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Economistas: "No hay una apuesta productiva estratégica para el país"

Critican que política económica es cambiante con cada Gobierno

Un grupo de economistas se reunió ayer en un hotel capitalino para analizar el estado actual de la economía, en un foro organizado por Fundaungo, en el cual emitieron recomendaciones para dinamizar la actividad productiva. foto edh / JORGE REYES

Un grupo de economistas se reunió ayer en un hotel capitalino para analizar el estado actual de la economía, en un foro organizado por Fundaungo, en el cual...

Un grupo de economistas se reunió ayer en un hotel capitalino para analizar el estado actual de la economía, en un foro organizado por Fundaungo, en el cual emitieron recomendaciones para dinamizar la actividad productiva. foto edh / JORGE REYES

La falta de claridad y de una apuesta estratégica para desarrollar la producción nacional son los problemas básicos que impiden el desarrollo económico del país, según coincidieron ayer varios economistas invitados a un foro organizado por el centro de pensamiento Fundaungo.

"Estamos cambiando constantemente y no sabemos lo que queremos. No hay claridad", dijo Roberto Rubio, director ejecutivo de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde).

Panamá lo tiene claro: el canal es su apuesta productiva y todo su esfuerzo se centra en desarrollar ese componente en los próximos 20 o 30 años.

El Salvador, sin embargo, no tiene definida su apuesta: hubo un tiempo en el que se volcó a la agricultura, luego se cambió al fomento de las maquilas y ahora se ofrece un centro logístico internacional. "Aquí lo que necesitamos es definición", dijo Rubio.

"Hay una mala política económica. Nuestro crecimiento es muy espasmódico y muy oscilante", agregó.

Lo mismo opinó el director del departamento económico de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), Álvaro Trigueros. "Tenemos una falta de visión sistémica. Nos centramos en una sola cosa, pero no nos damos cuenta de todo lo que está pasando alrededor", agregó el profesional.

"Estamos buscando las soluciones de corto plazo", dijo.

Su crítica va dirigida a subsidios gubernamentales como el de los paquetes escolares, que si bien tienen éxito entre la población y son un punto a favor para el reenganche político, no han logrado mejorar la matrícula de los escolares ni tampoco ha mejorado la calidad educativa, que es la que podría lograr que ese niño sea una persona capacitada para encontrar un empleo en el futuro.

William Pleitez, quien fue por muchos años economista jefe del Programa de Naciones Unidas (PNUD) y ahora es el director ejecutivo de Fomilenio II, coincide con la falta de enfoque que tiene el Gobierno para resolver los problemas económicos.

"Ha tenido más importancia subsidiar el gas propano que apoyar a la agricultura", dijo en relación a las prioridades del Gobierno.

El mismo presidente del Banco Central de Reserva, Oscar Cabrera, dijo que el país se ha orientado a servicios de bajo valor agregado, lo que significa que aunque se estén haciendo esfuerzos, éstos no logran mejorar significativamente la economía nacional.

Los economistas señalaron, además, una serie de problemas como la baja productividad, una mano de obra poco calificada que a su vez limita el aumento de empleos dignos.

Rubio señaló, además, que todos los esfuerzos por mejorar el quehacer económico se concentran en la capital cuando El Salvador tiene un potencial territorial importante que no se aprovecha.

El gasto y su consecuente daño a las finanzas públicas también debilitan al país, que enfrenta a una situación de escasos recursos cada vez que se proponen alternativas de solución.

Se habla de inversión, de creación de empleo, de más educación para preparar a los jóvenes en la vida laboral y otra serie de soluciones, pero sin que éstos tengan una correlación entre sí; mientras tanto, el Gobierno toma medidas que solo alivian temporalmente las necesidades de la población, pero no aumenta las capacidades para ser más productivos.

Rascando la olla

En el área fiscal "estamos rascando la olla", dijo Roberto Rubio, al referirse a que seguimos gastando mientras los ingresos del país no suben.

"Y con un Estado débil, la macroeconomía se vuelve más frágil", ahondó.

Lo que más preocupa a Trigueros es que El Salvador esté en un "círculo vicioso" en el que se siguen repitiendo decisiones que no mejoran en nada la productividad nacional.

La voz disonante y más radical de todos los invitados fue la del ex diputado del FMLN, Salvador Arias, quien mantiene el argumento de que todos los problemas económicos del país tienen como base el modelo neoliberal y la dolarización.

¿Qué hacer?

Las alternativas para mejorar la economía que dieron los economistas son tan diversas como los problemas mismos.

Carmen Aída Lazo, decana de economía y negocios de la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN) cree que aún nos falta conocer más sobre las causas del crecimiento económico y que aunque el tema se ha discutido desde todo ángulo, aún falta hacer otro diagnóstico que profundice acerca de los problemas económicos nacionales y sus soluciones.

Para Cabrera, algunas alternativas básicas para recuperar el crecimiento es diversificar la economía y crear más empleos.

Rubio cree que se necesitan servicios de valor agregado como los servicios médicos, que son bien pagados, y que tendrían un gran potencial si se les abriera campo en convenios con Estados Unidos, a través del turismo médico. También dijo que hay que recuperar la infraestructura. "Tenemos una infraestructura buena, pero está abandonada por toda la chambonería", agregó.

Pleitez fue más específico: "hay que reactivar la política económica, pero se necesita voluntad política". El potencial está: El Salvador tiene un importante bono demográfico (superávit de población en edad de trabajar) que se debe aprovechar. "Hay que concentrarse en pocas cosas que estén en la línea de los grandes objetivos del país", apuntó.

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