Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Reforma de pensiones

Gobierno estudia subir edad de jubilación y aumentar cotizaciones

El nuevo plan Cáceres reduciría los beneficios a más de 125 mil futuros pensionados.

Simulacro ISSS

Los trabajadores que eligieron dejar el sistema público, y no se han jubilado, verían reducida su pensión. | Foto por elsalv

San Salvador, 24/03/2010

Una nueva versión del Plan Cáceres circuló a inicios de esta semana. El Gobierno confirma en el documento que está pensando en subir la edad de jubilación y las cotizaciones, quitará beneficios a algunos trabajadores y terminará de pasar los ahorros a un fondo que ya debe dinero a los cotizantes.

En la portada del documento destaca, para empezar, que ya no aparece el logo del Ministerio de Hacienda, sino el de Gobierno de El Salvador. Esto podría corresponder con una carta que el ministro Carlos Cáceres envió a la Asamblea Legislativa, explicando que la propuesta para reformas al sistema de pensiones ya no es su responsabilidad.

Violación de derechos

En general la nueva versión del Plan Cáceres deja intacta la propuesta que ya se conocía.

Todos los trabajadores tendrán que pasar, de forma obligatoria sus ahorros al nuevo sistema público concebido por Cáceres. Quienes ganen menos de $484 entregarán el 100% de sus ahorros. Quienes ganen más, solo pasarán un porcentaje y otro quedará en las AFP.

Se ha señalado que esto es una confiscación que viola el derecho de propiedad, pues el sistema de pensiones es privado porque cada trabajador es dueño de su dinero.

Además se mantiene la propuesta de eliminar los decretos 100 y 1217 los cuales otorgan a un sector de personas que optó por pasar del sistema público al privado los mismos beneficios que habrían tenido de no hacer el cambio.

Aunque implica mayor gasto al Estado, este es un beneficio ya adquirido por estos trabajadores el cual se va a violentar.

FOP, el nuevo fondo público

¿Qué tiene de nuevo el plan Cáceres? En principio detalla cuál será el papel del Fondo de Obligaciones Previsionales (FOP) dentro del nuevo sistema mixto. En realidad, este pasaría a convertirse en el nuevo fondo de reparto que será propiedad del Estado.

El futuro papel del FOP no se mencionaba en el documento con fecha de agosto 2015. En la nueva versión se especifica que los ahorros que se saquen de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y la cotización de los futuros trabajadores se depositará en este fondo.

“El Fideicomiso... continuará funcionando y apoyando el financiamiento del pago de las obligaciones de las pensiones públicas”, reza el documento en su página 44.

“Las cotizaciones futuras que corresponden al pilar de reparto... pasaran al directamente al FOP. Los ahorros acumulados en las cuentas individuales tendrán que trasladarse al FOP”, añade la misma lámina.

El problema es que, como han señalado sindicatos y analistas económicos, por el funcionamiento de este fondo es que el Estado ya debe a los cotizantes de las AFP cerca de $4 mil 500 millones, prácticamente la mitad de los $8,500 millones que los salvadoreños han ahorrado en sus cuentas individuales.

En otras palabras, el documento confirma que se estaría anulando la deuda que el Estado ya tiene con todos los trabajadores que ahorran en las AFP. La mitad de ese dinero tendría que entregarse, a una bolsa que ya nos debe la otra mitad.

El Gobierno utiliza el FOP para tomar prestado los ahorros en las AFP y pagar las pensiones del sistema antiguo. Este préstamo se hace a través de los Certificados de Inversión Previsional (CIP) los cuales el Estado debe pagar a las AFP cada cierto tiempo para devolver el dinero a los trabajadores.

Anular la deuda

Este complejo escenario se explica en el nuevo documento con un lenguaje técnico, señalando que el FOP utilizará la deuda que ya tiene y el dinero que las AFP debe entregarle “de manera que pueda haber una compensación entre activos y pasivos y disminuir la deuda publica”. En español estándar significará que la deuda se esfumará, como por arte de magia.

¿Cómo se borrará la deuda? Las AFP tendrán que pasar el dinero al FOP y tendrán que devolver esos CIP. Con un movimiento dentro de sus cuentas, el Estado tendrá una deuda de $4,500 millones por los certificados pero le entregarán esa misma cantidad de dinero. Al sumar y restar, la deuda se anula en algo que los contadores llaman “borrasaldo”.

Esta anulación de la deuda perjudicará seriamente a los trabajadores e incluso a los actuales pensionados.

En realidad, los $4,500 millones que tendrá que recibir el FOP no existen porque esa misma institución ya los usó para pagar a los jubilados del anterior sistema.

Si la reforma de pensiones se aprueba de esta manera, cuando el FOP se convierta en el nuevo fondo de pensiones en realidad tendrá cero dólares para pagar a los pensionados actuales.

La mayoría de ahorros que los trabajadores han juntado en 17 años del sistema de AFP se esfumarán y su futura pensión dependerá de las cotizaciones que empiecen a llegar después que el Estado haga el “borrasaldo”.

Revender el dinero

La nueva versión del Plan Cáceres menciona que las AFP entregarán el dinero en forma de bonos.

En el párrafo siguiente la propuesta indica que “con los Bonos acumulados en el activo del FOP, se podrán realizar operaciones financieras que le permitan generar liquidez y se pueda hacer frente al pago de las obligaciones previsionales”.

Esto significa que en lugar de anular la deuda, el Estado podrá usar la opción de revender los CIP.

Esta operación funcionaria para que, sin tener que emitir nuevos certificados, el Estado siga obteniendo dinero y atrasando el pago de la deuda.

La reventa permitiría que el nuevo fondo de reparto nazca con dinero en efectivo para operar, pero a la larga el Estado acumularía más deuda en lugar de reducirla.

Sin embargo El Diario de Hoy conoció que el mismo ministro está presentando la nueva versión del plan a entidades privadas.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación