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Clima de Negocios bloquea crecimiento del sector textil

Aunque existe un marco legal vigente, hay demasiados obstáculos para mejorar la competitividad

La Ley de Zonas Francas tendría mejores resultados si se resolvieran algunos problemas que experimenta el país. foto edh /

La industria de zonas francas genera más de 70 millones de empleos a nivel mundial. 

La Ley de Zonas Francas tendría mejores resultados si se resolvieran algunos problemas que experimenta el país. foto edh /

A tres años de la entrada en vigencia de la reforma de la Ley de Zonas Francas, el sector textil y confección no ha podido experimentar todos los beneficios de dicha normativa debido a los deteriorados indicadores económicos que afectan el crecimiento empresarial.

Patricia Figueroa, directora ejecutiva de la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (Camtex), explicó que la reforma a la Ley de Zonas Francas trajo diversos beneficios para el sector textil y confección; pero no ha generado el impacto que se esperaba tener debido al clima de negocios, que si bien podría mejorar el Gobierno no toma las medidas pertinentes para acelerar ese proceso.

De esta forma, establece que la normativa tendría mayor impacto de no existir diversos obstáculos en el país, que incluyen altos costos de energía, una legislación laboral sin actualización, una clima de negocios e inversión que debe mejorar, la consolidación de los mercados de exportación y permitir una mayor facilitación aduanera.

Para la ejecutiva textil, se ha visto un estancamiento en la inversión privada, siendo El Salvador el país de la región que reporta las menores inversiones. Esto demuestra que el impacto de dicha Ley no ha sido el esperado, ya que este proyecto legislativo estaba pensado para dar certidumbre a los inversionistas.

Figueroa expresó que, al momento de crear la reforma, "empezamos a ver que había que darle certidumbre (a los inversionistas), porque nadie iba a expandir sus operaciones si no había un régimen de largo plazo".

Este proceso empezó en 2011, entre el sector privado y público, para depurar un planteamiento de legislación.

Finalmente la ley se aprobó en 2013 por la Asamblea Legislativa; debido a planteamientos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que establecía que debía haber una "readecuación" de las Leyes de Zonas Francas para 2015.

El Salvador logró la reforma con suficiente tiempo, permitiendo de esta forma crear el marco para que muchos inversionistas tuvieran certidumbre.

Sin embargo, la directora ejecutiva hace hincapié en que las últimas dos grandes inversiones extranjeras directas han sido la de Hanesbrand y la de Pettenati, ya con más de cinco años de haber entrado al país. Luego de estas dos, El Salvador no ha percibido inversiones extranjera de la misma magnitud.

Figueroa reitera que esto no se debe a que la ley no funciona, puesto que "la ley está vigente y cumple con los requerimientos", sino que existen demasiados obstáculos en el país que impiden que más empresas decidan invertir.

Hasta la fecha, lo que el sector textil ha experimentado en inversiones está fundamentado específicamente en expansiones de negocios u operaciones de mantenimiento, lo cual es positivo porque demuestra confianza en el país; pero no han venido nuevas empresas que entren al país. "Las empresas están invirtiendo, porque tienen confianza en el país, porque existe un marco legal y porque tienen ya una gran inversión realizada", agregó. No obstante, describe al país bajo una "franca desventaja" en comparación a otros de la región; sobre todo porque posee costos energéticos altos, que lo vuelve un "enorme reto para mantener la competitividad y mantener las inversiones en este sector".

Para la ejecutiva deben crearse acciones por parte del Gobierno para apostarle a este sector estratégico.

Considera que deben crearse esquemas que incentiven más la inversión, tomando en cuenta que el sector textil, confección y zonas francas es una industria que compite a nivel mundial y "si no tenemos esquemas de apoyo, tenemos un gran problema".

Por ser una industria global, el sector textil de El Salvador debe competir con sectores textileros como el de Asia, que en la actualidad es el número uno en atracción de inversiones.

Camtex considera que de crearse los esquemas de apoyo necesarios se podría generar un mayor crecimiento del sector pues cuenta con grandes ventajas como la "cercanía al mercado".

Con esto se refiere a que el principal país al que El Salvador exporta sus productos de confección es a Estados Unidos. "La gran ventaja es el acceso al mercado, solo así competimos, porque podemos llevar un producto especializado a su destino (EE. UU.) en corto tiempo", añadió.

Un sector pujante

El crecimiento y desempeño del sector textil se concentra en las exportaciones, atracción de inversión, empleo y la vinculación con otras industrias. En el caso de las exportaciones, el sector cerró 2014 con un "crecimiento modesto", según representantes de Camtex. Las exportaciones crecieron 0.4 %, que equivalen a 9 millones de dólares más en exportaciones con respecto al año anterior.

Lo anterior posiciona al rubro textil y de la confección como el sector más importante en cuanto a volumen de las exportaciones totales.

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