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OCDE ve retroceso si se vuelve al sistema de reparto luego de reformar sistema pensiones

El titular del organismo mira con preocupación la región centroamericana donde hay una gran brecha entre el sector formal e informal

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Las cifras en rojo en las bolsas de los sistemas previsionales públicos para dar cobertura a una creciente población del continente americano, que envejece a ritmo acelerado, ha encendido las luces de alerta en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y el Banco Mundial, que convocaron ayer a expertos en el organismo multilateral en Washington para discutir sobre esta problemática.

En las consideraciones sobre la problemática en la región el Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, vio con preocupación los intentos y actos consumados de algunos países de disfrazar el problema de fondo, al volver a sistema de repartos; lo que significaría unos retrocesos a las reformas estructurales ya desarrolladas para hacer más efectivos los sistemas de pensiones.

En El Salvador el gobierno maneja con sigilo un plan de reformas al sistema de pensiones de capitalización individual, al barajar entre las opciones volver al sistema público lo que supondría adquirir los fondos que de los trabajadores ya tienen acumulados desde el año 1998 que se hizo la reforma.

También con asesoría y apoyo financiero del BID, para un estudio que se completaría en 2016, El Salvador apuesta al menos a un sistema mixto que combine las dos opciones para los trabajadores.

Gurría es tajante al señalar que echar marcha atrás a las reformas es un paso en falso que solo maquilla el problema de fondo, que es la falta de recursos y la insostenibilidad fiscal. Es clave para Gurría aumentar la base de trabajadores contribuyentes con el apoyo del sector privado que es el único capaz de generar una oferta laboral que abone a la creación de fondos de previsión.

"Los costos de transición de un modelo a otro han resultado ser mayores a lo anticipado, en Polonia, por ejemplo, la opción de un sistema múltiple aumentó la deuda pública nominal en un 17.5 por ciento… Luego lo que ha pasado en otros países es que toman la parte de las pensiones privadas y la pasan a las pensiones públicas; desaparece el pilar privado, y lo que pasa es que bajan la deuda pública, por supuesto son juegos de números, en el fondo no se resuelve el problema y se complica mucho el manejo de temas en general", explicó Gurría a la concurrencia citada en el Auditorio Enrique Iglesias del BID.

El funcionario de la OCDE considera que si bien los fondos de asistencia a las personas que no han contribuido como cotizantes desempeñan una función importante para mitigar la pobreza extrema, pero enfatiza que el principal desafío lo plantean los mercados de trabajo.

"Ahí esta la clave o una buena parte de la solución; es ahí donde hay que concentrarse para promover la participación laboral, no solo para que los trabajadores ganen el sustento adecuado con una remuneración digna, sino para que acumulen derechos de pensión suficientes para su futuro", agregó.

BID insiste en asegurar sostenibilidad financiera

Al presentar de manera oficial el estudio titulado "Panorama de las Pensiones en América Latina y el Caribe", el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, dijo que es imperativo para los países de la región discutir de manera amplia y con criterios altamente técnicos el aumento de los cotizantes para garantizar un envejecimiento digno a los trabajadores en los años venideros.

El titular del organismo mira con preocupación la región centroamericana donde hay una gran brecha entre el sector formal e informal, este último sin una previsión de vejez; a ello se suman las políticas públicas que en años recientes se han creado para dar cobertura a personas de la tercera edad que nunca cotizaron.

El 45 por ciento de los trabajadores, casi la mitad no está haciendo aportes a sus pensiones, según Moreno, la situación es particularmente acuciante en Centroamérica y los países andinos donde en promedio solo un 20 por ciento de los trabajadores contribuyen para su fondo de pensión.

También es grave porque de ese porcentaje un gran número solo aportan a su fondo de jubilación durante una parte de su vida laboral, con mayor énfasis en las mujeres. El informe refleja que este grupo, además, presenta mayores expectativas de vida por lo que la pobreza se puede prolongar en su edad madura.

"Los países de la región han impulsado de forma decidida la llamadas pensiones no contributivas, en el sentido que no están financiadas por los aportes de empresas o trabajadores, sino de recursos generales de los presupuestos; esto es buena noticia desde el punto de vista de la cobertura, pero la mayoría de países carecen de la institucionalidad para asegurar su sostenibilidad cuando el porcentaje de adultos mayores se multiplique en los años por venir", dijo.

En este panorama Moreno urgió a los gobiernos para apurar las reformas estructurales de los sistemas, que garanticen mayor sostenibilidad y mayor cobertura para los trabajadores actuales en su edad de retiro.

A los realizadores del informe les preocupa la falta de institucionalidad en la región para garantizar una buena gestión de las pensiones, tanto de los cotizantes que han aportado a su cuenta previsional como las que están otorgando los gobiernos a las personas que nunca cotizaron.

"Ese puede ser un buen primer paso para lograr sistemas de mayor cobertura y sostenibilidad… Las medidas serán mucho más notorias tanto en términos fiscales como el bienestar de la región", concluyó el presidente Moreno.

Los círculos viciosos

En el panel forum instalado luego de las presentaciones de los titulares, conformado por Andrés Escobar, Viceministro de Hacienda y Crédito Público, Colombia; Magdalena Lizardo, Directora de la Unidad de Análisis Económico y Social, República Dominicana; Marlon Tabora, Presidente del Banco Central y Jefe del Gabinete Económico, Honduras. Santiago Levy, Vicepresidente de Sectores y Conocimiento del BID, Arup Banerji, Director Senior y Jefe de Práctica Global - Protección Social y Trabajo en el Banco Mundial y Ángel Melguizo, director jefe para América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo en la OCDE, se pusieron sobre la mesa otras variables para entender el panorama regional.

En cuanto a las transferencias de fondos para pensiones de personas que no han cotizado al sistema, el representante del BID, lo ve como un mensaje negativo para impulsar la participación de los trabajadores hacia un mercado formal.

Porque quien labora en la informalidad no ve necesario apostar a un fondo de jubilación al ver que no hace falta ser cotizante para que al final de la vida laboral el gobierno busque formas de asegurarle una pensión. También hubo serias críticas a los altos costos que representan para el sector privado aumentar el empleo formal, y donde el mismo trabajador por falta de una educación financiera tiende a considerar los descuentos para su fondo de jubilación como una carga impositiva, por considerar que es un beneficio que quizá no recibiría en el largo plazo.

Otro de los aspectos que distorsionan el abordaje del tema de pensiones es el uso político del tema según el jefe de gabinete económico de Honduras, quien aseguró que hay en la región mucha capacidad técnica para presentar los planes de reforma ajustados a las realidades, pero cuando estas llegan a las manos de los políticos pasan a ser bandera de campañas y cae por la borda cualquier proceso serio para resolver el problema.

Los panelistas coincidieron que en todos los países deben poner metas hacia donde se puede llegar en un determinado periodo de tiempo, con planes estratégicos de Estado que no deben estar supeditados a los vaivenes políticos de los gobiernos en turno, como ha sido la norma en 70 años. "Con solo tener claridad hacia donde queremos llegar a 15 años plazo, para decir un periodo, ya es un gran paso", acotó Santiago Levy, secundado por el funcionario hondureño, quien matizó que la reforma fiscal emprendida por Honduras, en 2013, busca lograr sus metas en el mediano y largo plazo.El titular del organismo mira con preocupación la región centroamericana donde hay una gran brecha entre el sector formal e informal

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