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El Seguro cierra la terapia dialítica hospitalaria

A los enfermos renales que recibían ese tratamiento  les dan el material para que se hagan la terapia en casa

Pacientes con insuficiencia renal terminal del ISSS denunciaron el cambio de terapia.

Pacientes con insuficiencia renal terminal del ISSS denunciaron el cambio de terapia.  | Foto por Jorge Reyes

Pacientes con insuficiencia renal terminal del ISSS denunciaron el cambio de terapia. 

Las autoridades del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) acordaron que los pacientes con insuficiencia renal terminal que recibían el tratamiento sustitutivo en los hospitales, conocido como diálisis peritoneal intermitente, se lo hagan en la casa, pese al temor y a que algunos se opusieron a ello.

El proyecto denominado “Inserción de Paciente Renal en Sustitución a los programas de DPCA a DPA” comenzó a funcionar en agosto de este año. Esto mantiene en zozobra a los enfermos renales que llegaban al Hospital Médico Quirúrgico para recibir su terapia.

Ahora los derechohabientes con insuficiencia renal terminal que estaban en esa modalidad deben hacerse el procedimiento en sus hogares, a través del cual se limpian los tóxicos del cuerpo, por lo menos cuatro veces al día. A otros pacientes les dieron máquinas para que se conecten a ellas, durante el día o la noche.

El problema según algunos  pacientes, es que el tratamiento prácticamente se les impuso y dejó de ser opcional.
Antes, los usuarios se sometían a un proceso de concienciación del tratamiento,  seguían un protocolo y, quienes lo cumplían, entraban al programa de diálisis ambulatoria.

“La diálisis ambulatoria es un tratamiento por excelencia, lastimosamente los requisitos no se están llevando como deben de ser, al paciente le tienen que hacer conciencia y ellos deben aceptarlo”, comentó un afiliado.

En agosto del año pasado, pacientes y empleados denunciaron a este medio los planes de la autónoma, la preocupación radicaba en que no todas los usuarios disponen de los recursos necesarios para cumplir los requisitos que demanda un tratamiento tan delicado como ese y las complicaciones que pueden sufrir en casa sin supervisión médica.

Una situación que puede ponerlos en riesgo de adquirir una infección en el catéter y hasta fallecer.

Pero el subdirector de Salud del ISSS, Benjamín Coello, dice que los pacientes no requieren tener ninguna situación especial en la casa.
Las autoridades, a través de la Oficina de Información y Respuesta (OIR), indicaron que “la decisión tomada del cambio de modalidad de la Diálisis Intermitente a la Diálisis Ambulatoria fue el ver los resultados de mejor calidad de vida que obtienen los pacientes al realizar dicho procedimiento”.

Agregan que la mortalidad de la diálisis hospitalaria es mayor que la de la ambulatoria y que existen países como México, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y Panamá donde se carece ya de diálisis intermitente.

Especialistas aseguran que la mortalidad con el traslado de terapia aumentó, porque el proceso  fue drástico, pues no se prepararon las condiciones para los usuarios.

Los datos de la OIR muestran que de enero al 15 de septiembre de 2014 murieron 11 pacientes en diálisis ambulatoria. Mientras que en el mismo periodo de este año han muerto 26.

En agosto del año pasado, el director de la Fundación Vida, Ernesto García, dijo que  el problema es que no involucraron a los pacientes: “Que cierren diálisis continua es francamente una cosa de poner a los pacientes en un predicamento (dilema) porque hay gente que le tiene miedo a la (diálisis) ambulatoria...”.

Uno de los enfermos renales comentó que ante la presión a la que fue sometido prefirió incorporarse a la hemodiálisis, una terapia que también se hace en el hospital,  por el temor de sufrir alguna complicación si se hacía él mismo las sesiones en su residencia.

“A la hora del tratamiento me decían que si me iba a quedar en la diálisis ambulatoria, yo les dije que no, ahí fue que  me pusieron un catéter para hemodiálisis”, indicó el paciente que prefirió omitir su nombre por temor.

En el documento, el ISSS justifica el cierre del servicio también señalando la alta prevalencia de ocupación de camas en los servicios de Medicina de parte de paciente que se encontraban  en diálisis.

“Se plantea como solución a la problemática incrementar las modalidades de DPCA y DPA dando un salto de calidad en la Nefrología de El Salvador”, detallan.

Uno de los pacientes reitera  que  todos los que entraban  al programa debían tener un cuarto aislado, un atril, una mesa, un lavamanos -de ser posible- y recibir una capacitación. Sin embargo, asegura, ahora prácticamente obligar on a las personas con insuficiencia renal a irse a la terapia ambulatoria y dejaron de lado ese protocolo.

Añade que ante las quejas de los usuarios, el ISSS les redujo las sesiones hospitalarias de dos veces a la semana a una. Según los pacientes, para presionarlos y conseguir que se trasladaran a la modalidad ambulatoria.

Desde septiembre del año pasado hasta agosto de este año, ningún paciente recibe diálisis intermitente dos veces por semana, sino que solamente una vez.Así se detalla   en los datos proporcionados por la OIR.

En cambio, entre enero y agosto del año pasado, la terapia se le proporcionó a entre 179 y 202 pacientes mensuales, dos veces por semana. 
De acuerdo con información de la OIR, el número de afiliados renales que recibieron diálisis una vez por semana, entre enero y agosto de este año, creció con relación a  dos años atrás, pasó de 62 cada mes, en promedio, a 331.  El ascenso comenzó en agosto de 2014 justo cuando arrancó el proyecto de inserción de paciente renal en sustitución a los programas de DPCA y DPA.

En el documento se detalla que la capacitación a los pacientes que se trasladen de modalidad no debe durar menos de seis días. Se afirma que se les dará un seguimiento mensualmente a través de la consulta externa y visitas domiciliares. Si surgen complicaciones, como difusión de catéter, procesos infecciosos y otros, los pacientes podrán ser trasladados a hemodiálisis de forma temporal para luego regresar a la modalidad dialítica a la que pertenecen, se afirma en el proyecto.

Fue el año pasado cuando en los servicios del MQ comenzaron a decirle a los enfermos renales que serían incluidos en el programa. El ISSS se propuso que los lugares de reclutamiento serían los servicios de Medicina Interna y Emergencia de los diferentes hospitales de la autónoma.

El 17 de agosto de 2014 este medio dio a conocer las pretensiones del ISSS que mantenían  en vilo a los pacientes renales.
Las autoridades del Seguro Social pretenden que, al finalizar la implementación del proyecto en agosto de 2015, las opciones de tratamiento para la enfermedad renal terminal sean el trasplante, la diálisis peritoneal Continua Ambulatoria, la Diálisis Peritoneal Automatizada (en casa) y la hemodiálisis.

Coello  manifestó que hasta mediados de octubre solo tenían 19 pacientes en diálisis hospitalaria. Agregó que el área se cierra porque es la que peor pronóstico de sobrevida tiene y los pacientes están más propensos a adquirir infecciones.

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