Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

La agroindustria apuesta por la cosecha verde

b Se cortaron en verde 2,500 manzanas, en cosecha 2011/2012

La industria azucarera del país emplea a unos 18 mil cortadores cada año. Foto EDH / archivo

La industria azucarera del país emplea a unos 18 mil cortadores cada año. Foto EDH / archivo

La industria azucarera del país emplea a unos 18 mil cortadores cada año. Foto EDH / archivo

El año pasado, la industria azucarera comenzó a poner en práctica un nuevo sistema de corta de caña llamada Cosecha Verde. El mecanismo se basa en cosechar la caña sin necesidad de recurrir a las tradicionales quemas.

En Centroamérica, la iniciativa comenzó a ser utilizada en Costa Rica y Nicaragua. El tercer país que se sumó a dicha práctica fue El Salvador, aunque eso fue hasta la cosecha 2011-2012. El esfuerzo de productores de caña e ingenios, también es apoyado por el Ministerio del Medio Ambiente (MARN) y el Ministerio de Agricultura (MAG).

La primera vez que se implementó, El Salvador logró procesar bajo este método un total de 2 mil 500 manzanas de caña. Para la presente zafra (2012-2013) la meta es alcanzar las 7 mil 500 manzanas.

De cumplir la ambiciosa meta, es decir, 5 mil manzanas más que en la cosecha anterior, significaría que el 7 % de l a producción total de caña del país se estaría procesando bajo este nuevo sistema.

Los retos del nuevo modelo de corta son, sobre todo, socio económicos porque induce a la sustitución de mano de obra por maquinaria agrícola.

Según, la asociación Azucarera de El Salvador, este es un proceso que toma años, tanto por las inversiones necesarias del cambio de sistema, como por la necesidad de encontrar una nueva ocupación para los trabajadores que son cesados.

En El Salvador, 18 mil trabajadores y sus familias dependen de la cosecha de caña cada año, lo que genera una actividad económica equivalente a tres millones de jornales de trabajo entre los meses de noviembre a abril.

"La iniciativa implica un gran desafío porque requiere el uso de máquinas cosechadoras. Pero hemos comenzado a realizar esa práctica siempre que no desplacemos a las personas de su trabajo, esa es la meta que tenemos", afirma Julio Arroyo, director ejecutivo de la gremial.

Por ello, entre las medidas de implementación de la cosecha verde es hacerlo sólo en aquellas zonas en donde haya menos mano de obra.

En la actualidad, el 79 % de la producción se sigue cosechando con el tradicional método de quemas programadas del que se han quejado en múltiples ocasiones quienes residen cerca o entre cañales debido al peligro y daño a la salud que representa.

La quema de caña de azúcar programada es una práctica utilizada desde finales de la segunda guerra mundial en todos los países del mundo, tales como EE. UU., Brasil, México, Colombia. En nuestro país, la quema de la caña data de los años 80, cuando se comenzó a utilizar para facilitar la tarea a los cortadores.

"Acordémonos que la hoja de la caña es filosa y tiene un polvillo que pica y por eso los cortadores prefieren cortar caña quemada porque el trabajo les rinde más y es menos difícil que si lo hicieran en verde", comentó.

La práctica se ha ido suspendiendo en el mundo, sin lograr su total eliminación.

El desafío

¿Pero, qué ocurre con el 14 o 15 por ciento del resto de la producción cañera?: Se quema, pero como producto de la mano criminal o de los efectos adversos del clima (fuertes vientos). La mayor incidencia de este problema ocurre en la zona central, norte y costera del país.

Arroyo considera que los beneficios que el país puede obtener migrando cada vez más hacia la Cosecha Verde, se ven opacados con el aumento de las quemas indiscriminadas, que en la cosecha 2012-2013 aumentaron 50 %.

Ese año la incidencia de quemas no programadas han alcanzado las 980 mil toneladas de caña, equivalente a 14 mil manzanas, es decir 14 % de la producción total de caña que es de 7 millones de toneladas.

En la zafra 2011-2012, el total de área de caña quemada por "mano criminal" llegó a 454 mil toneladas, es decir, sólo un 7 % de la producción.

Para disminuir dicha práctica, la industria ha realizado un esfuerzo junto a la Policía Nacional Civil (PNC). La tarea había logrado que dicha práctica indiscriminada bajara de 20 % de la cosecha a 7 %.

Sin embargo, el aumento de esta mala práctica está afectando la economía, tanto a productores como a ingenios, porque significa que la caña se procese cuando no está suficientemente madura o que se ha pasado su momento de madurez. "Eso rompe el programa de cosecha establecido para lograr la óptima cantidad de azúcar en la caña", expresó.

En cuanto a la cosecha verde, algunas iniciativas mundiales -que trabajan en el desarrollo de estándares ambientales y sociales- para la producción de caña: Rainforest Alliance y Bonsucro, han comenzado a reconocer importancia e implicaciones de esta práctica; de manera que los productores que opten por el nuevo método pueden certificarse, sin eliminar la práctica de quema de forma inmediata.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación