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Advierten que peligra más del 25 % de las cosechas por sequía

Agricultores de oriente dicen haber perdido 50 % de sus plantaciones

Muchas de las plantaciones de maíz se encuentran en la misma situación, agobiadas por el estrés hídrico y las plagas. foto EDH / Jorge Reyes

Muchas de las plantaciones de maíz se encuentran en la misma situación, agobiadas por el estrés hídrico y las plagas. foto EDH / Jorge Reyes

Muchas de las plantaciones de maíz se encuentran en la misma situación, agobiadas por el estrés hídrico y las plagas. foto EDH / Jorge Reyes

La escasa lluvia que ha caído en el territorio nacional en los últimos días ha puesto nuevamente en incertidumbre al sector agrícola. Por segundo año consecutivo sus cosechas se encuentran bajo amenaza, ya que el índice de humedad en el suelo está bajando de manera acelerada y sus plantaciones no se están desarrollando adecuadamente.

Productores del municipio de Ozatlán en el departamento de Usulután, estiman que más de un 25 % de la cosecha de maíz ya se encuentra en peligro.

Pese a que el titular del Ministerio de Agricultura, Orestes Ortez, instó al sector a realizar las siembras a partir de los últimos días de mayo para aprovechar las lluvias de junio, los productores lamentan que este mes comenzara con un período irregular de lluvia, al registrarse hasta 10 días sin llover.

Los agricultores que realizaron la siembra a mediados de mayo han logrado que sus plantaciones alcancen entre 80 y 90 centímetros de altura pero no han conseguido que florezcan.

La situación es mucho más crítica para los que sembraron a finales de mayo, quienes ven con tristeza que sus plantas apenas alcanzan entre los 5 y 10 centímetros, y en otros casos, lamentan que el grano no logró cuajar.

Según lo explicaron los agricultores, las plantaciones de maíz tienen un período de 45 días para poder desarrollarse de manera adecuada y poder dar un buen rendimiento en el producto.

Sin embargo, muchas de ellas ya van a mitad de camino y no están logrando tener un crecimiento normal. Prevén que si el periodo seco se prolonga un par de días más, el daño puede extenderse a más del 50 %, en todo el territorio.

Los productores lamentan que además de perder la materia prima para sembrar, también perderán la inversión en el fertilizante, debido a que las aplicaciones realizadas para combatir las plagas no han logrado ser absorbidas por la falta de humedad en el suelo.

Se estima que cada agricultor debe invertir un mínimo de $400 por manzana para obtener un rendimiento de 20 sacos de maíz, sin embargo, los productores advierten que con las altas temperaturas que mantienen áridos los suelos, no se logrará obtener la cosecha que se espera.

Perspectiva climática no es esperanzadora

Según los informes emitidos por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en abril pasado, existían probabilidades altas de canícula de moderada a fuerte en los meses de julio y principios de agosto, lo que generaría períodos secos de hasta por 15 días consecutivos.

Sin embargo, en un comunicado emitido el pasado 19 de junio, señalan a partir del día 14 de este mes, en las zonas bajas y valles del oriente del país y zona costera de los departamentos de San Vicente y La Paz, comenzó un período irregular de lluvia, provocado por varios fenómenos meteorológicos.

Este déficit de lluvia es influenciado por fenómenos como el flujo del viento acelerado en el Caribe que se registra por arriba de lo normal (30km/h), alcanzando los 70 km/h, la presión atmosférica alta en la región centroamericana y ondas tropicales poco activas y cruzando con rapidez.

La institución encargada de monitorear el clima, señaló que estas irregularidades durante la época lluviosa son típicas también del Fenómeno El Niño ya organizado en el océano Pacífico, el cual ha mostrado síntomas de seguirse calentando y clasificarse en un Niño de intensidad moderada en las próximas semanas.

De acuerdo con el representante de la Unión Comunal Salvadoreña, Ramón Arístides Mendoza, los datos que maneja la gremial indican que en la zona de Ahuachapán ya estiman pérdidas que rondan el 25 % de la producción, en Santa Ana y Zacatecoluca el daño es similar; en Nueva Concepción, Chalatenango y en el departamento de Morazán el daño oscila por el 50 %.

"Si no llueve en una semana más, todo esto se va a perder. Pero también si llueve, hay una gran probabilidad de que la cosecha no rinda lo suficiente", resintió Milton Rodríguez, un agricultor de la zona de El Taurete Jagual, en Usulután.

De acuerdo con Leonidas Arévalo, un agricultor del caserío Juguete, cantón El Palmital, en Ozatlán, Usulután, las plantaciones que se encuentran en la zona están a 800 metros sobre el nivel del mar, sin embargo, pese a no estar en las proximidades del océano, no han logrado resistir la ola de calor que abate el territorio.

"Las plantas se encuentran deshidratadas y estresadas, la humedad del suelo está por debajo de la raíz, el viento reseca más el suelo y hay matas que aunque llueva, ya no se podrán recuperar. Esta situación es crítica y lo peor es que no hay ni trabajo", agregó Arévalo. En este sector de Usulután hay varios agricultores que deben arrendar tierras para poder cultivar y llevar el sustento a sus familias. En algunos casos deben entregar cierta cantidad de sacos de maíz al arrendatario como pago de alquiler, además deben rebuscarse por el alimento para sus familias.

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