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Economía de EE. UU. sin crecer a ritmo esperado

Varios factores desaceleran el ritmo de consumo y producción

Las nevadas hicieron que los estadounidenses escogieran quedarse en casa y no salir de compras. foto edh / Archivo

Las nevadas hicieron que los estadounidenses escogieran quedarse en casa y no salir de compras. foto edh / Archivo

Las nevadas hicieron que los estadounidenses escogieran quedarse en casa y no salir de compras. foto edh / Archivo

WASHINGTON. La solidez de las contrataciones en Estados Unidos debería estimular el crecimiento económico. Los bajos precios de la gasolina deberían alentar el gasto del consumidor. Sin embargo, las presunciones comunes sobre cómo prospera una economía parecen haber desaparecido en los primeros tres meses de 2015.

Los beneficios económicos que usualmente fluyen luego de un año de fuertes contrataciones aún no han emergido. Apenas 126,000 empleos fueron añadidos en marzo, dijo el gobierno el viernes. Los salarios semanales promedio bajaron.

Los avances mediocres confirman las evidencias de una desaceleración económica. La Reserva Federal de Atlanta cree que en los primeros tres meses del año la economía de hecho se frenó.

Casi seis años después del fin de la Gran Recesión, el esperado despegue sigue siendo elusivo, lo que pudiera indicar que la dirección de la economía no ha sido tan clara como algunos analistas y políticos han dicho. Algunos apuntan a factores que pudieran haber sido subestimados este año.

En varias partes de Estados Unidos, pareció que el invierno no acababa.

Los equipos de construcción erigieron menos viviendas. Los consumidores hicieron menos visitas a centros comerciales y concesionarios de autos.

Si la culpa es del clima, eso pudiera ser algo alentador. Significaría que la economía sigue fundamentalmente saludable algo que se haría evidente una vez se despejen los cielos en la primavera.

Muchas fábricas estadounidenses exportan sus productos por todo el mundo, pero como la economía estadounidense ha andado mejor que la de sus socios comerciales, esas fábricas están ahora en desventaja: la relativa salud económica del país ha elevado el valor internacional del dólar. Los bienes de las fábricas en Estados Unidos son por ello 20 % más caros en Europa que hace un año.

Un barril de crudo cuesta menos de 50 dólares, habiendo perdido más de la mitad de su precio desde junio. Eso significa que los pozos están teniendo menos ganancias. Cuando los precios del crudo se desploman y miles de millones de dólares están en juego, las compañías petroleras tienen a responder rápidamente con recortes de producción. El número de plataformas activas ha caído 50 % desde octubre.

Por último, es difícil para los consumidores gastar más si sus cheques de paga apenas cambian. El crecimiento promedio anual de los salarios está trabado en apenas 2.1 %, pese a que el desempleo ha caído en el último año de 6.6 % a un casi normal 5.5 %. —AP

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