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Le retiran el 80 % del hígado por tumor

Es la primera cirugía hepática compleja realizada en el hospital Rosales

Le retiran el 80 % del hígado por tumor

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Le retiran el 80 % del hígado por tumor

Idania Cerón tiene 19 años, es una joven universitaria y vivió por dos años con una enorme angustia; un tumor de 30 por 30 centímetros le creció en el hígado; ningún médico, ni el sector público ni privado, se hacía cargo de retirárselo.

Se trata de un angioma que abarcaba el 80 por ciento del órgano y que con el paso del tiempo podía necrosarse (muerte de tejidos) y destruirse en el interior. La operación para quitarle la masa era compleja y el riesgo de que la paciente falleciera en la intervención era alta.

Los angiomas son tumores benignos (no cancerosos), que se alimentan por arterias que no suelen crecer, y son relativamente frecuentes en la población.

Pero el caso de Idania es de los pocos conocidos en el hospital nacional Rosales, el principal centro de referencia del país y en el que fue operada el lunes 29 de septiembre, por el equipo de cirujanos hepatobiliares.

Los especialistas fueron guiados por el cirujano de prestigio mundial Daniel Azoulay, del Hospital Paul Brousse de Villejuif (París, Francia).

Incluso Azoulay se asombró del tamaño del tumor que presentaba la joven.

Virginia Rodríguez Funes, cirujana hepatobiliar del Rosales, manifestó que el angioma pesaba casi cinco kilos (11 libras).

Rodríguez Funes indicó que los angiomas normalmente miden unos cuatro centímetros y generalmente no se operan; un diez por ciento de ellos crecen más de cuatro centímetros, esos se consideran gigantes, la masa de la joven era supergigante.

"Yo no había visto ningún angioma de ese tamaño. Hemos tenido tumores, quistes malignos, pero en ese tamaño (en el hígado; el paciente) ya está a punto de morir", expresó la especialista.

La cirugía

El caso de Idania quedará registrado en la historia del país como el primer caso de cirugía hepática compleja realizada en el Rosales. En 2002 se hizo un trasplante de hígado en el Bloom, en el que también participó Rodríguez Funes.

La operación de la joven consistió en quitarle el 80 por ciento del hígado, el tumor cubría esa proporción del órgano; le dejaron justo lo suficiente para que el hígado pudiera funcionar y regenerarse, a eso se le denomina la reserva hepática.

La especialista explicó que se hicieron todos los cálculos necesarios y que la parte que quedó fue lo justo; pues con el 19 por ciento del órgano, no hubiera sido posible quitarle el tumor.

Otro de los aspectos por lo que la intervención se catalogó como compleja fue por unos procedimientos previos a los que fue sometida la paciente en otro centro asistencial; el tumor se había rodeado de arterias en las que había circulación de sangre.

"El hígado no se puede quitar por eso se trasplanta; uno tiene que asegurarse que el volumen de lo que deja sea capaz para arrancar nuevamente y que la niña pueda seguir con su hígado chiquito, que después se hace grande", añadió Rodríguez Funes.

En total fueron cinco especialistas los que participaron el la intervención quirúrgica que duró aproximadamente cuatro horas.

Sentada en una de las sillas de rayos X del hospital Rosales, pocos días después de la cirugía, la paciente recuerda que fue a finales de mayo de 2012 que le apareció la pelota al lado derecho del abdomen, fue algo repentino.

En el hospital Santa Teresa de Zacatecoluca, los exámenes mostraron una masa gigante. Idania fue ingresada y luego referida al Rosales donde le hicieron una Tomografía Axial Computarizada (TAC), pero los médicos que la atendieron en esa primera ocasión le recomendaron buscar otros medios.

A partir de ahí comenzó el vía crucis de Idania. Ella anduvo de hospital en hospital, de consultorio en consultorio buscando una solución a su enfermedad, pero la respuesta era la misma: el caso era complejo.

"Me decían que era un caso difícil, complicado por mi edad, que no era muy común que eso llegara a ese tamaño y que una operación podía ser peligrosa, y me referían con otro médico y así", narró Idania.

La paciente manifestó que se hizo una serie de exámenes y siempre los andaban llevando. Los especialistas le explicaban que en la operación podía producirse bastante sangramiento, que por su edad era posible que no resistiera el procedimiento; en conclusión: la operación era peligrosa.

Cuando ella salía de un consultorio se decía a sí misma que iba a encontrar quién la operara, Idania nunca perdió la fe, aunque recuerda que hubo momentos de preocupación, pero se apoyó en sus padres y en los amigos.

A parte de los malestares que sentía, como cansancio cuando estaba parada y su estómago se llenaba rápido al comer, también le molestaban los comentarios de algunas personas que murmuraban que quizás estaba embarazada.

Tras visitar varios centros médicos, este año, regresó a la consulta en el Rosales, otros médicos se interesaron en su caso y comenzaron a estudiarlo y la ingresaron.

Días antes de la cirugía, en la visita médica se presentó su caso, uno de los especialistas a cargo le dijo: "Ellos dicen que te pueden operar, si tú te decidís y estás dispuesta te programamos para el lunes".

En esos días en el país se desarrollaba el "22º Congreso Nacional de Cirugía" y el "XIV Congreso Centroamericano de Cirugía" al que había asistido el francés Daniel Azoulay, a quién le presentaron tres casos complejos, uno de ellos fue el de Idania.

Ella aceptó. Recuerda que ese 29 de septiembre, alrededor de las 7:00 de la mañana, la llevaron a la sala de operaciones. Cuando despertó a la par de su madre eran como las 11:00 de la noche.

El procedimiento salió bien y fue catalogado como exitoso. Idania no ha presentado ninguna complicación en su recuperación.

"Dios me quiere tanto porque todo ha salido bien", comentó la joven.

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