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Papa Francisco declara mártir a Óscar Arnulfo Romero

El papa Francisco aprobó un decreto en el que declara mártir al religioso salvadoreño, decisivo, ya que entonces no es necesario reconocer un milagro.

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El papa Francisco decretó el martes que el arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, fue asesinado por odio a la fe y aprobó una declaración de martirologio que allana el camino a la beatificación.

Francisco aprobó el decreto en una reunión con el titular de la oficina vaticana a cargo de las beatificaciones.

Romero fue asesinado en 1980 cuando celebraba la misa.

La causa de beatificación estuvo bloqueada durante años por temor a una asociación con la teología de la liberación.

Francisco desbloqueó la causa poco después de su elección.

No se ha fijado fecha para la beatificación. Francisco prácticamente descartó que la celebre él mismo, al decir recientemente que correspondería al titular de la oficina de causas de beatificación, cardenal Angelo Amato, y al prelado promotor de la causa desde hace décadas, monseñor Vincenzo Paglia, decidir quién tendría ese honor.

Paglia preveía reunirse con la prensa el miércoles para hablar de la histórica causa.

A diferencia de otros candidatos a la beatificación, los mártires pueden alcanzar la beatificación, el primer paso a la posible elevación a los altares, sin que se atribuya un milagro a su intercesión. La canonización sí requiere un milagro.

En la tradición católica, el martirologio está reservado a personas muertas por odio a la fe. La causa de Romero se vio demorada entre otras razones por dudas acerca de si fue asesinado debido a su actitud de apoyo a los pobres o por su fe.

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