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"Tratamos de despejar dudas en Congreso EE. UU. y MCC"

Entrevista con Rubén Ignacio Zamora, Embajador de El Salvador en Washington. Es el responsable de llevar las relaciones diplomáticas entre nuestro país y el Gobierno de los Estados Unidos

Rubén Zamora lleva un poco más de un mes al frente de la embajada salvadoreña en Washington. Foto EDH / tomas guevara

Rubén Zamora lleva un poco más de un mes al frente de la embajada salvadoreña en Washington. Foto EDH / tomas guevara

Rubén Zamora lleva un poco más de un mes al frente de la embajada salvadoreña en Washington. Foto EDH / tomas guevara

poco más de un mes de haber entrado a ocupar el despacho para representar los intereses de El Salvador ante la Casa Blanca, el embajador Rubén Zamora enumera algunos de los temas que ha tenido que atender con la urgencia merecida, en especial los que llevan señalamientos contra el país y que ponen en riesgo conseguir fondos de cooperación como el Segundo Compacto de la Corporación Reto del Milenio para desarrollar el Fomilenio II.

Zamora también matiza que con su alta experiencia en política está listo para administrar las ansiedades que se irán generando en Washington a medida avanza el último año de la administración de Mauricio Funes para el que le ha encomendado la representación ante el principal socio estratégico y comercial de El Salvador: Los Estados Unidos.

En su primer mes en Washington reconoce que le ha tocado bregar con la desconfianza de Estados Unidos a la estrategia de seguridad pública a la que apuesta el gobierno salvadoreño con el aprovechamiento de la tregua entre pandillas.

¿Cuáles han sido los temas prioritarios que ha tenido que revisar desde su recién llegada a Washington?

En este corto espacio de tiempo hemos tenido que cubrir una serie de temas que son importantes para nuestra relación con los Estados Unidos y por supuesto para el desarrollo del país. Un primer tema ha sido contribuir a impulsar el Segundo Compacto de la Corporación Reto del Milenio; como usted sabe está en su fase final de negociación, esperamos la reunión del comité de inversiones de la corporación del próximo mes y esto ya prepararía el camino hacia la aprobación formal de la junta directiva de la corporación en septiembre.

¿Qué tipo de atención se le ha dado a ese tema?

Nos hemos concentrado en tratar de explicar la importancia que esto tiene, y al mismo tiempo despejar algunas dudas que pudieran haber, especialmente en miembros del Congreso, que son los que tienen que revisar, tanto el Comité de Apropiaciones como el Comité de Relaciones Exteriores de ambas cámaras tienen que verlo, porque después que le da su aprobación el comité de inversiones, entonces va al Congreso, no se aprueba porque no se trata de aprobación sino que es una notificación al Congreso, porque el Congreso puede dar su opinión y ahí nos hemos estado concentrando en tratar de explicar preocupaciones por ejemplo que ellos tienen: esta mañana yo estuve con el presidente del Subcomité de Relaciones Exteriores del Congreso (Matt Salmon) y estuvimos conversando sobre esto.

(El congresista Matt Salmon escribió el 25 de abril una misiva a la junta directiva de la Corporación Reto del Milenio, MCC, a la que tuvo acceso El Diario de Hoy, y que se publicó oportunamente en mayo, donde el congresista agradece a la junta directiva de la corporación el haber decidido posponer el desembolso del segundo compacto para El Salvador, pues el legislador republicano que representa al estado de Arizona, en la carta que le acompañó el congresista demócrata de Nueva Jersey, Albio Sires, con su firma, plantea la preocupación desde el Subcomité de Asuntos Exteriores del Congreso, por el conflicto entre el gobierno de Funes con el sector privado y por actos de corrupción de funcionarios públicos).

¿Qué tipo de preocupaciones le están planteando en esas reuniones?

Por ejemplo Pacific Rim ha estado diciendo en el Congreso que ellos han invertido una gran cantidad, millones de dólares, lo cual no es cierto, y gran cantidad es una cosa abstracta, y que el gobierno de El Salvador no les da los permisos para empezar (la explotación de la mina El Dorado, en Cabañas), entonces están por un lado diciendo que el gobierno es malo porque no da permiso y por otro lado lo han llevado a arbitraje.

¿En la MCC qué tipo de dudas, como usted explica, estarían tratando de despejar?

Ese tipo de dudas porque en el Congreso, pues ellos van expresar preocupaciones, ese es el tipo de situaciones de casos; además ¿cuántos casos hay de arbitrajes? Dos, cuántas compañías extranjeras hay en el país operando?, entonces se trata de demostrarles que no es una política de gobierno, sino que es de dos casos, uno de los casos que ya fue resuelto y el otro que va camino de una buena resolución. También explicamos porque ha habido algunas preocupaciones sobre nuestra política de seguridad, cuál es el papel que juega la tregua, que no es una tregua del gobierno con las pandillas como aquí se dijo, y mucho menos que hubiera dinero por debajo como especularon medios de comunicación.

Estados Unidos ha manifestado su preocupación por la tregua. ¿Cómo se les puede hacer cambiar esa percepción negativa que tienen con ese proceso que avala el gobierno salvadoreño?

Yo creo que ya está cambiando esto, porque se les explica, el punto aquí es explicar con transparencia nuestra política, mire la tregua no es una cosa del gobierno, sino de las maras, las dos maras más grandes; el papel del gobierno es decir bienvenida la tregua, porque al menos ha estado salvando más del 50 por ciento de la gente asesinada, pero segundo, lo cual es importante ya de mediano y largo plazo es que permite crear las condiciones. Así como los diálogos que iniciamos en La Palma (Chalatenango, 1985), ahí no eran solución al conflicto, ahí no se negociaba nada, pero esos diálogos permitieron crear el ambiente para lo que años después ya en el gobierno del presidente Alfredo Cristiani fue la negociación para finalizar la guerra. Son procesos complejos los que tenemos y hay que darles soluciones complejas y no soluciones simplonas.

¿El llamado a reinscripción del TPS…?

Segundo, tenemos ahora el periodo de reinscripción del TPS que son más de 200 mil salvadoreños que tienen que reinscribirse, tenemos que darle publicidad, el gobierno de los Estados Unidos no le da ninguna publicidad, simplemente lo pone como quien dice en el Diario Oficial la resolución de que lo han concedido; entonces nos toca a nosotros con el apoyo de la prensa y otros centros de pensamiento más organizaciones de ayuda a los inmigrantes difundirlo y crear un aparato para que le pueda ayudar a los salvadoreños poder cumplir con esta obligación y continuar gozando de estadía en el país y el derecho a trabajar.

¿En este año con la campaña electoral en marcha en El Salvador a usted también le tocará administrar algunas ansiedades que se darán desde Washington con miras a un cambio en el ejecutivo?

Por mi alta experiencia puedo decirle que lo primero es respetar el mandato del presidente Funes. Los funcionarios públicos a nivel de embajador y ministros consejeros, etcétera, no podemos participar en política partidarista. Si queremos tenemos que renunciar. En ese sentido aquí en la embajada de Estados Unidos vamos a ser sumamente cuidadosos. Aquí atendemos ciudadanos, no miembros de uno o de otro partido y así como no podemos darle preferencia a un salvadoreño por ser del partido con el que tengamos simpatía, tampoco y mucho menos podemos negarle o reducir los servicios a un salvadoreño del partido opositor. Esa línea es lo primero.

¿Y en relación con Estados Unidos?

Sobre eso la verdad es que nosotros ni en privado ni en público estamos haciendo opiniones favorables por ninguno de los candidatos, no nos corresponde; eso sí, nos piden los datos y damos los datos, estadísticas: esta encuesta dice esto, esta otra dice lo otro y hasta ahí, tratamos de llegar sin ir mucho más allá.

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