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Impuestos y un menor crecimiento golpean a los bancos

La calificadora de riesgo Fitch afirma que la banca en El Salvador tendrá menos ganancias, debido al negativo clima de negocios.

Impuestos y un menor crecimiento golpean a los bancos

La calificadora de riesgo Fitch Ratings, publicó la semana pasada que los bancos en El Salvador mantendrán en 2016 unos bajos niveles de rentabilidad. Sus ganancias (y atractivo para invertir) se han visto afectados por más impuestos y bajo crecimiento económico, según analistas.

Según los datos de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), hasta octubre de 2015, la utilidad de los bancos bajó $22.2 millones con respecto a octubre de 2014. Esto representó una disminución del 14.17 %.

En su perspectiva 2016 para los bancos de Centroamérica Fitch Ratings colocó la baja rentabilidad, la menor actividad económica y un posible deterioro de los préstamos entre los desafíos para la banca salvadoreña.

Sobre la rentabilidad, la agencia expresó que “el beneficio para la utilidad neta será limitado por un crecimiento económico lento y gasto en provisiones potencialmente mayor”.

De hecho la semana pasada la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde) publicó que la rentabilidad (ganancias) sobre activos era de 1.1 % para los bancos, cuando la ley recomienda como mínimo para operar que sea de 1%.

Funde señaló que en diciembre de 2013 esta rentabilidad era de 1.62 % y se ha reducido hasta el 1.1 % de septiembre 2015. “Significa que la banca está teniendo menos ganancias que hace dos años. En algún momento puede tener problemas de rentabilidad y sostenibilidad en el largo plazo. Pero en este momento... se tiene que tener en cuenta como un indicador de alerta temprano”, explicó el asesor macroeconómico de Funde, Carlos Pérez Trejo.

Sin embargo, la directora ejecutiva de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), Marcela Jiménez, añadió que la rentabilidad sobre el capital, es decir las ganancias por el dinero invertido, cerraría este año en 8.3 %.

Según el análisis de Funde, la baja rentabilidad estaría influenciada por nuevos impuestos como el de las operaciones financieras y un bajo crecimiento de los préstamos.

Jiménez coincidió en que el sector ha sido afectado por los impuestos y que aún falta conocer el efecto del impuesto a la telefonía y del 5% a los grandes contribuyentes.

De todas formas para la directora ejecutiva de Abansa la baja rentabilidad no es un tema nuevo, pues se sabe que El Salvador es uno de los países con menor rentabilidad promedio en la región.

Aún así aclaró que este dato no pone en riesgo la estabilidad de los bancos pues tomar una decisión extrema como retirarse del país es algo muy complicado. 

“Los bancos tendrán el reto de ser más eficientes operativamente. No se va a poner en riesgo de ninguna manera la solvencia ni la estabilidad del sistema financiero”, expresó.

No obstante, la baja rentabilidad es un importante indicador que influye en decisiones como cuánto dinero más invertirán las casas matrices de los bancos en nuestro país. 

El economista Manuel Enrique Hinds dijo que este indicador no tiene por qué preocupar a los ahorrantes. “Lo que es más riesgoso en el corto plazo es la cobertura de reserva, préstamos malos o estar bien abajo en la liquidez” explicó.

Hinds dijo que estos indicadores se encuentran saludables en el país y están cubiertos por encima de los requisitos de ley.

Muy poca actividad económica

Los otros dos factores adversos que identificó Fitch están relacionados con el bajo crecimiento económico, cercano al 2 %, que tiene nuestro país.

Por un lado, la firma señala que la menor actividad en el sector productivo limita el crecimiento de los préstamos.

Aunque Abansa estima que estos crecerán un 3.2 % este año, Fitch cree que no superarán el 10 % en el mediano plazo. Además, el crecimiento de los préstamos este año se debe sobre todo a los créditos destinados a consumo y compra de vivienda, que crecerían un 7% al cerrar el año, dijo Jiménez, mientras en los productivos casi no hay variación.

Por su parte, Carlos Pérez Trejo, señaló que “la economía no puede estar basada solo en el consumo” durante el análisis económico 2015 que hizo Funde.

“No se está invirtiendo en el país. Los sectores productivos no están adquiriendo créditos... Eso hace, en alguna medida, que el crecimiento de la economía no sea vigoroso, no sea sólido”, añadió.

Según las cifras registradas por Abansa hasta octubre pasado, el crédito destinado a consumo es el 56 % de la cartera.

Fitch por su parte cree que el endeudamiento en consumo crece de forma “desproporcionada” y que esto podría afectar a la morosidad de los préstamos.

Marcela Jiménez reconoció que Fitch debe señalar todos los aspectos adversos de la economía regional. Aún así indicó que algunos aspectos negativos están cubiertos.

En cuanto al posible aumento de préstamos en mora, recordó que el sistema tiene unas reservas equivalentes al 119 % de los préstamos, y se tiene una reserva de liquidez cercana al 34.6  % cuando la ley pide al menos 17 %.

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