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Las empresas en A.L. pagan más de 24 impuestos diferentes

El pago de tasas impositivas continúa siendo un trámite engorroso y complejo

Países como Colombia han avanzado significativamente en sus procesos tributarios. foto edH

Países como Colombia han avanzado significativamente en sus procesos tributarios. foto edH

Países como Colombia han avanzado significativamente en sus procesos tributarios. foto edH

MADRID. El famoso dicho que se oye en Estados Unidos "solo hay dos cosas seguras en la vida: los impuestos y la muerte" tiene un matiz más doloroso en Latinoamérica. Hacer la declaración y pagar impuestos puede convertirse en un calvario en muchos países de la región, a pesar de registrar avances en sus sistemas impositivos, gracias a mejoras tecnológicas.

Si bien las economías a nivel mundial están adoptando políticas para mejorar las recaudaciones y así estimular el crecimiento económico, en América Latina pagar impuestos sigue siendo una tarea engorrosa.

Según el estudio Pago de Impuestos 2014, enfocado en empresas medianas a nivel mundial, hay resultados mixtos en la región. Venezuela ostenta la mayor cantidad de impuestos a pagar en el mundo con 71, mientras que México lidera el ahorro de tiempo en el pago de impuestos gracias a la introducción de nuevas tecnologías que en los últimos nueve años han ayudado a reducir en 62 % el tiempo destinado por las empresas a efectuar sus cumplimientos fiscales.

"Las autoridades fiscales en todo el mundo están tomando medidas para modernizar y mejorar los sistemas de pago. Los contribuyentes en 76 economías ya pueden presentar sus declaraciones de impuestos sobre la renta electrónicamente desde prácticamente cualquier lugar del planeta", asegura Augusto López Claros, director de Indicadores globales y Análisis del Grupo del Banco Mundial.

Agrega que el uso de las últimas tecnologías para mejorar la calidad de los servicios públicos aumenta la transparencia y, para muchas autoridades fiscales, permite la ampliación de la base impositiva, lo que tiene implicaciones económicas beneficiosas.

Si bien en Centroamérica y el Caribe se han hecho reformas que han acelerado los tiempos para declarar impuestos —con 217 horas, por debajo del promedio mundial de 268—, la cantidad de impuestos a pagar es de 33.7 la más alta después de África y por encima del promedio mundial que es de 26,7.

El informe destaca que desde 2004, los tres indicadores que toman para la medición –el número de pagos, el tiempo para hacer la declaración y la tasa de impuesto total- han venido disminuyendo poco a poco. Panamá se toma como ejemplo gracias a una nueva plataforma para declarar las contribuciones de la seguridad social, así como Guatemala, que ha reducido la cantidad de pagos de impuestos laborales, que ahora pueden hacerse vía electrónica.

En Sudamérica, la situación es más compleja. Si bien los tres indicadores han caído en los últimos nueve años desde que se realiza el estudio, de un tiempo a esta parte esa caída se ha desacelerado.

El promedio de la tasa de impuesto total es de 52,7 %, superior al promedio mundial de 43.1 %. Pero varias reformas introducidas en los últimos años han ayudado a reducir la brecha. Esto es así en Paraguay y Uruguay, que han eliminado, cambiado o reducido algunos impuestos utilizados en la medición.

Según el estudio, Chile sigue siendo el mejor país de Sudamérica en el pago de impuestos, colocándose en el puesto 38 entre los 189 países evaluados, por encima incluso de Estados Unidos, Inglaterra y Francia.

El estudio se basa en tres grandes tipos de impuestos: el que se aplica sobre las utilidades, el impuesto al valor agregado o a las ventas y los impuestos laborales, que incluyen las tasas sobre nóminas y contribuciones a la seguridad social.

Lo más preocupante es el tiempo que lleva a las empresas preparar y pagar los impuestos. Según el informe, en Sudamérica el promedio es de 618 horas, más del doble de la cifra mundial. Brasil y Bolivia encabezan este rubro, mientras que Colombia es la economía que ha registrado la mayor reducción de horas después de la aplicación de diversos sistemas que simplifican la declaración, desde 456 horas en 2006 a 203 (ocho días) en 2012.

"De las 12 economías de esta región, ocho cuentan con sistemas electrónicos para la declaración que son utilizados por la mayoría de las empresas. Pero hay casos donde no están disponibles", asegura el estudio. —AP

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