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“Vale la pena adoptar, pero las leyes no le hacen las cosas fácil”

La burocracia y las trabajas que encuentran algunas parejas al adoptar, le hace pensar en desistir.

Óscar Edgardo Herrera instó a familias que no tienen hijos para que adopten. 

 Óscar Edgardo Herrera instó a familias que no tienen hijos para que adopten.  | Foto por Roberto Alas

Óscar Edgardo Herrera instó a familias que no tienen hijos para que adopten. 

Cuando iniciaron su vida juntos, Óscar  Herrera y su esposa decidieron  no tener hijos; pero con el paso del tiempo el deseo de ser madre llegó a ella.
Fue así, y sin pensarlo más, el  matrimonio decidió adoptar.  Sin embargo hubo momentos en que la burocracia  en las instituciones del Estado, los hacían dudar de continuar los trámites.

 Hoy todo aquel tedio del papeleo quedo atrás y el orgullo por  su hija, de cuatro años de edad, los embarga.

Óscar dice: “la niña nos adoptó a nosotros”, con ello  deja entrever la necesidad que tenían de ser padres.

Fue Óscar el primero en abrazar a la niña, una imagen que tiene grabada en su mente.  Relató que él estuvo cuando ella nació;estuvo presente en el parto que fue por medio de cesárea.

El suceso ocurrió porque la madre cedió la autoridad parental; él no se  explica como  se pudo lograr ese momento porque solo siguió los procedimientos legales dentro de un proceso de adopción.

A él aún le emociona recordar el día que, sin ser el padre biológico, el médico tomó a la bebé y le dijo: “chinée a su hija”.

Relató que él conoció a la madre biológica de la niña el día del parto. La siguiente  vez que la vio fue en un juzgado. 

“Ese día ella vio a la niña, y me llamó y me dijo que se sentía feliz porque estaba muy cuidada y creciendo en un ambiente que necesita”.

Óscar agregó que a través de redes sociales le ha enviado fotografías y vídeos de la niña a la madre biológica porque siente que es lo correcto.

“Ser padre a los 40 años es lo mejor de este mundo porque uno está establecido y le puede dedicar tiempo de calidad a sus hijos”, manifestó Óscar .

El orgulloso padre explicó que cuando tenga unos siete años de edad le dirán a su hija, que es adoptada.

“Le vamos a decir quiénes son sus padres, lo vamos a hacer con profesionales”, comentó.

Ellos tienen el objetivo de decirle la verdad  para  que  si alguien en el futuro la quiere dañar por el hecho de ser adoptada, la niña   “sepa que con eso no la pueden lastimar”.

Un proceso difícil
Óscar se siente “triplemente” bendecido de ser padre y  dice que “vale la pena adoptar”.

Sin embargo, cuando repasa todo el proceso que tuvo que pasar hasta llegar a tener los documentos que constan que son los padres de la niña, se detiene y dice que “las leyes no le hacen las cosas fácil a uno”.

El problema no ha sido en la Oficina Para Adopción (OPA) de la Procuraduría General de la República (PGR), sino en los procedimientos del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Niñez y Adolescencia (Isna).

Agregó que ellos alargan los procesos “cuando normalmente un abogado lo haría en un par de días”.

Aseguró que cuando el proceso terminó él no se sintió feliz, si no más bien, aliviado.

¿Volvería a adoptar?, se le preguntó

 “No, por el momento no”, externó el feliz padre.

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