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Cambio climático: una amenaza latente para sectores productivos

Los períodos secos prolongados no solo ponen en riesgo la producción del país, también arrebatan el sustento de miles de familias

Sequía

El efecto del cambio climático y la prolongada sequía afecta la producción de granos, la cosecha de café y el pasto que alimenta al ganado. | Foto por Archivo

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La presencia del fenómeno de El Niño y el pronóstico de un nuevo período de sequía moderada en el territorio en los próximos días, vaticinan más impactos negativos para sectores como agricultura, ganadería, café, pesca y energía.

Como si fuese poca la afectación que se tuvo por la reducción de lluvias en el mes de junio, la situación no parece llegar a su fin y por el contrario, como lo han advertido expertos del medio ambiente: “el cambio climático vino para quedarse”.

Según las conclusiones que surgieron en el Foro del Clima de América Central, realizado la semana pasada en Honduras, para los próximos cuatro meses (de agosto a noviembre), los acumulados de lluvia podrían ser de normales a bajo de lo normal.

Los especialistas pronosticaron que las probabilidades de lluvias atemporaladas continuarán siendo bajas, y el término de la estación lluviosa sería normal, es decir, podría ocurrir alrededor del 16 de octubre.Pero el panorama y las predicciones climáticas no llegan hasta allí.

El fenómeno de El Niño que actualmente afecta a Centroamérica, puede incrementarse y llegar a ser más grave que el de 1997, elevando la sequía en la franja del Pacífico y provocando exceso de lluvias en el Caribe en lo que resta del 2015 e inicios de 2016, según lo expresaron especialistas reunidos en el Foro, a medios internacionales.

De acuerdo con informes de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (Secac), la sequía podría afectar la producción de la agricultura de subsistencia de todo el corredor seco centroamericano, también la ganadería continuará siendo afectada por la escasez de agua y pasto, y el sector café podría experimentar alteraciones de floración por las altas temperaturas.

Si bien es cierto, hasta mediados de julio de este año, estos sectores ya experimentaban millonarias pérdidas en su producción, esta situación aún no termina.

Según lo han declarado representantes del sector agrícola, esta sequía podría traer daños incalculables para miles de pequeños productores que ya perdieron casi toda su inversión los meses anteriores.

“Hay quienes ya lo perdieron casi todo, su inversión, sus reservas, su comida. Es dramático lo que está sucediendo, porque detrás de cada hombre y de cada mujer que trabaja en la agricultura, hay dependencia de hasta cinco personas más”, señaló el representante de la Unión Comunal Salvadoreña, Ramón Mendoza.

Datos proporcionados por esta gremial indican que con las condiciones climáticas que han dañado los suelos, de 320 mil manzanas que han sido utilizadas para sembrar en el país, hoy solo quedan entre 86 mil y 100 mil para que puedan seguir produciendo.

Esto no solo minimiza la cantidad de tierra que puede estar en condiciones para seguir cultivando, sino que también reduce cada vez más la producción de los alimentos que demandan los salvadoreños.

Daños al agro y al café

Las predicciones climáticas no solo ponen en alerta al sector agrícola, tal como se observó semanas atrás, la ganadería también puede sufrir graves impactos.

De acuerdo con el presidente de la Asociación de Productores de Leche de El Salvador (Proleche), Alfonso Escobar, con el periodo seco de este año que se prolongó hasta por 30 días en el territorio, se perdió un 70 % del forraje con el que alimenta el ganado, lo que a su vez afecta la producción de leche en el país.

Por el lado del sector cafetalero, la sequía prolongada ha ocasionado que las plantas boten el grano de manera acelerada, lo que podría repercutir en la cosecha 2015-2016.

Como sucede con la mayoría de plantaciones, cuando el suelo deja de tener la humedad indicada para que las plantas puedan recibir los nutrientes necesarios, estas terminan dando como resultado un menor rendimiento o marchitándose.

Lo peor de toda la afectación que trae consigo el cambio climático, es que la mayor parte de agricultores, ganaderos, cafetaleros y pescadores, son personas que subsisten de lo que producen.

La mayor parte de estas personas se ven en la necesidad de arrendar tierras para poder sembrar y obtener producción que les permita tener al final, el dinero para cancelar el arrendamiento, pagar mano de obra que les ayuda con los cultivos, cancelar sus deudas con los bancos y además, lograr obtener un poco de ganancia. Pero al no tener una buena producción, lo único que consiguen son preocupaciones.

Se estima que para que un agricultor logre sembrar una manzana que produzca un poco más de 60 quintales de maíz, debe invertir entre $400 y $500, pero con la reducción de sus cosechas no se les ha facilitado recoger ni la mitad, para pagar sus deudas.

Aunque diversos sectores han señalado que es importante que se tomen medidas más serias para reducir los impactos que trae el cambio climático, miles de agricultores y ganaderos lamentan que las únicas medidas que se están tomando son de tinte político para decir que se está haciendo algo, pero con esto solo se sigue jugando con la comida de todos los salvadoreños.

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