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Ángel Melguizo (OCDE): "Defraudar las aspiraciones de la clase media sería un error"

Para el director para A.L. y el Caribe de la OCDE, El Salvador tiene un alto nivel de informalidad laboral

Ángel Melguizo, director de A.L. de la OCDE foto edh

Ángel Melguizo, director de A.L. de la OCDE foto edh

Ángel Melguizo, director de A.L. de la OCDE foto edh

El director jefe para América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo, de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, OCDE, Ángel Melguizo conversa con El Diario de Hoy sobre algunos aspectos del sector laboral en la región y la credibilidad de los sistemas previsionales, hacia donde deben encaminarse esfuerzos para subsanar las dificultades del momento.

¿Cómo visualiza su organización los sistemas de pensiones en América Latina y si puede hacer una aproximación a Centroamérica?

Lo que estamos viendo junto a otras organizaciones internacionales es una región que está en franca desaceleración, en el corto plazo está dando indicios de que el crecimiento potencial de la región puede ser más bajo de lo que pensábamos. Parte del problema son los altos niveles de informalidad, hoy en día 55 trabajadores de cada 100 no está aportando en el sistema formal de pensiones, no tienen un contrato escrito y por lo tanto no están accediendo a los beneficios de la formalidad.

¿Sería como la norma que se impone en la región?

América Latina es una región muy heterogénea, hay países donde la formalidad laboral es mucho más elevada. En el caso de Centroamérica, y El Salvador entra en este grupo, estamos viendo que 7 de cada 8 trabajadores son informales, por lo que esto es una llamada a la acción y no solamente por el corto plazo sino por apostar al potencial de la región.

¿Cuanta credibilidad hay en los sistemas previsionales de estos países?

Nuestro análisis muestra que la informalidad laboral se ve en sistemas diferentes; hay elevada informalidad laboral en algunos sistemas de capital privado, como Bolivia, pero también hay una elevada formalidad en sistemas como el de Chile por ejemplo. Tenemos sistemas de prestación pública con una alta informalidad en los países de Centroamérica así como otros con elevada formalidad como Brasil, por lo tanto no es el sistema de pensiones el que determina, sino un conjunto de factores.

¿Dónde están los problemas?

Yo destacaría el coste de acceder al mercado formal o la baja valoración que tienen los ciudadanos de estos sistemas y los problemas que tienen para proyectarse en el futuro y, en segundo lugar, una baja productividad, esto hace también que para muchas empresas contratar al trabajador formal sea demasiado caro, porque no es tan productivo para compensar esos costos.

Usted enfatizó la importancia de conservar la clase media. ¿Qué papel juega en todo esto?

La emergencia de esta clase como lo hemos visto en los últimos 10 a 15 años es una de las mejores noticias, una clase pujante con muchas aspiraciones, obviamente defraudar sus aspiraciones sería un error, y una de las aspiraciones que tienen es tener un trabajo formal, otra es tener ahorros suficientes para cuando se retiren no se reduzca su calidad de vida, y vemos que esto es una asignatura pendiente.

¿Cómo se ve El Salvador en este mapa regional?

El Salvador junto con otros países centroamericanos y Bolivia exhiben un mayor nivel de informalidad laboral, por lo tanto está entre los países que necesitan hacer más sobre todo actuar para el largo plazo. El corto plazo de Centroamérica es relativamente favorable si lo comparamos con el Cono Sur, tiene una recuperación de corto plazo que no debería desalentarnos.

¿La situación política de estos países cuánto incide para ver los ajustes oportunos?

La legitimidad y la valoración que tienen los ciudadanos de estos sistemas de pensiones es clave y es uno de los determinantes de los niveles de formalidad laboral, si tú tienes un sistema un tanto caro, pero percibes que te da unos beneficios muy altos, es un precio que estás dispuesto a pagar. Pero en Centroamérica y en toda la región el ciudadano, incluido el de clase media, tiende a estar insatisfecho con los servicios públicos que recibe: pensiones, salud, educación, entre otras. Eso hace que intente no pagar los impuestos aunque pueda.

Las pensiones no contributivas ¿qué tan sostenibles son para el largo plazo?

El establecimiento de pensiones no contributivas no necesariamente introduce los problemas que se han planteado si están bien diseñadas, si se establece ese tipo de pensiones para todos los ciudadanos a un nivel reducido como para erradicar la pobreza, pero seguir dando incentivos a los trabajadores para participar en el mercado contributivo y con una institucionalidad fiscal fuerte, eso es elemento clave de una solución.

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