Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Economía, en aprietos: deuda al 58 % del PIB y más déficit fiscal

Las cifras fiscales son las que más preocupan a los economistas. Todos auguran años más difíciles

Economía, en aprietos: deuda al 58 % del PIB y más déficit fiscal

Economía, en aprietos: deuda al 58 % del PIB y más déficit fiscal

Economía, en aprietos: deuda al 58 % del PIB y más déficit fiscal

Ninguna de las cifras que la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde) presentó ayer en un nuevo foro sobre la situación económica del país es alentadora, ni para este año ni para los próximos.

Las proyecciones indican que este año el crecimiento económico del país apenas será del 1.6 % del Producto Interno Bruto (PIB), que la deuda alcanzará el 58.4 % del Producto y que el déficit fiscal superará los $1,000 millones equivalentes al 4.2 % del PIB.

Con cifras como estas, los economistas no necesitan tener una bola de cristal en sus manos para predecir que los próximos años serán difíciles. A corto plazo vaticinan una nueva crisis de liquidez, como la que el Gobierno enfrentó a finales de 2012 y por la que tuvo que recurrir a la emisión de $800 millones de bonos.

Y en el mediano y largo plazo también está la posibilidad de caer en un impago como el que pasó Argentina, en Latinoamérica; o Grecia, en Europa, una idea que no creen tan descabellada.

Las cifras fiscales son las que más preocupan a los economistas. A su juicio, la administración del dinero público es la clave para entender por qué el país tiene ahora una deuda tan elevada y por qué se hace mucho más importante ordenar las cuentas de la casa hoy.

Sostienen que aunque las remesas y las exportaciones van creciendo poco a poco, este dinero no será suficiente para sostener la economía nacional.

Pasar de la erradicación de la pobreza a la "atención de la pobreza" le está costando caro al país y los economistas creen que el Gobierno debe analizar si continúa con estos gastos, si los reduce o si toma otras acciones que le permitan mayor liquidez financiera. "Ya no tenemos margen para endeudarnos más", dijo el economista Roberto Rivera Campos.

Si otro terremoto, un desastre natural u otra crisis del petróleo afectara al país, el Gobierno no tendría la misma solvencia económica para pedir más préstamos porque ya ha llegado a sus límites.

Tener una deuda que supera el 50 % del PIB hace que cada dólar que presta el Gobierno en el mercado bursátil sea más caro y obliga al país a contratar más deuda de corto plazo, como las Letras del Tesoro, que podrían cerrar con un saldo total de $775 millones este año.

"No hay que esforzarse mucho para saber que la economía está mal", indicó Roberto Rubio, director ejecutivo de Funde.

Pero lo que más le preocupa al economista Mauricio Choussy es que el Gobierno actual no tome medidas estructurales. "Lo único que veo es confrontación, incompetencia, populismo y apaga incendios", respondió.

"No hemos superado los problemas estructurales. Los años que vienen son complicados y yo no veo ninguna respuesta", agregó Héctor Dada Hirezi, quien estuvo como ministro de Economía a inicios del periodo presidencial de Funes.

William Pleitez, coordinador del área de Desarrollo Humano del PNUD en El Salvador, dirigió su debate a la situación económica de las familias, que son al final, el mejor termómetro de las cifras.

Y si bien es cierto que aseguró que muchos de los programas sociales que le están generando fuertes gastos al Gobierno actual han ayudado a las familias más pobres, no dudó en asegurar que más del 45 % de la población económicamente activa está subempleada, una cifra que para Pleitez representa un grave problema de desarrollo económico en el país.

Los economistas creen que si este escenario continúa, será el mismo mercado el que obligará al país a tomar medidas drásticas. "Hasta podríamos vernos forzados a la desdolarización para afrontar problemas de liquidez", dijo Choussy.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación