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Afirman Fomilenio II no es tabla de salvación para El Salvador

Analistas dicen que contar con fondos no basta si no se tienen estrategias de desarrollo

El presidente Salvador Sánchez Cerén conversa con el vicepresidente de operaciones de convenios de la Corporación del Milenio (MCC), Kamran Khan. Foto EDH / Cortesía Capres

El presidente Salvador Sánchez Cerén conversa con el vicepresidente de operaciones de convenios de la Corporación del Milenio (MCC), Kamran Khan. Foto EDH / Cortesía Capres

El presidente Salvador Sánchez Cerén conversa con el vicepresidente de operaciones de convenios de la Corporación del Milenio (MCC), Kamran Khan. Foto EDH / Cortesía Capres

La sola aprobación del desembolso de 277 millones de dólares, por parte del Gobierno estadounidense –firmado ayer– en el marco de Fomilenio II, es sin duda una gran oportunidad para el país, pero de ninguna manera será la tabla de salvación para reactivar la economía salvadoreña sino se crean estrategias de desarrollo e infraestructura, que potencien a la zona costera y al sector turismo, en general; al menos eso consideran prominentes miembros de la escuela líder en negocios en Latinoamérica, INCAE Business School.

El fundador y miembro del comité regional de INCAE, Francisco de Sola, aseguró que los fondos que vienen son los que fueron negociados como parte de un paquete muy bien pensado, bastante bien llevado y a partir de un proyecto inteligente; sin embargo, enfatizó que estos no serán suficientes.

Agregó que antes de analizar si este dinero va a lograr reactivar la economía del país y consolidad al sector turismo, hay que tener en cuenta que el proyecto comenzaría a ser ejecutado hasta el año entrante, si no es que hasta 2016 (mientras se implementa la institucionalidad y el comité ejecutivo del proyecto).

De Sola advirtió, además, que el evento electoral, para alcaldes y diputados de 2015, también influirá en que la economía salvadoreña no crezca al finalizar este año.

Tanto el actual rector de INCAE, Arturo Condo, como el exrector de la misma, Roberto Artavia, coincidieron en que dichos fondos ayudarán a reactivar la economía salvadoreña, pero que el mantenimiento de ese crecimiento solo será posible cuando el Gobierno defina con claridad la política estatal económica.

"$277 millones en una economía del tamaño de El Salvador siempre ayudan en algo, pero, por otro lado, no son una tabla de salvación suficiente", anotó el exrector.

El reto de la seguridad

Según Artavia, que El Salvador cuente dentro de poco tiempo con el dinero no es solo una cuestión de inversión, sino de resolver problemas de infraestructura y de seguridad.

"Lo que puedo decir es que sí (Fomilenio II) puede ayudar, pero no es un asunto solo de plata (...) El tema grande aquí es que no solo es un asunto de que los recursos estén, sino de que las condiciones estén dadas", sentenció Condo.

A juicio del rector, al analizar un destino, un turista se pregunta por qué querría viajar o no a determinado país, por qué vendría o no a El Salvador; y en ese sentido, explicó que el país tiene un problema crítico de inseguridad pública que desmeritaría cualquier campaña mundial de publicidad sobre lo lindas que son las tierras cuscatlecas.

" La gente no va a venir si tiene miedo por su seguridad física; podemos poner en todas las partes del mundo una campaña de publicidad sobre un nuevo resort o un nuevo polo turístico y la gente no va a venir por el tema de la seguridad", manifestó.

En sintonía con Condo, Artavia detalló que los turistas no hacen turismo solo porque existan hoteles, carreteras, mares y lugares bonitos; más bien, lo que les interesa es hacer turismo en un lugar donde puedan lograr experiencias memorables.

"Y eso se logra con seguridad, con autenticidad, con espacios donde la gente puede realmente disfrutar la cultura, el paisaje, la naturaleza", manifestó Artavia, para quien la interacción de esas variables, en la actualidad, se está logrando bastante en Costa Rica y Panamá, un poco en Nicaragua y muy poco en el Triángulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras).

Condo y Artavia esbozaron ideas concretas que podrían multiplicar los beneficios de Fomilenio II y acrecentar la competitividad de El Salvador en el rubro de turismo.

Para ambos, así como debe ser resuelto el tema de la seguridad pública es necesario además garantizar adecuada infraestructura, lo que implica la creación de más tour operadoras, más instalaciones hoteleras, carreteras en buen estado que faciliten el acceso, suficientes meseros y comida de calidad en los restaurantes, más lugares de entretenimiento, buenos servicios higiénicos, disponibilidad de cajeros automáticos, establecimientos comerciales, guías turísticos y transportistas con valor agregado.

En resumen, se requiere de una mayor atracción de inversiones, apoyo al emprendimiento local, creación de más empresas, más generación de empleos, más servicios, más ventas.

En otras palabras, crear toda una estructura logística de valor que coordine diversos sectores y que los haga confluir hacia el turismo para que Fomilenio II funcione. "Es un proceso mucho más profundo que simplemente decir que hay un poco de plata disponible", afirmó Artavia.

El tema de capacitación

El analista detalló: "suenan terribles las comparaciones, pero usted se monta en un taxi de San José y la mitad de los taxistas hablan inglés, se pueden comunicar con el turista y le pueden prestar servicios más allá de solo llevarlos de un punto a otro. Pueden llevarlos donde tour operadores, donde hay tiendas de souvenir, inclusive llevarlos a partes de la ciudad que son importantes y explicárselas. Eso es educación, concientización, formación técnica, no solo un taxi", ejemplificó.

Condo apuntó que incluso trabajando en mejorar la percepción de un área, la gente podría decir: 'Entiendo que el lugar no es seguro, pero si llego a Comalapa y desde allí me llevan a la playa, allí es seguro, resuelvo el tema de la inseguridad, pero ¿y si en la playa no hay infraestructura? La persona va a ver la playa bonita, pero va a ver que la playa de Honduras también es bonita y hay más tours o va a ver que en la playa de Costa Rica tienen kayak, snorkel, lanchas (...) Entonces, los recursos son necesarios, pero no garantizan el éxito de la industria", afirmó.

Según Artavia, por cada 36 turistas, la industria turística mundial genera un empleo; y esta misma industria en Costa Rica genera un empleo por cada 12 turistas, "porque es una industria de muy alto valor agregado".

Empresarios piden aprovechar los fondos

El vicepresidente corporativo del Grupo Poma y director ejecutivo del mismo, Alejandro Poma, ve en Fomilenio II una oportunidad para dinamizar la economía, siempre y cuando sea ejecutado con base en propósitos bien definidos. "Hay que verlo como una oportunidad importante que debemos aprovechar, siempre y cuando lo hagamos de forma responsable", anotó.

Por su parte, el vicepresidente de Grupo Calleja, Carlos Calleja, destacó que históricamente los proyectos de ayuda extranjera han necesitado flujos constantes para sostenerse en el tiempo, sin embargo, opinó que es hora de que se vuelvan autosostenibles.

"Fomilenio II lo vemos muy positivo. Lo vemos como una enorme oportunidad que hay que aprovechar como país. Creemos que estas inversiones, si se hacen de forma inteligente y con visión a largo plazo, montados sobre modelos que no necesitan de inyecciones de capital o de ayuda para siempre, podemos hacer que los proyectos culminen en cosas que generen valor a largo plazo y sean autosostenibles", concluyó.

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