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El San Rafael registra un 9% de prematuros

Nacer antes de las 37 semanas de gestación puede producir secuelas graves en los infantes.

Un niño toma la leche en la actividad del Día Mundial del Prematuro, organizado por el Minsal. foto edh

Un niño toma la leche en la actividad del Día Mundial del Prematuro, organizado por el Minsal. foto edh

Un niño toma la leche en la actividad del Día Mundial del Prematuro, organizado por el Minsal. foto edh

Telma Barrientos se asombró cuando vio a su cuarto hijo recién nacido, llegó al mundo a las 30 semanas de gestación.

"Pensé que no iba a vivir porque estaba bien chiquito; nunca había visto a un niño así de pequeño", comentó la señora.

El bebé nació antes de tiempo, porque a su madre le dio preeclampsia grave. Explicó que se le secó el líquido amniótico y el niño se estaba ahogando. Inmediatamente recibió oxígeno y pasó tres meses ingresado en Maternidad.

El niño se llama Calixto y ahora tiene 22 meses de edad, aún no se atreve a caminar solo, pero está bien de salud y no tiene problemas en la vista ni de otro tipo, comentó Telma.

Ayer fue el Día Mundial del Prematuro, es decir, de los niños que nacen entre las 22 y 36 semanas de gestación.

Entre el 1 de enero y el 27 de octubre, de este año, nacieron 7,400 niños prematuros.

En el hospital San Rafael, el año pasado nacieron vivos 6,067 infantes, de ellos, el nueve por ciento llegó al mundo antes de tiempo.

Entre enero y agosto de este año se reportan 3,906 nacimientos, el 8.2 por ciento fue prematuro.

De acuerdo con datos del San Rafael, el 64 por ciento de las defunciones en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales son bebés con bajo peso al nacer.

Lorena Zeceña de González, jefa de Neonatos del hospital San Rafael, manifestó que, hace diez años, el porcentaje de bebés que nacía antes de las 37 semanas de gestación era del diez por ciento.

"Todos los niños prematuros, generalmente, evolucionan con secuelas, con cicatrices de guerra, algunos sobreviven con ellos, otros quedan con secuelas importantes", añadió Zeceña.

La jefa de Neonatos agregó que un niño de entre las 28 y 30 semanas tiene una mortalidad probable del 70 al 80 por ciento, mientras que uno de 35 semanas tiene una probabilidad de vivir del 80 por ciento.

"Si hay fiebre (en la embarazada), una infección de vías urinarias, si tiene algún síntoma anormal debe consultar inmediatamente", explicó Zeceña.

Agregó que las madres y el personal de salud deben estar alerta para evitar un parto prematuro, las madres consultando oportunamente y los médicos pensando que cualquier dolor puede inducir a un parto.

El Servicio de Neonatos del San Rafael tiene un índice ocupacional del 130 %, aproximadamente, entre 57 y 95 bebés permanecen ingresados, cuando deberían tener 28.

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