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Pronostican crisis en la canasta básica

Con el cierre de las fronteras se ha afectado $350 millones en comercio en los siete días.

La espera de camiones en las fronteras significa pérdidas en las cadenas productivas. FOTO EDH / MARLON HERNÁNDEZ

La espera de camiones en las fronteras significa pérdidas en las cadenas productivas. FOTO EDH / MARLON HERNÁNDEZ

La espera de camiones en las fronteras significa pérdidas en las cadenas productivas. FOTO EDH / MARLON HERNÁNDEZ

Con el cierre de los puntos fronterizos de nuestro país, no solo las empresas privadas se han visto afectadas con la paralización del comercio, sino también los salvadoreños que ya experimentan un incremento en el precio de algunos productos de la canasta básica.

De acuerdo con el presidente del Consejo Nacional de la Pequeña Empresa de El Salvador, Conapes, Ernesto Vilanova, el país está a las puertas de una crisis profunda con repercusiones inevitables en los precios de los productos para todos los salvadoreños.

"La acción caprichosa de las autoridades al no sentarse a negociar con el transporte internacional de la región y la paralización en las fronteras, ha empezado a repercutir en incrementos desmedidos en la canasta básica en todo el territorio nacional", indica el presidente de Conapes.

Con la paralización de las fronteras, de acuerdo con datos de la Asociación Salvadoreña de Industriales, ASI, un estimado de 1,200 furgones que transitan a diario con productos tanto de importación como de exportación permanecen retenidos y han afectado $350 millones en estos días.

Según lo afirma el presidente de la ASI, Javier Simán, esto está generando que productos perecederos se estén perdiendo en la frontera, lo que a su vez puede generar escasez y desabastecimiento de nuestros mercados.

En efecto, como ha sido consultado por El Diario de Hoy, ya se comienzan a encarecer ciertos productos, entre estos las hortalizas.

El problema es tal que ya comienza a afectar también a las cadenas de supermercados, que desde hace días esperan furgones con mercadería que podría echarse a perder, sobre todo con productos perecederos.

La paralización no sólo produce la pérdida de mercadería, también implica un gasto en diésel, cuando los furgones transportan productos que requieren estar en congelación.

La suma de esto, no sólo es el costo de $18 por inspección, sino también la pérdida de mercancías y gastos por combustible, entre otros, comienza a verse reflejado en la venta al consumidor final.

Pero el problema de la escasez y el desabastecimiento no lo es todo, según lo indica el presidente de la ASI, "se está afectando a los exportadores, que pueden perder sus contratos por no completar sus transacciones, y al final esto repercute en temas de pérdida de empleo para el país".

Ante la negativa que han mostrado las autoridades salvadoreñas de atender la problemática, los empresarios asociados en la Comisión Intergremial para la Facilitación del Comercio, Cifacil, proponen que se suspenda de inmediato la aplicación del cobro hasta que se haya reformado la ley y se implemente correctamente el sistema de pagos.

El presidente de Conapes, indicó que "es inaudito que se le de la espalda a los sectores productivos del país" que están sosteniendo la economía.

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