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La pobreza por hogar aumentó en 10 por ciento

La pobreza por persona creció en 47.5 %, según los datos que ha analizado Fusades

Las familias son ahora más pobres que antes, si se toma en cuenta el porcentaje de hogares que estaban en pobreza en 2006 y las que lo estaban en 2011. foto EDH / archivo

Las familias son ahora más pobres que antes, si se toma en cuenta el porcentaje de hogares que estaban en pobreza en 2006 y las que lo estaban...

Las familias son ahora más pobres que antes, si se toma en cuenta el porcentaje de hogares que estaban en pobreza en 2006 y las que lo estaban en 2011. foto EDH / archivo

Los datos oficiales de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2011 elaborada por la Dirección General de Estadísticas (Digestyc) indica que la pobreza por hogar aumentó en 10.1 % desde 2006, a pesar de que han sido estos años en los que el Gobierno más ha gastado otorgando subsidios.

Las cifras reflejan que la pobreza que más ha incrementado es la que está en el área rural ya que en 2006 era de 35.8 % mientras que en 2011 esa cifra creció a 50.2 %. En el área urbana la pobreza pasó de 27.7 % a 35.4 %.

La Fundación Salvadoreña de Estudios Económicos y Sociales (Fusades) señaló el miércoles que la pobreza por persona subió de 38.1 % a 47.5 %, un dato que corresponde a unas 650 mil personas, más de medio millón.

Sus datos, obtenidos con base en registros oficiales de la Digestyc y otras instituciones gubernamentales, destacan que solo en 2011, 325 mil personas se sumaron a la lista de pobres.

Al respecto, el economista Miguel Lacayo aseguró que las cifras no le sorprenden pues para él es obvio que la riqueza "no se multiplica dividiéndola".

Lacayo explicó que desde que el ex presidente Elías Antonio Saca comenzó a repartir subsidios a las familias de más escasos recursos en 2004, contradictoriamente la pobreza aumentó. "En lugar de invertir en infraestructura, regalaron dinero", señaló el economista. Para Lacayo, los subsidios no han ayudado a la gente a salir de la pobreza.

Si bien es cierto las familias reciben hoy dinero en efectivo, uniformes y cuadernos para sus hijos, el dinero que se ahorran en este rubro lo gastan en la comida, cuyos precios suben al ritmo de los combustibles y del desempeño de la agricultura nacional.

Pedro Argumedo, del departamento Económico de Fusades también cree los mismo. Aseguró que estas ayudas monetarias no han compensado las necesidades que los salvadoreños tienen, sobre todo porque no se les ha suplido de lo más importante: trabajo.

Si las personas no tienen un trabajo, no pueden alcanzar un mejor nivel de vida.

Los datos de Fusades indican que las personas económicamente activas aumentan cada año en un promedio de 45,000, pero de éstos, solo una mínima parte logra encontrar un trabajo formal.

Las cifras del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) que ha retomado Fusades indican que el año pasado solo obtuvieron un empleo formal 740,539 personas.

Pero de 2.6 millones de personas en edad laboral, más de 1.9 millones no han encontrado un empleo digno.

Estas personas han tenido que ganarse la vida a través del comercio informal, en el que no hay acceso a salud pública, pensión ni beneficios laborales.

El asistencialismo

El Gobierno, por el contrario, asegura que con las políticas económicas que ha tomado, ha logrado reducir el nivel de pobreza y la desigualdad económica.

Al cierre del año pasado, el ministro de Economía, Armando Flores, destacó que la pobreza total entre el primer semestre 2009 y el primer semestre 2012 bajó 2.3 %.

Destacó que en 2011, el ingreso promedio de los hogares fue de $486, pero que el año pasado éste ingreso promedio subió a $539.

Y los subsidios en energía eléctrica, gas propano, entrega directa de dinero y otras ayudas, han sido claves para elevar su calidad de vida, según el Gobierno.

Sin embargo el director del departamento económico de Fusades, Álvaro Trigueros, dijo el miércoles que cuando no hay inversión ni crecimiento económico es muy difícil que las familias aumenten su calidad de vida.

El Salvador lleva cinco años consecutivos de pérdida de inversión extranjera directa y otros seis años en los que su crecimiento económico ha sido el más bajo de toda la región, contrario al gasto.

"Cuando hay desarrollo económico, hay más empleo", subrayó Trigueros.

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