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El programa de trasplante de riñón del ISSS está parado

Tres procedimientos renales han sido suspendidos; médicos consultados informaron que los urólogos renunciaron al programa porque quieren aumento salarial, Simetrisss dice que es por acoso y sobrecarga laboral

Pacientes con insuficiencia renal reciben el tratamiento de hemodiálisis. Foto edh / ARCHIVO

Pacientes con insuficiencia renal reciben el tratamiento de hemodiálisis. Foto edh / ARCHIVO

Pacientes con insuficiencia renal reciben el tratamiento de hemodiálisis. Foto edh / ARCHIVO

El programa de trasplante de riñón del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) está parado desde hace un mes aproximadamente.

Cada miércoles, en el hospital Médico Quirúrgico se programa un procedimiento renal, pero han dejado de hacerlo; médicos de la institución declararon, bajo condición de anonimato por temor a represalias, que los urólogos renunciaron al programa.

"Estamos con problemas con los urólogos, quieren aumento salarial, algo aparecido a lo del (hospital) Bloom", expresó un especialista.

El miércoles pasado, un doctor confirmó que se han suspendido tres trasplantes de riñón y que por el momento no se programan las cirugías porque no hay urólogos disponibles.

Andrés Alberto Zimmermann, secretario general del Sindicato de Médicos Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (Simetrisss), confirmó la suspensión de las intervenciones.

Zimmermann expuso que el problema obedece al acoso y sobrecarga laboral que tienen los urólogos en el ISSS.

El secretario general citó como ejemplo el caso de un especialista que hace las cirugías vía laparoscopia, pero lo han querido suspender por llegar tarde y los atrasos obedecen a los congestionamientos provocados por la prueba piloto del Sitramss.

Ana Batarsé, presidenta de Fundavida, lamentó que un problema laboral afecte a los pacientes renales.

"No negamos el derecho de ellos a exigir una mejor paga, pero no puede sobre poner los interés económicos a los intereses de una vida", añadió Batarsé.

Zimmermann expresó que está semana se reunirá con los especialistas para abordar la problemática. "No hay un ambiente laboral bien por eso (los trasplantes) se han visto afectados".

El miércoles pasado, otro médico del ISSS dijo que "el trasplante renal está parado desde hace tres semanas, todos los urólogos renunciaron y no hay más entrenados para hacer el trasplante".

Agregó que los pacientes están preparados esperando su turno.

El primer trasplante de riñón en el país y en el Seguro Social se hizo el 7 de enero de 1985; al 7 de enero de este año 655 personas habían sido beneficiadas con este tipo de cirugías.

De acuerdo con datos de la Oficina de Información y Respuesta (OIR), el año pasado 29 pacientes recibieron un trasplante y en 2013 fueron 35.

El año pasado hubo 1,198 personas que permanecían en diálisis y hemodiálisis, una terapia por medio de la cual les limpian los tóxicos del cuerpo, una función que los riñones ya no pueden hacer.

Otro especialista del ISSS consultado sobre la suspensión del programa manifestó que están tratando de resolver la situación para reiniciar los procedimientos.

Una de las medidas sería que los urólogos pertenecieran a la Unidad de Trasplante y de esa forma mejorarles el salario, pero es un tema difícil y que debe ser aprobado por el Consejo Directivo del ISSS.

"Los molestan tanto cuando están en Urología que de repente ya no quieren dar nada extra y los pacientes están preocupados", añadió.

La presidenta de Fundavida declaró que detener los procedimientos renales afecta al paciente que ha esperado un tiempo para recibir un nuevo riñón, los tres meses de los exámenes, a la familia, al donante...

"Es la oportunidad de vida la que se nos está negando, vivir a través de una máquina no es lo mismo que someterse a medicamentos a una dieta estricta a seguir los pasos que el médico dice", comentó Batarsé.

Ellos solicitarán una reunión con las autoridades del ISSS para abordar el tema y tratar que se le busque una salida a la problemática.

Se trató de conocer la posición de la Asociación de Trasplantados Renales de El Salvador (ATRES), pero no dieron ninguna opinión.

Las autoridades del ISSS no dieron declaraciones al respecto, ayer se solicitó información por medio de la Unidad de Prensa, pero no contestaron, mientras los pacientes ven con preocupación cómo se les escapa de las manos la oportunidad de tener una nueva vida.

En el país lejos de avanzar, los programas de trasplante de riñón para dar una mejor calidad de vida a decenas de pacientes con insuficiencia renal han retrocedido.

Las intervenciones renales están suspendidos desde hace casi dos años en el hospital Bloom y en el Seguro Social mañana se cumpliría un mes de estar parados.

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