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AIE prevé que precio de petróleo subirá a $80 hasta 2020

La agencia internacional estima que la oferta y demanda corregiría el precio gradualmente.

Petróleo OPEP

La AIE advierte que un precio bajo por demasiado tiempo puede llevar a una excesiva dependencia del petróleo de la OPEP. | Foto por elsalv

Londres, 10 nov (EFE).- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) predijo ayer una recuperación del precio del crudo para 2020 y un progresivo incremento de las energías renovables, si bien alertó de los peligros si persistiera el bajo valor actual del petróleo.

Al presentar el informe "Perspectivas para la energía mundial. 2015", el director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, sostuvo que "lo más probable" es que el precio del barril, ahora en torno a los 50 dólares, suba en los próximos años a medida que el mercado "se reequilibra", con un aumento de la demanda y un descenso del suministro.

Si esto es así, el precio del crudo llegaría a 80 dólares en 2020, cuando se alcanzaría un pico de demanda, tras lo cual ésta continuaría subiendo pero de forma más moderada, debido a precios también al alza, hasta el equivalente de unos 103.5 millones de barriles diarios en 2040.

En este "escenario central" presentado por la AIE, la demanda de crudo conjunta de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón desciende en 10 millones de barriles diarios en los próximos 25 años, mientras que el suministro de fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) también baja, hasta 55 millones de barriles diarios, por la falta de inversión.

En la OPEP, donde producir petróleo es más barato, el mayor crecimiento de la producción vendría de Irak e Irán, aunque ambos países afrontan, respectivamente, "el riesgo de inestabilidad y la falta de infraestructuras", dijo Birol.

En 2020, Estados Unidos toca su pico en la producción de gas de lutita o de esquisto, con unos 5 millones de barriles diarios, debido al aumento de los costes de producción, pues cada vez hay que acceder a yacimientos más remotos.

Aunque la persistencia de los bajos precios del petróleo "es menos probable", existen riesgos que "no pueden ignorarse", avisó Birol, quien alertó de que los precios bajos llevarían a medio plazo a una dependencia de "un pequeño número de países de Oriente Medio".

Al examinar este escenario hipotético, la AIE calcula que el precio del crudo sube muy gradualmente desde los 50 dólares hasta los 85 dólares por barril en 2040, con una demanda de 107 millones de barriles diarios.

Los precios bajos dejarían fuera de juego a los productores con costes más altos, lo que provocaría una dependencia de los países del Golfo, con una cuota del 75 % de la producción.

Birol insistió en que esta hipótesis es "poco probable" debido a que ni siquiera los países productores de Oriente Medio "podrán soportar la caída de beneficios por precios bajos".

En todo caso, subrayó, el bajo precio actual "no debe llevar a la autocomplacencia", pues, aunque beneficia al consumidor, "amenaza la seguridad energética" y aumenta el riesgo de un encarecimiento súbito si no se mantienen los niveles adecuados de inversión.

Otro riesgo de que persistan los precios bajos del crudo es que "los países dejen de invertir en energías renovables", lo que socavaría su actual tendencia al alza.

Una de las buenas noticias del informe anual de la AIE, según Birol, es que "confirma la transición energética" hacia un panorama con mayor preponderancia de las energías renovables, en especial de la eólica y la solar, que crecen más que la hidráulica.

Las energías renovables fueron responsables de casi el 50 % de la nueva producción de electricidad mundial en 2014, revela la Agencia, que afirma que las fuentes no fósiles podrían contribuir en un 25 % a la balanza energética en 2040 si los países mantienen sus promesas de inversión y eficiencia.

Según los documentos presentados por los Estados de cara a la cumbre del clima de la ONU que se celebrará en diciembre en París, la demanda de energía subirá un tercio hasta 2040 impulsada sobre todo por la India y China -que sin embargo reduce la suya-, mientras que baja en la UE (-15 %), Japón (-12 %) y EEUU (-3 %).

China, en transición de una economía industrial a una de servicios, aumenta sus medidas de eficiencia energética y reduce drásticamente su consumo de carbón para 2040, lo que tendrá grandes consecuencias para los mercados de materias primas, apunta la AIE.

A partir de los datos adelantados con vistas a la cumbre de París, Birol se congratuló de que los países tienden a las energías renovables y al ahorro energético, pero advirtió de que, aún así, no se conseguirá el objetivo de limitar a 2 grados el calentamiento global si no se toman medidas adicionales, como reducir las emisiones de metano o restringir el consumo contaminante de la industria. EFE 

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