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Sequía reduce el nivel de los principales embalses

El CNE asegura que no hay peligro de un déficit de generación y tampoco impactará en el precio de la energía pues el Ministerio Medio Ambiente les avisó con anticipación

Los embalses han bajado su nivel, pero siguen generando energía para abastecer la demanda de la población . foto EDH / Archivo

Los embalses han bajado su nivel, pero siguen generando energía para abastecer la demanda de la población . foto EDH / Archivo

Los embalses han bajado su nivel, pero siguen generando energía para abastecer la demanda de la población . foto EDH / Archivo

El nivel de agua de los principales embalses del país ha disminuido en las últimas semanas debido a la prolongada sequía que ha traído consigo el fenómeno de El Niño.

Sin embargo el Consejo Nacional de Energía (CNE) no cree que esta disminución sea tan significativa como para modificar al alza el precio de la energía en los próximos meses.

De acuerdo con las estadísticas de la Unidad de Transacciones (UT) el nivel de embalse de la presa 15 de Septiembre, entre San Vicente y Usulután, bajó desde un nivel de operación de 49 metros sobre el nivel del mar (msnm) hasta 47 metros, de acuerdo con el último dato del 8 de agosto de este año.

El nivel de agua no ha disminuido significativamente, pero su generación de energía ha bajado pues de acuerdo con las estadísticas del Consejo Nacional de Energía, esta presa generó en julio solo 32,951 megavatios por hora (mwh), la mitad de lo que generó en junio, cuando produjeron 62,985 mwh.

La presa Cerrón Grande, la segunda de mayor capacidad en el país, ubicada entre Chalatenango y Cabañas, bajó su nivel hasta 232 metros sobre el nivel del mar en mayo, en julio creció hasta superar los 235 metros, pero en los primeros días de agosto ha vuelto a bajar hasta 234 metros o menos.

En cuanto a su generación, el CNE señala en julio esta fue de 34,694 megavatios por hora (mwh), similar a la generación del mes anterior, pero mínima si se compara con la generación de julio del año pasado, cuando produjo 38,126 (mwh).

Asimismo, el embalse de la presa 5 de Noviembre, entre Sensuntepeque y Chalatenango, también bajó de 178 a 177 metros sobre el nivel del mar en los primeros días de agosto, pero su generación ha bajado a 40,019.79 megavatios por hora frente a 52,221.26 que generó en junio pasado.

Por su parte la central hidroeléctrica El Guajoyo, en Metapán, bajó su nivel de operación de 424 a 423 metros sobre el nivel del mar en los últimos días de julio e inicios de agosto y se ha mantenido ahí.

De acuerdo con las estadísticas mensuales del CNE esta es la única presa que aumentó su generación de energía a partir de junio pues pasó de 4,341.22 megavatios en junio a 4,786.49 el mes pasado.

Era tema previsto

Al respecto el Consejo Nacional de Energía explicó a este periódico que es normal que se dé una reducción en la generación de energía hidroeléctrica debido a la época seca que atraviesa el país.

No obstante, explicó que esta disminución ya estaba prevista en las operaciones de las hidroeléctrica pues el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) les comunicó con anticipación de la canícula que se avecinaba, por lo que éstas hicieron cálculos matemáticos para hacer las descargas de agua necesarias con las que se pudiera generar la energía que demanda la población.

"Este proceso de disminuir la generación hidroeléctrica, en un invierno poco copioso se realiza por el operador del mercado mayorista de electricidad, (la Unidad de Transacciones UT) quien en coordinación con CEL, proyecta, mediante programas matemáticos, cuánta agua debe de utilizarse diariamente para generar, buscando el mínimo costo en el precio de energía y garantizando contar siempre con el recurso hídrico durante todo el año", explicó la institución.

"El CNE monitorea permanentemente el Mercado Eléctrico para revisar que la UT realice correctamente esa optimización hídrica y para este mes ya se tenía previsto este fenómeno natural", agregó.

La institución no cree, además, que esta sequía pueda impactar en el precio de la energía a los usuarios pues el 75 % de ésta ya está negociada a través de contratos de largo plazo y las distribuidoras no pueden elevar su precio.

Sin embargo, no descartó que si la sequía se mantiene, puedan haber ajustes al alza, aunque no de manera significativa.

"Si el fenómeno de la sequía se extendiera por más tiempo, podría percibirse algún ajuste al alza, pero éste no puede ser alto pues la demanda de energía está contratada en más del 75 % del total, lo cual garantiza el suministro y que el precio de energía tenga estabilidad.

El ajuste tarifario inició el 1 de julio y terminará el 30 de septiembre, por lo que si hay un alza, éste podría reflejarse solo cuando se modifique la tarifa a partir de octubre.

Demanda cubierta

En cuanto a la demanda, el CNE explica que "no se prevé un déficit energético" pues actualmente El Salvador cuenta con una capacidad instalada de generación de 1,547.9 MW, lo cual se traduce en una capacidad disponible, para estas fechas, de aproximadamente 1,200 MW y la demanda máxima del sistema que se ha requerido en algunas horas determinadas del presente año, hasta el día 24 de julio fue de 1,032 MW.

"Con base a estos números no se prevé una condición de déficit energético pues además de nuestra capacidad instalada, también contamos con las transacciones regionales que están aportando significativamente para la cobertura de la demanda de energía de nuestro país", señaló la institución.

Por su parte Blanca Coto, titular de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET) manifestó que siguen monitoreando los embalses y se mantienen en constante comunicación con el MARN para prever cualquier situación que esté fuera de las capacidades y atribución de las generadoras de energía.

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