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Burocracia y lentitud siguen ocasionando atrasos en fronteras

Las filas de furgones alcanzaron más de 30 kilómetros en ciudad Pedro de Alvarado, los transportistas están afrontando más costos y retrasos en las entregas a sus clientes.

Frontera

En la ciudad Pedro de Alvarado de Guatemala, se ha vuelto usual ver largas filas de furgones por los atrasos en la aduana de El Salvador. | Foto por Jaime Anaya

En la ciudad Pedro de Alvarado de Guatemala, se ha vuelto usual ver largas filas de furgones por los atrasos en la aduana de El Salvador.

Después de dos días de atrasos en las aduanas (jueves y viernes) por la caída del sistema informático en todas las fronteras del país, el problema persistió este sábado, manteniendo filas kilométricas de furgones esperando pasar para hacer sus trámites.

A pesar de que ayer por la mañana se dijo que el percance ya se había solventado, las aduanas no estaban operando al 100 %, ya que el sistema eventualmente no respondía, por lo que las filas se mantuvieron, particularmente en la frontera de la Hachadura, entre Guatemala y El Salvador, en Ahuachapán.

La principal complicación para el sector de transporte de carga, es el aumento de los costos, ya que los días que pasan varados en las fronteras no perciben ingresos pero tienen que gastar entre $15 y $30 en alimentación, solo por estar esperando en la fila para poder realizar sus trámites.

“Nos ha afectado económicamente y moralmente porque estamos cansados, son tres noches de desvelo por la cola que se ha hecho y el sistema todavía no hay”,  dijo el transportista Carlos Campos.

El trabajador que se dedica mover productos alimenticios variados desde México y Guatemala, agregó que gasta unos $30 en alimentación por los altos precios de la zona. 

Reconoció que la Dirección General de Aduanas ha incrementado el personal para atender, pero que “no sirve de nada si el sistema aún falla”.

Los costos por alimentación que deben asumir los transportistas mientras esperan, son la consecuencia que más resienten, además de que la falla en el sistema electrónico les ha ocasionado quedar mal con sus clientes.

“Esto implica más gastos y esto solo pasa para ingresar a El Salvador, no ganamos si estamos parados”, dijo Roberto Cardona mientras descansaba en una hamaca en la larga fila de furgones.

Ayer Cardona ya se había atrasado dos días para entregar materia prima de cloro para una empresa en Nicaragua.

Las personas que transitaron en la frontera por turismo o comercio únicamente se tardaban unos 20 minutos para registrarse en la Hachadura, aunque reconocieron que el trámite es más ágil en la aduana de Guatemala.

“Allá es más rápido, es cuestión solo de cinco minutos”, dijo Edwin Solís, quien viaja regularmente a comprar mercadería a nuestro país.

El administrador en turno de la frontera en Ahuachapán, quien no quiso identificarse, dijo que no estaba autorizado para dar información, sin embargo reconoció que el sistema presentó problemas desde el jueves pasado.

“Hemos tenido fallas en el sistema, pero lo más conveniente es que pida información por medio del área de comunicaciones”, dijo el empleado público.

Marco Murillo, un importador de vehículos de Estados Unidos hacia El Salvador, manifestó que encontró una cola de furgones de más de 30 kilómetros en la carretera desde la ciudad Pedro de Alvarado en Guatemala, situación que ya se “hizo usual” en la zona.

Agregó que el problema solo se da en El Salvador y que cuando se registra en la aduana de Guatemala, tienen 24 horas para abandonar las instalaciones, pero debido a los atrasos en nuestro país eso se imposibilita y son sancionados con una multa de $50.

“A Guatemala no le importa que sea El Salvador el que está con estos retrasos, Guatemala impone su multa porque no abandonó el recinto”, agregó Murillo.

En la ciudad Pedro de Alvarado en Guatemala, se pudo constatar que la fila sobrepasaba los ocho kilómetros, aunque Marco Murillo, importador de vehículos, aseguró que alcanzaba los 32 kilómetros de longitud.

Los furgones ocupan todo el carril que conduce de Guatemala hacia El Salvador y el otro se usa como doble vía para los demás vehículos que circulan en el lugar, la situación se agudiza cuando el carril libre es invadido por otro furgón, causando congestionamientos.

Un equipo de El Diario de Hoy pudo constatar en vehículo particular una parte del total de kilómetros de la fila de furgones, y se evitó avanzar hasta el final porque se les advirtió que más adelante los congestionamientos eran más graves y se corría el riesgo de quedar varados con los camiones de carga.

Suspenden sistema

Aduanas de El Salvador  anunció ayer por medio de su cuenta de Twitter, que por la tarde que se daría un cierre temporal  de cuatro horas, a partir de las 6:00 p.m., en el sistema de infraestructura de comunicación en las aduanas.

El cese temporal sería para restablecer de manera correcta el sistema que sirve para trámites y pagos en línea.

Ante el cierre, Hacienda recomendó a los usuarios hacer uso de la “contingencia”, llenado el formulario de manera manual. 

Problema se extendió a otras fronteras

Filas de furgones de hasta cuatro kilómetros en frontera El Amatillo, tanto del lado de Honduras y El Salvador, lo que provocó grandes congestionamientos.

De acuerdo a transportistas consultados, el problema en el sistema continúa, son pocos los minutos que logra restablecerse y luego falla.

Pedro Gunera, tramitador aduanal en frontera El Amatillo, manifestó que las autoridades no han logrado resolver las fallas, “por segundos intenta restablecerse y luego se cae el sistema, prácticamente no hay sistema en El Amatillo y esto está afectando con grandes trabazones de furgones estacionados a las orillas de la carretera”, agregó.

En la Frontera El Poy entre El Salvador y Honduras, situada en Chalatenango ayer habían unos tres kilómetros de furgones, del lado de Honduras y todos los parqueos llenos esperando ingresar a El Salvador.

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