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El País: "Ola de protestas puede extenderse a El Salvador"

Las redes sociales han sido clave para convocar a las manifestaciones. En Guatemala ya dimitió la vicepresidenta Baldetti

Los guatemaltecos han salido a las calles para protestar contra la corrupción en su país. Sus exigencias ya lograron la dimisión de la vicepresidenta. Foto EDH / archivo

Los guatemaltecos han salido a las calles para protestar contra la corrupción en su país. Sus exigencias ya lograron la dimisión de la vicepresidenta. Foto EDH / archivo

Los guatemaltecos han salido a las calles para protestar contra la corrupción en su país. Sus exigencias ya lograron la dimisión de la vicepresidenta. Foto EDH / archivo

El descontento por la corrupción y la violencia que ha llevado a miles de ciudadanos hondureños y guatemaltecos a salir a las calles y reclamar transparencia a las autoridades "puede extenderse a El Salvador", presagió ayer el periódico español El País, en un artículo que analiza la "primavera" de Centroamérica.

"El viento del cambio recorre Centroamérica. Una primavera del descontento ha emergido en Guatemala y Honduras y puede extenderse a El Salvador", señala el artículo al inicio.

"En una zona con niveles de renta paupérrimos y con las mayores de tasas de homicidio del planeta, esta lucha ciudadana por la transparencia y la honestidad ha despertado un entusiasmo que no se recordaba desde hacía décadas", continúa la nota, redactada por los periodistas José Elías y José Meléndez.

En las últimas semanas miles de guatemaltecos y hondureños han salido a las calles y participar de estos movimientos, liderados desde las redes sociales.

En Guatemala, las protestas ya lograron que la vicepresidenta Roxana Baldetti renunciara a su cargo y tiene en la cuerda floja al presidente Otto Pérez Molina.

"Este despertar no hubiera sido posible, según los sociólogos Carlos Guzmán Böckler y Gustavo Berganza, sin las redes sociales", dice el artículo.

Sin embargo, los periodistas señalan que el movimiento guatemalteco carece de una dirección clara y, pese a su poder de presión, aún faltan resultados tangibles.

No obstante, "si se consiguen, en Guatemala volverá a florecer una primavera democrática como la vivida en 1944 y echada por la borda, 10 años después, por una involución apoyada por EE. UU.", reseñan los periodistas.

"En Honduras, la primavera la vamos a vivir en el momento en que logremos hacer renunciar al presidente", dice Ariel Varela, uno de los impulsores de las protestas en el país centroamericano.

El movimiento hondureño se formó tras destaparse la información de que el Partido Nacional financió su campaña política con un supuesto desfalco de $350 millones que debían ir al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

"Si cada uno de esos hondureños hubiera sido parte del saqueo al IHSS, hubiera recibido más de 47.000 dólares. Esto es lamentable, catastrófico, no solo por el dinero robado, sino por las muertes de hondureños que no han recibido medicamentos básicos. Honduras vive una epidemia de corrupción. En los hospitales no hay ni acetaminofén (paracetamol). Es una aberración", explica Varela.

El presidente, Juan Orlando Hernández, admitió haber recibido dinero con ese origen para su campaña, aunque advirtió que en su administración "nadie ha comprado impunidad, que los corruptos y corruptores deben rendir cuentas ante la ley" y prometió "cero tolerancia a los abusos".

Las protestas hondureñas también han sido convocadas a través de las redes sociales.

"Honduras y Guatemala están sobre ascuas. Viven su primavera del descontento. Las protestas, con apenas un mes de vida, hacen presagiar un aumento de tensión en la zona. Pero también el inicio de una nueva era", termina el artículo.

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