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El 35.2% de los hogares son pobres según nuevo indicador

El nuevo indice define que un hogar es pobre si cuenta al menos siete de 20 privaciones que muestran sus condiciones de vida. 

La medición de la pobreza debe incluir aspectos como educación y vivienda. Foto EDH/ Archivo

La medición de la pobreza incluye aspectos como la educación y vivienda.  | Foto por Archivo

La medición de la pobreza debe incluir aspectos como educación y vivienda. Foto EDH/ Archivo

El 35.2% de los hogares salvadoreños son pobres, según una nueva medición de la pobreza publicada hoy, que ahora no solo toma en cuenta el ingreso económico de las familias, sino también otros aspectos que reflejan su calidad de vida. 

Las instituciones que han trabajado en el nuevo indicador lo llaman “pobreza multidimensional”, que como su nombre lo indica, abarca una serie de dimensiones que rodean a las familias salvadoreñas y no necesariamente están ligadas a los ingresos que perciban. 

El nuevo dato toma en cuenta 20 “privaciones”, que en cinco diferentes grupos que van desde la educación, la salud, las condiciones de vivienda, el trabajo y la calidad de su hábitat. 

Si una familia cuenta en su hogar siete o más de esas privaciones, ya está en pobreza (ver tabla). 

Tabla de hogares pobres

Con esta tabla, entonces, el equipo determinó que el 35.2% de los hogares salvadoreños viven en el subempleo, tienen falta de acceso a saneamiento, los adultos tienen una baja educación, no tienen seguridad social y viven con restricciones debido a la inseguridad, entre las privaciones más destacables. 

Los datos indica, además, que ese 35.2% de hogares pobres también están privados en un 43% de los indicadores, es decir que son familias que presentan entre 8 y 9 privaciones. 

Los departamentos más pobres, según el nuevo indicador, son La Paz, Ahuachapán y La Unión. 

Adriana Conconi, directora técnica de investigación de la Iniciativa de Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford, explicó que las carencias de una familia pobre van más allá de los ingresos que tenga para comprar la canasta básica alimentaria pues muchos podrían tener acceso a los alimentos, pero no contar con servicios básicos como la atención en salud o la educación y seguridad. 

El equipo multidisciplinario que detrás de esta nueva medición está formado por nueve asesores técnicos (entre ellos William Pleites, José María Tojeira y Carmen Lazo), personal de la Digestyc, Secretaría Técnica y el Programa de Naciones Unidas (PNUD). 

La medición no competirá con la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples que realiza cada año la Dirección General de Estadísticas y Censos (Digestyc) o con los indicadores internacionales que realizan el Banco Mundial o la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que también miden la pobreza salvadoreña con sus propias metodologías, pues William Pleites dice que este indicador ha querido medir la pobreza en el contexto salvadoreño. 

Stefano Petinnato, representante adjunto del PNUD, dijo que la decisión de utilizar esta nueva metodología de medición de la pobreza fue decisión propia, sin ninguna presión de organismos internacionales u otra institución. 

Para focalizar subsidios 

La nueva medición de la pobreza será un insumo más para evaluar las áreas en las que el Gobierno debe trabajar más y también para focalizar ayudas monetarias como los subsidios a la energía, gas propano, entre otras. 

“Nos va a ayudar a focalizar mejor la asignación de los subsidios”, dijo Oscar Anaya, director general de Planificación del Desarrollo de la Secretaría Técnica de la Presidencia. 

Anaya dijo, además, que este indicador es parte de un esfuerzo del Ejecutivo por mejorar las estadísticas nacionales. Adelantó que ya se trabaja en el anteproyecto de una Ley de estadísticas para convertir a la Digestyc en el Instituto Salvadoreño de Estadísticas. 

Agregó que también se trabaja en un sistema de planificación.

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