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Sin consultas ni cirugías tras dos días de protestas

Decenas de pacientes del hospital Zacamil encontraron cerrados los portones de la consulta

Juan Merino es uno de los pacientes que no fue atendido, llegó desde Cinquera, Cabañas. Fotos EDH / Mauricio Cáceres

Juan Merino es uno de los pacientes que no fue atendido, llegó desde Cinquera, Cabañas. Fotos EDH / Mauricio Cáceres

Juan Merino es uno de los pacientes que no fue atendido, llegó desde Cinquera, Cabañas. Fotos EDH / Mauricio Cáceres

A Margarita Bonilla de nada le sirvió levantarse temprano para llegar a tiempo a su cita con el otorrinolaringólogo en el hospital Zacamil, pues encontró el portón de los consultorios cerrado.

Lo único que recibió fue una sugerencia de regresar la próxima semana. Ella tendrá que solicitar una nueva cita.

La señora abordó el autobús a las 5:30 de la mañana en San Francisco Gotera, Morazán, pero su viaje fue en vano.

"Está cerrado ahí. En unos 15 días voy a venir, antes no puedo porque tengo que recoger el dinero para el pasaje", comentó la señora.

Esperanza Rodríguez fue otra de las usuarias afectadas, llegó al hospital a solicitar una cita para que el cirujano revisara a su esposo tras una operación de hernia.

"¿Y ahí, uno puede entrar?", "¿cuándo van a abrir esto?", se preguntaba Esperanza, quien después de unos minutos se retiró decepcionada.

"Da cólera porque uno viene a gastar y por gusto", expresó María Navarro, otra paciente descontenta, quien tenía cita con el anestesiólogo.

Las personas con VIH tampoco pudieron ser chequeados por los médicos. Fuera de los consultorios, el personal se colocó con los fármacos para entregárselos.

"Siempre debo estar pendiente de que me vea el doctor para ver cómo estoy", expresó un señor con VIH.

Como ellos, cientos de pacientes regresaron a sus casas sin ser atendidos, debido a las protestas que impulsan desde el jueves el Sindicato de Médicos del Hospital Zacamil y el Sindicato de Trabajadores de la Salud (Sitrasalud).

Parte de las cirugías programadas también se suspendieron. Al día se brindan unas 500 atenciones en la consulta Externa y se realizan unas 20 intervenciones quirúrgicas. Las áreas de citas, rayos X y la administrativa también permanecieron cerradas.

Las protestas que ya se han vuelto comunes en el Zacamil se realizan en demanda de mejores condiciones para atender a los pacientes, según dijo Silvia Navarrete, secretaria General de Sitrasalud.

Los sindicatos denuncian que en el establecimiento sigue laborando con solamente una lavadora, que falta equipo quirúrgico, que el congelador de la morgue está arruinado al igual que el revelador de placas de rayos X, que faltan medicamentos y que se repartió comida arruinada.

El personal del Zacamil debe llevar la ropa al Hospital General del ISSS para que la laven. Navarrete expresó que las autoridades se comprometieron a que el equipo estaría funcionando a inicios de abril.

El revelador de placas de rayos X lleva casi un mes de estar dañado.

El congelador de la morgue marca 23 grados centígrados cuando debería estar en cinco grados. Esta condición origina que un cuerpo que pase varios días sin ser reclamado se descomponga.

Sitrasalud solicita la destitución del administrador debido a que se encontró que una buena parte de los alimentos no servía. Navarrete asegura que se repartió comida arruinada a los pacientes; Jesús Portillo, director del Zacamil, lo niega.

Portillo sostiene que ese producto fue botado, que tienen fotografías y un acta de lo hallado, y que la empresa repuso el alimento.

"No somos capaces de permitir que se le dé a los empleados, mucho menos a nuestros pacientes, comida que no esté buena porque eso sería un delito de parte nuestra", comentó Portillo.

Pero Rhina Rojas, una paciente ingresada en el Servicio de Medicina, asegura que se enfermó tras comerse la mitad de un pescado que tenía mal olor y sabor.

"Trajeron malo un pescado. Venía bien apestoso, y yo de golosa me comí la mitad", dijo la señora. En la misma sala dos pacientes más refieren que les llevaron el pescado arruinado, pero no se lo comieron.

Por su parte, Portillo reiteró ayer que uno de los congeladores de la morgue no funciona y que son aparatos que llevan 20 años siendo utilizados; pero en el hospital no se mueren más de cuatro a la semana.

Portillo opinó que los sindicatos han equivocado el camino. "A mi no me están haciendo daño, el daño se lo están haciendo al paciente".

La representante de Sitrasalud indicó que las protestas continuarán. "Esta medida es de carácter indefinido hasta que las autoridades den una respuesta, ya no con promesas", expresó Navarrete.

Carlos Ramos del sindicato de médicos añadió que el hospital tiene deudas de varios meses con algunos proveedores como alimentación y vigilancia.

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