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En cuatro años, menos crecimiento económico y más endeudamiento

Las cifras de crecimiento no superan el 1.5 %, hasta la fecha El gobierno del FMLN ha gastado el 90 % del tiempo efectivo. Lo que resta se diluirá en épocas festivas y campaña electoral. Y las metas no se han cumplido, según analistas EL Registro Hi

En los últimos cuatro años es cuando menos industrias se han establecido en El Salvador, de ahí que las metas de generación de empleo difícilmente se cumplirán en un año.

En los últimos cuatro años es cuando menos industrias se han establecido en El Salvador, de ahí que las metas de generación de empleo difícilmente se cumplirán en...

En los últimos cuatro años es cuando menos industrias se han establecido en El Salvador, de ahí que las metas de generación de empleo difícilmente se cumplirán en un año.

El ineficiente manejo de las finanzas públicas, según analistas salvadoreños, es el principal desacierto de los cuatro años de administración del gobierno del FMLN, en manos del presidente Mauricio Funes.

Para ellos, los desaciertos y la falta de políticas económicas correctas se reflejan en las cifras, que el mismo Ministerio de Hacienda expone en sus informes. Tal es el caso del acelerado crecimiento que registró la deuda pública entre 2008 a 2012, cuando ésta pasó del 45.4 % del Producto Interno Bruto (PIB) al 60.9 %, es decir un incremento de 15.5 puntos.

A marzo de 2013, la deuda alcanzó los $13,372.6 millones, equivalentes al 53.6 % del PIB, y si el gobierno sigue adquiriendo más deuda, podría cerrar el año con $14,848 millones en endeudamiento.

El gasto público también ha puesto en aprietos a las arcas del Estado, y pese a que desde un principio el presidente Funes aseguró que en su gobierno dejaría atrás las políticas asistencialistas, los subsidios han pasado de $226 millones en 2007 a $514 millones en 2012.

La cifra no contempla los $75 millones en paquetes escolares ni $8 millones de pensión mínima. La mayor parte procede préstamos.

Los altos niveles de deuda y de gasto público explican por qué el gobierno no ha logrado disminuir el déficit fiscal a un nivel inferior del 2 % como se lo trazaron en el Plan Quinquenal de Desarrollo 2010-2014, ni al 2.5 % como se comprometió con el Fondo Monetario Internacional (FMI). De hecho, el déficit fiscal del año pasado fue del 3.5 %, y para 2013 se estima entre el 3.7 % y 4 %.

En estos cuatro años, el gobierno tampoco ha podido cumplir con la meta de llegar a "una tasa promedio de crecimiento real del PIB del 4%", como refiere el Plan Quinquenal. Este año el crecimiento apenas y llegará al 1 %, según las proyecciones de analistas.

El economista Claudio de Rosa afirmó que de las 10 grandes metas económicas del gobierno, plasmadas en el Plan Quinquenal, el Ejecutivo cosecha nueve fracasos y un acierto, lo cual causa retroceso y frustración. "Vemos que la economía mantiene un bajo crecimiento por la incapacidad y falta de confianza generada por este gobierno", señala De Rosa.

Añade hay que observar además la evolución del Índice del Volumen de la Actividad Económica (IVAE) en el primer trimestre de 2013 , pues en febrero concluyeron 17 meses continuos de decrecimiento, según los datos del Banco Central de Reserva (BCR). Y, de acuerdo con el analista, en todo este tiempo no ha habido reacción del gobierno o alguna medida para recuperar la economía.

El año pasado la economía creció 1.6 % y este año el FMI proyecta que la economía crecerá 1.5 %. Sin embargo, dado el comportamiento productivo, la economía podría crecer 1 % o menos del 1 %, como muestra la tendencia que lleva el IVAE.

"Es una cuarta de la meta de crecimiento que se fijó el gobierno en su Plan Quinquenal. Claramente ha tenido un fracaso rotundo en la gestión económica, lo cual tiene un gran impacto social porque el país no progresa, no hay empleo y la pobreza es mayor ahora que antes", explicó el economista.

Hay que tomar en cuenta, que la población en estado de pobreza en 2007 era de 34.6 % y llegó en 2011 a 40.6 % y sólo en 2012 bajó a 34.5 %, es decir, bajó seis puntos porcentuales y apenas se pone al mismo nivel de 2007.

Dicho resultado sigue siendo mediocre porque el gobierno se había propuesto reducir la pobreza en 15 puntos y resulta que sólo la bajó 5 puntos, si se toma 2008 de referencia. Y el Plan Quinquenal decía que iban a reducir la pobreza entre 12 y 15 puntos porcentuales tanto en las zonas urbanas como en las rurales.

Además, el Gobierno prometió generar al menos 250 mil empleos, mediante la ejecución de proyectos de inversión pública, y resulta que a febrero de 2013 según el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), solamente se crearon 65,014 empleos, de los cuales 20,216 se deben a contrataciones en el sector público, lo que se ha criticado como clientelismo político.

Eso significa que para cumplir las metas iniciales tendrían que crear 185 mil empleos en el año que resta. Y mientras eso no ocurra, seguirán existiendo 175 mil personas desempleadas en el país y 590 mil subempleados en el área urbana. La tan anunciada "fábrica de empleos" nunca se concretó.

Según el analista Roberto Rubio, director de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), para decir que un gobierno está bien evaluado tiene que cumplir con cuatro pilares fundamentales: La estabilidad macroeconómica, el crecimiento económico, el crecimiento de las capacidades productivas, y la generación de desarrollo.

En su opinión, el actual gobierno lo que hizo fue montarse en la misma ola o tendencia negativa que tenía el país en materia macroeconómica, según el comportamiento del déficit fiscal, la deuda, la brecha entre ingresos y egresos, las exportaciones y las remesas, entre otros.

"El desacierto es no haber podido corregir esa tendencia, simplemente se subió en la misma tendencia. Y una manifestación preocupante son los recurrentes problemas de caja, antes había, pero no como hoy", dijo Rubio.

El analista reconoce que el gobierno fue asumido en un momento de crisis económica global, pero luego de eso no ha logrado reactivar la economía.

Criticó también que no se sentaron las bases para transformar una economía consumista en una productiva. "Y por eso las capacidades productivas no se ensanchan... no vimos el motor para impulsar el crecimiento y atraer inversión", expresó.

En cuanto a los aciertos económicos, Rubio aseguró que es difícil encontrarlos, pero reconoce que la apuesta por la inversión social (programas sociales), la continuidad del Fomilenio I y los Asocios Público Privados son puntos a favor del gobierno, aunque estos últimos todavía faltan que se consoliden para atraer inversiones, tema que podría tardarse unos dos o tres años.

Sobre qué acciones podría hacer el gobierno en el último año, Rubio dice que muy poco. Pero sí podría jugar un rol facilitador para que el futuro gobierno tenga un mejor margen de maniobra para hacer política económica y fiscal. Pero parece que el gobierno olvida que si no se reactiva la economía y se sanean las finanzas públicas, las cifras seguirán con saldos en rojo.

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