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Asomi otorgó $17.4 Mlls. más en préstamos a las Pymes

Asomi registró un incremento de 11 % en la cartera de préstamos para actividades productivas

Diversas microempresas son atendidas en los rubros de créditos para capital de trabajo o compra de equipo. foto edh

Diversas microempresas son atendidas en los rubros de créditos para capital de trabajo o compra de equipo. foto edh

Diversas microempresas son atendidas en los rubros de créditos para capital de trabajo o compra de equipo. foto edh

La Asociación de Organizaciones de Microfinanzas de El Salvador (Asomi) registró el año pasado un incremento de 11 % en la cartera de préstamos aprobados para las Micro y Pequeñas empresas (Mypes). Aunque su portafolio de clientes disminuyó eso no impidió que la demanda de financiamiento para actividades productivas siguiera creciendo.

Según las cifras de Asomi, entre las 12 microfinancieras agremiadas, la cartera de préstamos ascendió a $172.6 millones a diciembre de 2014. Esta es una significativa alza, comparada con el saldo de $155.2 millones obtenido al cierre de 2013.

De los fondos que las microfinancieras entregaron a los microempresarios, el 41.3 % se destinó a actividades de comercio, el 28.9 % a mejoras en vivienda y el 11.8 % al rubro agropecuario y forestal.

Roxana Durán de Ayala, directora ejecutiva de la asociación, destacó que la cantidad de clientes que Asomi atendió durante el año pasado fue un poco menor que en 2013.

Sin embargo la actividad comercial de los usuarios ha continuado creciendo. Ella atribuyó el descenso a la gran competencia en el sector de microfinancieras.

"Asomi creció más en monto de crédito, que en clientes. Hay alta competencia de otro montón de instituciones que quieren dar crédito. Para los microempresarios... la agilidad y el servicio al cliente es lo más importante", expresó.

Por otro lado, Durán dijo que Asomi se enfoca en trabajar diversos indicadores sociales. De acuerdo con los sondeos realizados, el 57.1 % de los clientes de las microfinancieras son mujeres. Con ello ayudan a la independencia económica de este sector demográfico, pues ellas son dueñas de sus propios negocios.

Además, el 56.9 % de la cartera de préstamos aprobados se concentra en actividades económicas en el área rural del país.

Durán dijo que, en general, el 44 % de los clientes de Asomi se encuentran bajo la línea de pobreza. Es decir, sus ingresos no son suficientes para cubrir el costo de la canasta básica alimentaria.

Con estos grupos las microfinancieras aplican una metodología de créditos asociativos. Esto significa que crean un grupo el cual realiza las solicitudes de préstamos para los proyectos. El riesgo de pago es asumido por el grupo.

La metodología permite que el grupo sea responsable por administrar los fondos y monitorear los proyectos que sus miembros van a financiar.

Seguir creciendo

Asomi espera mantener este año el ritmo de crecimiento en su cartera de préstamos entre el 10 % o 12 %.

Además esperan continuar creciendo en su red de atención a nivel nacional. Entre 2011 y 2014 las microfinancieras agremiadas pasaron de tener 83 agencias a 106. La mayoría de estos puntos se encuentran en San Salvador, San Miguel y Usulután, pero tienen presencia en los 14 departamentos.

Normativa para créditos productivos

Sobre el crecimiento en el financiamiento, la directora ejecutiva dijo que esperan aprovechar las nuevas normativas que aprobaron el Banco Central de Reserva (BCR) y la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) para créditos productivos.

"Vemos como potencial el incluir financieramente a los clientes con las nuevas formas de acceso a crédito a través del mecanismo de garantías. Permitirá que muchos más clientes puedan obtener financiamiento", comentó.

Las normas a las que hizo referencia fueron aprobadas a mediados de febrero pasado y aplican para bancos, microfinancieras, cajas de crédito y otras entidades. Dichas normativas consisten en que cada 14 días estas instituciones contarán cuánto dinero se entregó como financiamiento a actividades productivas (agricultura, comercio, construcción, industria, etc.). El 10 % de dicha cantidad podrá deducirse de los fondos que entregan al BCR para reservas de liquidez.

La reserva funciona como un fondo especial en caso de que algunos préstamos no puedan ser pagados o para responder a probables crisis en el sistema financiero.

Desde el BCR se mencionó que la iniciativa busca que, al reducir la cantidad que se destina a las reservas de liquidez, ese dinero pueda utilizarse en el otorgamiento de más créditos productivos.

Asimismo, se modificaron algunos requisitos para la adquisición de préstamos. En la práctica estos significa que entidades como Asomi podrán financiar mayores cantidades sin tener que exigir un mayor papeleo a sus clientes. Bastará con los requisitos de las microfinancieras.

Debido a la alta competencia y los años transcurridos, la directora ejecutiva de Asomi dijo que ya no podrán seguir creciendo a un gran ritmo, pero esperan mantenerse cercanos al 10 % anual.

La proyección es que las nuevas normativas permitan seguir atendiendo al segmento de empresarios de subsistencia y a los pequeños negocios, permitiendo a sus clientes superar la línea de pobreza con sus actividades.

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