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Inició un pacto energético entre México y EE. UU.

El acuerdo es para la exploración y explotación de yacimientos fronterizos en el Golfo.

La petrolera estatal Pemex tiene un rezago en el desarrollo de sus reservas en aguas profundas. Foto EDH / Archivo

La petrolera estatal Pemex tiene un rezago en el desarrollo de sus reservas en aguas profundas. Foto EDH / Archivo

La petrolera estatal Pemex tiene un rezago en el desarrollo de sus reservas en aguas profundas. Foto EDH / Archivo

Un acuerdo entre México y Estados Unidos para la exploración y explotación conjunta de yacimientos transfronterizos de hidrocarburos, en la zona del Golfo, entró en vigor ayer, en momentos en que el Senado discute la legislación energética para abrir el sector a la iniciativa privada.

El acuerdo fue firmado en febrero de 2012, el último año de gestión del expresidente Felipe Calderón y casi dos años antes de la promulgación de la reforma energética, impulsada por el actual mandatario, Enrique Peña Nieto.

El decreto fue publicado este viernes en el Diario Oficial de la Federación.

Al haber sido negociado dentro del marco legal previo a la reforma, el pacto consideraba a la petrolera estatal Pemex como la única contraparte mexicana, un factor que podría cambiar drásticamente con las nuevas leyes energéticas.

La nueva legislación dispone que empresas privadas puedan participar en actividades de exploración y explotación en yacimientos transfronterizos, reduciendo la presencia obligatoria de Pemex o cualquier otra empresa del estado.

El pacto establece que ambos países deben intercambiar toda información relevante y disponible sobre las actividades de exploración y explotación o de la posible existencia de yacimientos dentro de las tres millas contiguas a la línea de frontera, incluyendo aquella obtenida por firmas privadas.

También se establecen los términos para los llamados "acuerdos de unificación", en los que se disponen las reglas para explorar y explotar estos yacimientos, su administración y la distribución de la producción, entre otros aspectos operativos.

Pemex tiene un enorme rezago respecto a Estados Unidos en el desarrollo de sus reservas de aguas profundas del Golfo, el cual se espera reducir con la apertura a la inversión privada.

Queda pendiente solventar el impasse que genera este acuerdo, de tiempos del expresidente Calderón, con las leyes mexicanas tras la reforma energética que el país ha implementado este año.

—AGENCIAS

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