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Piden en EE.UU. TPS para “refugiados”, por inseguridad

Organismos pro inmigrantes presentarán una carta al Congreso de los Estados Unidos solicitando su respaldo 

TPS

Al centro el coordinador de Derechos de los Inmigrantes, del Servicio Mundial de Iglesias, Rev. Noel Anderson.  | Foto por elsalv

Al centro el coordinador de Derechos de los Inmigrantes, del Servicio Mundial de Iglesias, Rev. Noel Anderson. 

Un TPS para los compatriotas que ingresaron a EE.UU. desde 2014, a raíz de la violencia e inseguridad que atraviesa El Salvador y sus vecinos del Triángulo Norte de Centroamérica, justifica que el presidente Barack Obama, declare emergencia y dicte la orden que la ley le permite para dar un Estatus de Protección Temporal.

Este grupo de refugiados podría figurar en la lista de una eventual deportación al no lograr las peticiones de asilo en las Cortes de Inmigración.

Organizaciones pro inmigrantes ya prepararon una carta que esperan avalen con su firmas un centenar de congresistas a los que acudirán el 12 de enero antes de enviar a Obama la petición de un TPS para estos inmigrantes.

Para el director ejecutivo de Casa de Maryland, Gustavo Torres, las autoridades estadounidenses se han empeñado en calificar a este grupo como inmigrantes indocumentados irregulares, y no como desplazados por la alta criminalidad y la violencia en los países de la región. 

A esta iniciativa se han sumado un grupo de congresistas y otros legisladores demócratas del Capitolio.

En tanto, en El Salvador, autoridades de Cancillería anunciaron un programa de apoyo para la reinserción laboral de los salvadoreños que han sido deportados. Aseguraron estar listos para recibir a 100 compatriotas, para apoyarlos con un capital semilla de $1,500 para cada uno.

 

 

 

 

Compatriota que huyó por asedio de pandillas ve riesgo si la deportan

La salvadoreña Sandra L. es una de las madres que rompieron la ola en la llamada “crisis humanitaria de los niños inmigrantes” que explotó a mediados de 2014, cuando los albergues en la frontera sur con México se vieron abarrotados de madres con sus hijos menores de edad y otro buen número de menores no acompañados.

Esta compatriota reconoce que estuvo detenida en uno de los albergues justo a finales de 2013 y luego le permitieron salir bajo condición de seguir un proceso en una Corte de Inmigración con una petición de asilo.

Llegada la fecha del citatorio la mujer no atendió, según ella, “por el mismo temor a ser deportada hacia el país” y donde ha manifestado que su vida corre peligro porque bandas criminales dominan el vecindario donde quedó el resto de su parentela.

Hoy en día con las noticias difundidas sobre la eventual puesta en marcha de un plan del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y su brazo operativo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE),  para deportar a miles de inmigrantes centroamericanos sin estatus legal, esta madre dice que el temor a ser detenida por las autoridades migratorias la persigue cada día.

Reconoce que el error de no haber atendido el citatorio ante un juez para ver su caso le pone en mayor riesgo de recibir una orden de deportación, como han explicado expertos en el tema. 

“Una abogada ha intentado reabrir mi caso, pero dicen que no se puede, como que lo han cerrado, entonces sí, tengo mucho miedo de ser deportada y por mi niño también que está pequeño”, comenta a El Diario de Hoy, luego de testificar como damnificada en una conferencia de varias organizaciones frente a la Casa Blanca.

Sandra prefiere no revelar de qué zona de El Salvador proviene por el mismo temor a la inseguridad de ella y su familia: “de volver al país uno pone en riesgo su vida y por eso es que ando aquí pidiendo que se nos dé una oportunidad de quedarnos y trabajar”, reflexiona.

Agrega que ante la incertidumbre de los últimos días con el anuncio de eventuales redadas para capturar inmigrantes sin un estatus legal en Estados Unidos para ser deportados a sus países, el temor se ha apoderado y hasta le limita atender el trabajo en un poblado de Maryland, donde viven otros parientes.

“Sí estoy yendo a trabajar pero con miedo, uno no sabe qué puede pasar con todo esto, pero la esperanza que tenemos es que el presidente Obama entienda nuestra situación y de ese beneficio que le están pidiendo”, enfatizó.

 

 

 

 

Teme que mareros que la golpeaban y violaban la maten si vuelve a país

En medio de la ola de redadas y deportaciones, el medio estadounidense MSNBC recogió la historia de Mayra (cuyo nombre ha sido cambiado para proteger su identidad), una de las salvadoreñas que estuvo a punto de ser deportada junto a sus dos hijos, de 6 y 8 años, tras haber llegado a los Estados Unidos en 2014.

Mayra, quien ha sido propensa a sufrir de epilepsia desde su infancia, experimentó tres ataques durante los días que permaneció bajo custodia de agentes federales de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Mientras abordaba el avión, a Mayra y sus hijos les fue anunciado que su trámite de deportación se ponía en pausa momentánea, mientras terminaba un proceso de apelaciones.

Su caso, como el de otros 121 capturados en las recientes redadas contra inmigrantes que ingresaron al país después de 2014, ha sido retomado por asociaciones de abogados que buscan defender los intereses de quienes están en riesgo de ser enviados de vuelta a sus países, donde seguramente les esperan ambientes hostiles y, en algunos casos, reencontrarse con viejos enemigos.

Tal es el caso de Mayra, quien previo a su viaje a los Estados Unidos fue víctima de un saqueo por parte de pandilleros, quienes buscaban al padre de sus hijos, quien también en ocasiones anteriores la había violado y golpeado hasta el punto de dejarla hospitalizada.

“Me temo que estos mismos pandilleros podrían volver y matarme”, habría agregado ella, según se registra en documentos judiciales presentados a la Junta de Revisión de Inmigración.

Estas redadas suceden durante un período en el que se ha recrudecido el sentimiento anti inmigración. Los recientes ataques terroristas sucedidos en California y París han contribuido a elevar alarmas al respecto y cada vez más se relaciona la preocupación de la migración con la seguridad nacional, poniendo en el centro del debate a quienes quieren ingresar a EE.UU.

Los políticos estadounidenses han escuchado diferentes voces sobre el tema, mientras que en las filas Republicanas el debate tiende a favorecer mayores controles a la inmigración. Los demócratas han tratado de sacar provecho de la retórica incendiaria de los republicanos para acercarse al bloque de votantes latinos, aunque no todos los precandidatos han manejado el mismo mensaje coyuntural.

A través de su cuenta de twitter el Senador de Vermont, Bernie Sanders, instó a Barack Obama a poner fin a las operaciones y “no deportar a familias de vuelta a países donde una sentencia de muerte les espera”.

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