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Proponen que AFP no paguen pensiones del ISSS e INPEP

Analistas proponen que gradualmente se abandone el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP) para pagar las pensiones del sistema antiguo

El estado toma prestado de los ahorros en AFP para pagar a los afiliados en el sistema antiguo de pensiones.

El estado toma prestado de los ahorros en AFP para pagar a los afiliados en el sistema antiguo de pensiones.

El estado toma prestado de los ahorros en AFP para pagar a los afiliados en el sistema antiguo de pensiones.

Buscar una "solución creativa" para financiar las pensiones de los cotizantes del ISSS y del INPEP es lo que propusieron ayer varios analistas durante un foro organizado por la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde). 

La alternativa implica, según dijeron, abandonar gradualmente el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP) para evitar que eventualmente el sistema privado (AFP) colapse y se suspendan los pagos de pensiones. Uno de los principales argumentos para abandonar el FOP es que a la larga generará una deuda insostenible para el Estado.

El FOP se creó mediante un decreto que permite que el Gobierno utilice hasta el 45 % de los ahorros de los cotizantes de las AFP, para pagar las pensiones del sistema antiguo (del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y del Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP).

El exsuperintendente del sistema de pensiones, Omar Iván Martínez, dijo que el Estado debe utilizar $400 millones anuales para pagar la pensión a los cotizantes del sistema antiguo. Esos fondos se toman, como préstamo, de los ahorros del sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

En los próximos 10 años, el experto indicó que se van a pensionar las personas que tuvieron la opción de elegir entre el sistema antiguo y el nuevo, de los cuales muchos optaron por cotizar a la AFP. Con esta nueva carga de pensiones, Martínez estima que el Estado se estará endeudando en $983 millones por año.

"Eso es casi la cuarta parte del presupuesto nacional de la República", expresó.

Por otro lado, el consultor de Funde, Carlos Armando Pérez, indicó que la deuda del sistema de pensiones representa una gran carga fiscal. De acuerdo con sus estimaciones, la deuda adquirida para pagar a los pensionados del sistema antiguo se extenderá hasta 2060. 

Pérez hizo hincapié en que el Gobierno está subestimando los cálculos de esta deuda, ya que no declara todos los fondos que ha tomado prestados sino solo una parte. 

Los profesionales que participaron en el foro hicieron estimaciones del monto que el Estado debe a los cotizantes de las AFP. Aunque no hay una cifra definitiva, se proyecta que asciende a $11 mil o $16 mil millones de dólares.

Solo las primeras emisiones de los Certificados de Inversión Previsional (CIP) son incluidos en el conteo de deuda. Si se incluyeran todos los compromisos del FOP a la deuda del sector público no financiero, esta alcanzaría el 80 % del PIB, enfatizó.

Para el director ejecutivo de Funde, Roberto Rubio, este nivel de endeudamiento con los fondos de pensiones no puede continuar. "Por el peso que representa para las finanzas públicas... $400 a $500 millones anuales tiene que estar desembolsando en calidad de préstamo para pagar al sistema antiguo. Fiscalmente ese sistema no es sostenible", dijo.

Bajos beneficios para el ciudadano

Otro argumento para abandonar el FOP es que a la larga no permite que los salvadoreños obtengan más dinero por sus ahorros de pensiones.

María Elena Rivera, coordinadora del programa de estudios sobre políticas públicas de Fundaungo, expresó que hay un alto porcentaje de rentabilidad perdida.

En su intervención, la analista dijo que los ahorrantes de las AFP han dejado de ganar hasta $600 millones por los bajos intereses que paga el Gobierno al tomar dinero prestado. En el caso de las cuentas personales, una persona con un salario alrededor de $400 mensuales recibirá hasta 25 % menos en su cuenta personal.

Rivera obtuvo estos datos al comparar la rentabilidad de 1 % que paga el Gobierno por los CIP, versus la que pagan otras inversiones, que rondan el 3 % o 4 %. 

Es decir, por cada $100 prestados el estado paga $1 adicional, mientras que en otras inversiones un ahorrante podría recibir hasta $5 cada año. La investigadora sostiene que el alto endeudamiento del Estado podría generar una crisis, pues traería como consecuencia una suspensión de pagos por todo lo que ya tomó prestado de los cotizantes. 

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