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Republicanos piden endurecer las leyes

Piden acelerar deportaciones y recorte en el presupuesto pedido por el presidente Obama para afrontar la crisis migratoria infantil

El congresista de Arizona, Matt Salmon, preside el Subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental en la Cámara de Representantes. Foto EDH /Tomás Guevara

El congresista de Arizona, Matt Salmon, preside el Subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental en la Cámara de Representantes. Foto EDH /Tomás Guevara

El congresista de Arizona, Matt Salmon, preside el Subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental en la Cámara de Representantes. Foto EDH /Tomás Guevara

Los republicanos en la Cámara de Representantes quieren recortar el presupuesto de emergencia que el presidente Barack Obama solicitó para atender la crisis en la frontera, acelerar la deportación de menores inmigrantes hacia Centroamérica y enviar a la Guardia Nacional a la zona.

"Si no se hace algo para arreglar el problema, no sé cómo podemos contar con la capacidad de darle al Presidente más dinero", dijo el presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, poco después de que los legisladores analizaran los pasos para responder a la oleada de miles de menores que cruzan el río Bravo. "El Presidente está pidiendo un cheque en blanco".

También el presidente del Subcomité de Relaciones Exteriores del Congreso para el Hemisferio occidental, Matt Salmon, afirmó ayer que avala un pliego de medidas que ayudarían al gobierno para agilizar la repatriación de menores indocumentados de Centroamérica que se encuentran en poder de las autoridades migratorias, y apoya reforzar la seguridad en la frontera de Estados Unidos para evitar el paso libre de indocumentados.

El influyente congresista, que representa al distrito 5 del estado de Arizona ante la Cámara Baja, apoya la repatriación rápida de los menores detenidos y plantea que se supervise el trabajo de los departamentos del ejecutivo estadounidense que están enrolados en la problemática.

"He estado trabajando día y noche para encontrar soluciones que puedan devolver estos niños con seguridad y rapidez a sus familias en sus países de origen, enviando un claro mensaje que nuestras leyes de inmigración se harán cumplir y que no existe una política de amnistía general o la ciudadanía de facto", acotó el legislador republicano.

El comité de trabajo que ordenó Boehner tiene en la mira el cambio a la ley de inmigración de 2008 que limita la deportación inmediata de menores de edad inmigrantes que provengan de países más allá de México y Canadá, los cuales comparten fronteras con Estados Unidos.

Ese grupo está dirigido por los congresistas Kay Granger, Michael McCaul y John Carter, de Texas; Mario Díaz-Balart, de Florida; Bob Goodlatte, de Virginia; y Steve Pearce, de Nuevo México.

"Mi propuesta para corregir la ley de 2008, que impide a los niños centroamericanos ser tratados lo mismo que los de México y Canadá, y que les permitiría ser repatriados de manera rápida, se ha convertido en un componente clave de nuestras recomendaciones", explicó Salmon en un comunicado.

La iniciativa coincide con la que ha planteado el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson. La administración Obama está discutiendo de cerca con representantes del Congreso y del Senado hacer cambios a esa ley para facilitar las operaciones de deportación de menores de edad que llegaron sin compañía de sus padres.

Polémica por los fondos

Las mayorías demócrata en el Senado y republicana en el Congreso están trazando vías separadas para recortar la petición de gasto de emergencia de $3,700 millones presentada por Obama, para la frontera sur del país, pero es improbable que ambas partes alcancen un acuerdo que pueda aprobarse en ambas cámaras.

La presidenta de apropiaciones del Senado, Bárbara Mikulski, tenía previsto presentar ayer un borrador de ley que asignaría $2,700 millones. Eso implica una reducción de $1,000 millones.

Y legisladores republicanos creen que $1,500 millones es lo máximo que el Congreso debería gastar hasta diciembre para atender la oleada de niños inmigrantes en la frontera sur de Estados Unidos.

Lo que buscan los republicanos es garantizar que los fondos solicitados por Obama para enfrentar la migración y que podría aprobar el Congreso (antes de irse de vacaciones en agosto) tengan un verdadero impacto en la crisis, sostiene Salmon.

Salmon deja ver que como bancada de oposición y con mayoría en la Cámara Baja, 234 republicanos contra 199 demócratas, podrán limitar el control de los fondos.

"No le podemos escribir al presidente un cheque por billones de dólares y esperar que nuestras fronteras estén mejor resguardadas y que estos niños sean devueltos de manera segura a sus familiares. Necesitamos acciones decisivas... asegura Salmon.

Los republicanos exigen que la ley de 2008 sea modificada a cambio de aprobar el presupuesto especial pedido por Obama.

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