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Lo que dicen los salvadoreños sobre monseñor Romero

En el contexto de la beatificación de monseñor Óscar Arnulfo Romero estas son algunas opiniones de salvadoreños

Salvadoreños y extranjeros a la espera de la ceremonia de beatificación de Monseñor Romero.

Salvadoreños y extranjeros a la espera de la ceremonia de beatificación de Monseñor Romero.

Salvadoreños y extranjeros a la espera de la ceremonia de beatificación de Monseñor Romero.

Lo que dicen los salvadoreños sobre monseñor Oscar Arnulfo Romero:

"Es un santo y es nuestro, me hizo muchos favores" - Julia de Escamilla, de 70 años.

"(En el extranjero) Saben que era un santo" más que en El Salvador - Silvia Guillén, una de las encargadas de atender a los peregrinos que visitan la tumba de monseñor Romero, entre los cuales figuran muchos extranjeros.

"No lo conocieron, y no lo quieren conocer. Basta con leer su diario, escuchar sus homilías. Era un cura bueno" - Carlos Castillo, estudiante universitario de 23 años que niega que monseñor Romero tuviese inclinaciones izquierdistas.

"Vine donde monseñor, le pedí que me ayudara, que si tenía que sanar me sanará, y él me lo concedió. Estoy sana y lo voy a documentar" - María Fuentes, de 57 años, quien dijo que tenía una grave enfermedad y monseñor Romero la curó.

"Vengo a recargar energía" - Alma Dinora Aguirre, durante una visita a la cripta de monseñor Romero.

"La gente que arrastra prejuicios o no lo acepta por completo prefiere evadir a decir algo en su contra. Hay gente en la que la parte ideológica prevalece" - Padre Luis Ayala, párroco de la iglesia San Benito.

"A monseñor Romero se le cayó el velo de los ojos poco a poco" - Monseñor Ricardo Urioste, que fue su vicario general en el arzobispado de San Salvador, quien dice que Romero siempre estuvo cerca de los pobres, pero que durante los tres años en que fue arzobispo se dio cuenta de que las raíces profundas del conflicto se centraban en la injusticia social.

"Somos retóricos y necios... No ayuda ser retórico. Desde 1992, en que se firmaron los acuerdos de paz, aquí no se ha matado a nadie por política. Si no hay educación y continúa la injusticia social, habrá una sociedad dividida y polarizada" - Roberto Cuéllar, ex director del Socorro Jurídico, que ayudaba a monseñor Romero a verificar las denuncias de violaciones a los derechos humanos.

"No me meto en política, pero viendo a los políticos creo que es difícil eso de la reconciliación", Marlene Centeno, una mujer de unos 30 años que dijo ser empleada.

"Creo en monseñor, creo en su santidad, creo que puede ser esa figura de reconciliación, pero aquí hay gente que nunca lo ha querido y nunca lo van a querer" - Teo Santana, de 52 años, empleado en una empresa privada.

"Tenemos que dejar de hacer un uso político de la figura" de monseñor Romero porque mientras eso suceda será un elemento "divisor en vez de unificador. (La beatificación será) la primera gota para llenar el vaso de la unificación" - Gerardo Muyshdont, autor de una trilogía de documentales llamados "El Salvador: Archivos perdidos del Conflicto" (1980-1992).

"Hay un terremoto espiritual, gente que incluso financió su muerte está ahora rectificando, está acercándose a nosotros, ha ido a la tumba a pedir perdón o al hospitalito a pedir perdón. Se da cuenta que lo juzgó sin conocerlo, sin escuchar nunca sus homilías; lo juzgó y se alegró por su muerte" - Monseñor Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador.

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