuestos en el mercado estadounidense. Según el reporte, Apple, Microsoft, Pfizer y 92 empresas de Fortune 500 se han apresurado para sacar sus ganancias al exterior "en un esfuerzo por huir de los impuestos". La salida de ganancias hacia el extranjero ya suman los $500 millones.

El asesor regional de la Cepal considera que los recortes en Estados Unidos no son otra cosa que "una herida auto infligida" que ha comenzado a tener efectos recesivos en contra del crecimiento económico estadounidense, en todos sus ámbitos.

La plata se va para afuera, la inversión disminuye y con ella la productividad y los empleos. Este círculo vicioso, indicó el asesor de la Cepal, traería implicaciones para países como El Salvador, que basan su economía en las remesas que envían los salvadoreños que trabajan en aquél país, así como efectos en las exportaciones que se concentran en ventas para ese mismo mercado en un porcentaje considerable.

Antes de ser asesor económico regional de la Cepal, Álvaro Díaz fue subsecretario de Economía de Chile, durante el periodo del democristiano Ricardo Lagos. Fungió en el gabinete del ministro Jorge Horacio Rodríguez Grossi, cuya gestión debió enfrentar severas críticas por la crisis energética y los altos precios del petróleo que en dicha época (2000-2005) obligaron al gobierno a tomar fondos de los excedentes obtenidos por los superávit fiscales de las ventas de cobre, para subsidiar los precios de los combustibles.

Tener un fondo por superávit fiscales es casi un lujo al cual muy pocos países tienen el privilegio para hacer frente a periodos críticos, tanto locales como influenciados por factores externos.

En 2009, Chile enfrentó la crisis financiera internacional gracias a dicho superávit. El gobierno de entonces, recordó, pudo responder con políticas contra cíclicas, sin afectar sensiblemente el crecimiento económico.

Para entonces, Chile pudo elevar el gasto fiscal y reducir la tasa de interés, cuando el resto de países hicieron lo contrario. El Salvador es uno de ellos, indicó.

Lo que Díaz logró captar durante su estadía en El Salvador fue una tendencia a discutir de manera ideológica el manejo presupuestario y la deuda, tal como ocurre en Estados Unidos y anulando las políticas contra cíclicas. La Reserva Federal maneja la política monetaria de manera flexible para enfrentar las crisis, pero los problemas fiscales se sumergen en debates partidarios que abordan el peso de las deudas con recortes, indicó.

En El Salvador, el gobierno debería centrar sus esfuerzos en disminuir el gasto, en lugar de pretender reducirlo a tasas recesivas que impiden la reactivación, señaló.

Cepal y Fusades coinciden en que en los últimos cuatro años, el stock de deuda para financiar el déficit aumentó 15 puntos porcentuales dentro del PIB, y pasó de 37.4 %, a 52 %.

Díaz no vino al país a analizar el estado de la economía salvadoreña, su especialización dentro de la Cepal es la innovación, la tecnología y las políticas para la sociedad de la información, tema que vino a impartir invitado por el Viceministerio de Ciencia de El Salvador.

Expansión abordó al profesional en su calidad de analista regional y como economista para conversar sobre sus consideraciones respecto al acontecer económico de la zona y del país.

¿Qué implicaciones tendrán los recortes en Estados Unidos para sus socios comerciales?

Lo que pasa en Estados Unidos es una herida auto infligida. Existe un acuerdo de que en períodos recesivos, la política monetaria es laxa, la Fed aplica una política de relajamiento cuantitativo que permite trabajar el aspecto monetario, pero está la dimensión fiscal donde hay desacuerdo entre demócratas y republicanos.

Hay un debate muy ideológico sobre el peso de la deuda y los recortes significan un efecto recesivo muy complicado, reduce la tasa de crecimiento de la economía y afecta a países como El Salvador.

El problema europeo es otra herida infligida por problemas de coordinación y políticas restrictivas. En el caso de Estados Unidos, el problema es ideológico y ya lleva varios años, pero ahora está en un nivel muy agudo y es preocupante para el resto de las economías porque debilita el proceso de recuperación de la economía mundial.

¿Cómo visualiza a El Salvador al respecto?

Veo reflejos de este debate en El Salvador. Preocupa mucho que no miren más practica las cosas. Cuando tenemos ciclos recesivos, pretender reducir la deuda pública con restricción de gastos tiene efectos recesivos, cuando deberíamos estar haciendo o mantener el gasto moderado, pero no pretender reducir el gasto público en tasa recesiva.

Lo que deben lograr es que la tasa del gasto público sea menor que la del producto. Cuando logras eso, entran más ingresos fiscales, generas empleo y eso te permite ir en un proceso de reducción progresiva de la deuda. Pretender reducir la deuda rápidamente es espantoso, con profundas consecuencias recesivas.

Viví esto. En 1975, se provocó una caída del producto del 25 % y entre 1982-84 fue de 30 %. Ya pasamos por eso en Chile y no queremos volver a repetirlo y para no hacerlo tenemos que tener buenos fundamentos macroeconómico y no cometer locuras. Ajustes rápidos son negativos.

El país crece menos que el resto de la región, ¿qué deberíamos estar haciendo para superarlo?

Diversificar su estructura productiva.

Tienen una economía que se basa en maquila y remesas, entonces, tiene un potencial agrícola, pero debe tener una producción de alto valor agregado. Tiene potencial en turismo, es el país de la media hora, entonces hay que diversificarse, no depender tanto de dos tipos de mercado (remesas y exportaciones).

¿Dónde visualiza a El Salvador a corto plazo?

No creo que esta crisis siga igual, al final va a haber una recuperación y creo que el país va a estar en mejores condiciones.

La política macroeconómica tiene que resolver problemas estructurales y un gran problema es el bajo acceso al sistema financiero.

Según el Banco Mundial, solo el 14 % de los salvadoreños adultos tiene acceso a una institución financiera formal, eso es muy bajo, mucho más que Honduras y que Costa Rica.

El Salvador podría tener más acceso al sistema bancario de lo que tiene hoy en día. Se requiere cambios, reformas importantes. La banca de desarrollo es para mediano y largo plazo, la privada presta al corto plazo.

Chile tiene 10 millones de cuenta ahorristas, a través de micro créditos. Para poder lograr eso se requiere más formalidad, una política que Chile fomentó hace 10 años reduciendo lo tiempos para constituir empresas. De dos mese s se redujo a 20 días actualmente. El desarrollo financiero es una palanca del desarrollo económico, es crucial.

¿La ausencia de Chávez afectará a los países que reciben su ayuda?

Me atrevo a decir que es muy probable que en las elecciones Nicolás Maduro probablemente vuelva a ganar aunque la oposición tenga un candidato fuerte. Incluso, aunque ganara la oposición, los cambios en estas materias no se van a producir inmediatamente.

El tema en esto es que se exagera la influencia de Chávez en América Latina.

La política económica de Bolivia ha estado creciendo a 5 % y tiene superávit fiscal y tiene hidrocarburos, al margen de las ayudas de Chávez. Evo Morales es un fenómeno distinto al chavismo y lo mismo en El Salvador, tienen dinámicas propias. La verdad, es menos relevante.

¿Usted visualiza a Maduro con la misma capacidad de financiar a los países Alba, o cree que el ciclo se agotará?

En realidad no conozco mucho a Alba, no podría evaluar la magnitud ni la importancia de esta iniciativa.

Yo creo que El Salvador se las tiene que arreglar con lo que tiene, con sus recursos, su población y su economía y eso no cambia.

Como economista quiero saber cuál es el impacto (de los programas Alba) en el producto y no he visto un análisis que me lo diga.

Puede haber debate ideológico, pero yo sospecho que se infla mucho el fenómeno Chávez.

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